23 de enero de 2009

Sobre espías y teatro

Resulta que ahora lo que prima en la lucha por el liderazgo de un partido político es la obtención por medios ilícitos de información (de su vida pública y privada) sobre otro político haciendo uso del espionaje; un uso, por cierto, que siempre se hace con la connivencia de otros compañeros de partido que controlan la vida política cotidiana del espiado y, en cierto modo, también con el concurso del Ministerio del Interior. Esa es la guerra interna del Partido Popular. Las malas artes en política son parte intrínseca de la lucha por el poder, esto es, el que quiere el poder espía, difama, e incluso ve enemigos más allá de sus propias narices. Esa actitud tan poco limpia no va conmigo, pero la recogen en nuestros días los periódicos de tirada nacional. Por cierto, que ya es casualidad que se produzcan por las fechas en que el Gobierno comunica a la nación que la tasa de paro asciende a un 14%. Yo, al contrario que Federico Jiménez Losantos, no meto la mano en el fuego por ningún político al respecto del juego sucio y eso es algo que me dan mis dieciséis años de vida política y de partido. Todo el mundo tiene la presunción de inocencia de su parte hasta que las pruebas (que no la Justicia) demuestren lo contrario y yo me creo cualquier cosa: que el PP espíe al PP, que el PSOE espíe al PP y que el PP espíe al PSOE. Lo malo de todo ello es que se abandona el ejercicio de la función pública para dedicarse a medrar y a buscarse un porvenir político que, digo yo, en democracia debe establecer el ciudadano con su voto. Mientras ese deplorable estado de cosas sucedía yo, ayer, fui al teatro a ver “El encuentro”, que protagoniza Josep Maria Flotats. Se trata de una conversación que mantuvieron Descartes y Pascal cuando el primero contaba 51 años y el segundo 24. Una obra en base a un texto de Mauro Armiño y con un alto calado intelectual y filosófico. Recuerdo que, como era el estreno, vi por el patio de butacas del Teatro Español de Madrid a Ruth Gabriel, Lucía Etxevarría, Luis Antonio de Villena, Eduardo Sotillos, Enrique Barón, Mario Gas, Alicia Moreno (concejala de las Artes), Cristina Almeida, Julita Martínez, Paco León, Encarna Paso, entre otros; lo malo de esto de la Cultura es que el PP, seguro que enfrascado en ver quién espía a quién, ha hecho dejación de funciones y no envió a ningún representante y por ello la inmensa mayoría de los asistentes son afines al Gobierno, cuando la Cultura es patrimonio de todos. Lo que decía ayer.

8 comentarios:

Miguel A. dijo...

El País:

"El vicepresidente Ignacio González estudió el proyecto que le elaboraron un ex alto cargo del Gobierno de José María Aznar y ex agentes del servicio secreto español

Mezclan diferentes informaciones con tal de atacar al PP. ¡Ignacio Glez es uno de los espiados!

La información de El País es un completo sinsentido. Aguirristas que espían a aguirristas, uno de los espiados quería hacer un CNI...

Alguien iba a desvelar que el ministerio del interior espiaba a altos cargos del PP y para bloquear la información... la mezclan con el cuerpo parapolicial de Aguirre para defenderse de esa amenaza.

¿Cobra sentido?

Por cierto, Cataluña y el País Vasco tienen sus propios servicios de información.

Theo dijo...

Intentemos no mezclar churras con merinas. Cataluña y el País Vasco no tienen servicios de inteligencia: los mossos de esquadra y la Ertzaintza tienen sus unidades de inteligencia para sus labores profesionales. Y en ningún momento han sido usados de forma ilegal.
La declaración de González Pons de ayer en la que pretendía involucrar al Ministerio de Interior fue de vergüenza ajena. "Algunos datos como matrículas no pueden obtenerse sin la connivencia de Interior". Vamos a ver: ¿Tan difícil es imaginarse que un servicio de seguridad integrado por ex-policías y ex-guardias civiles no tendrá contactos con policías y guardias civiles en activo que puedan facilitar esos datos sin que haya que recurrir a una conjura interplanetaria?

Saludos!

Miguel A. dijo...

http://blogs.periodistadigital.com/24por7.php/2009/01/23/rubalcaba-cni-filtrado-elpais-madrid-agu-0987

Theo dijo...

Miguel, una noticia escrita sin citar fuentes y sin que nadie la firme no es más que un bulo. Y a estas cosas PD nos tiene tristemente acostumbrado.

Saludos.

Nunca dejes de sonreir por que no sabes a quien le arrancarás una última sonrisa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nunca dejes de sonreir por que no sabes a quien le arrancarás una última sonrisa dijo...

De alguna manera tienen que tapar los desastres que están haciendo!.., siempre lo hacen.., o que hicieron cuando se destapó que estábamos en crisis?...., pues que salió Garzón y su causa "justa" "La Memoria Histórica"

Y ojo al dato, no estoy diciendo nada fuera de lo normal., pero que fue y es mucha coincidencia, que habiendo temas mucho mas importantes, siempre sacan "tiradas" de otra índole.

Es lo que pienso desde mi humilde opinión

Miguel A. dijo...

Cambia PD por El País.

Theo dijo...

Sin entrar a comentar el fondo de la noticia, en casi toda la prensa escrita, desde Público a La Razón, el autor firma su información. Si es falso, se le puede demandar por difamación, injurias o lo que sea. Cuando no se firma una noticia es un anónimo, y no merece credibilidad. Además, si lees detenidamente la noticia, y no el titular, verás como dice "Rubalcaba estaría...". Estaría, no 'está'. O sea: no es más que una hipótesis. Además, 'estaría' detrás de haber filtrado el asunto del espionaje a El PAís, pero no dice en ningún momento que 'estaría' detrás del espionaje. El propio 'artículo' habla de una serie de policías 'que siguen teniendo contactos en el cuerpo', lo que avalaría mi opinión que es más plausible de que sean estos contactos los que hayan facilitado datos que no una orden ministerial. En cualquier caso, es bastante poco edificante todo, y no nos conviene a nadie esta trifulca a navajazos.

Saludos!