El domingo, mi amiga Ana Lorenzo, ex gerente de la campaña de UCD de 1977 y ahora en el PP habló conmigo por teléfono y me dijo: “Paco, debemos refundar UCD”. Ayer, tomando algo con mis ex alumnos Ana y Miguel (los dos desgraciadamente en paro) me dijeron: “En España hace falta UCD”. Creí que era una percepción mía que, ante la crisis y ante la degradación de la clase política (con las debidas salvedades), debía haber una segunda transición y una refundación de la democracia; pensé que sí, es necesario un partido de centro democrático posibilista, en el que la gente esté para “elevar a categoría de políticamente normal lo que a nivel de calle es, sencillamente, normal”. Creo que en España hace falta un tercer partido que modere la vida política y al que el ciudadano pueda recurrir en caso de que el bipartidismo se desengrase y ese partido debe ser otra UCD y no creo que por ello se debieran ofender populares y socialistas porque, por ejemplo, el 9 de junio de 2009, cuando vayamos a votar nuestros europarlamentarios, un cabeza de lista fue diputado de UCD. Sería bueno que saliera un político, como aquel 14 de junio de 1977 que nos dijera, con credibilidad de hechos consumados: “vengo a proponerles un nuevo horizonte para España”.19 de febrero de 2009
¿Debemos refundar UCD?
El domingo, mi amiga Ana Lorenzo, ex gerente de la campaña de UCD de 1977 y ahora en el PP habló conmigo por teléfono y me dijo: “Paco, debemos refundar UCD”. Ayer, tomando algo con mis ex alumnos Ana y Miguel (los dos desgraciadamente en paro) me dijeron: “En España hace falta UCD”. Creí que era una percepción mía que, ante la crisis y ante la degradación de la clase política (con las debidas salvedades), debía haber una segunda transición y una refundación de la democracia; pensé que sí, es necesario un partido de centro democrático posibilista, en el que la gente esté para “elevar a categoría de políticamente normal lo que a nivel de calle es, sencillamente, normal”. Creo que en España hace falta un tercer partido que modere la vida política y al que el ciudadano pueda recurrir en caso de que el bipartidismo se desengrase y ese partido debe ser otra UCD y no creo que por ello se debieran ofender populares y socialistas porque, por ejemplo, el 9 de junio de 2009, cuando vayamos a votar nuestros europarlamentarios, un cabeza de lista fue diputado de UCD. Sería bueno que saliera un político, como aquel 14 de junio de 1977 que nos dijera, con credibilidad de hechos consumados: “vengo a proponerles un nuevo horizonte para España”.
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2 comentarios:
El proyecto de UCD hoy no funcionaría. De hecho cuando se adecuó terminó abortando.
Creo que quien representa una muestra de lo que era UCD es ahora UPyD, muchos deberíais darle una oportunidad...
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