Como ya os dije, en próximas fechas me voy a Buenos Aires. Es una ciudad de la que todo el mundo que ha estado en ella habla muy bien; algo tendrá, por tanto. Hoy, a modo de relax, me he pasado por una céntrica librería de Madrid, uno de esos lugares en los que la libertad es la máxima de todo aquel que llega o se va. Me he comprado una novela que, por desgracia y por el paso del tiempo, tenía pendiente de leer: “Rayuela”, de Julio Cortázar. De tal modo que en todo ese tiempo que tarde el avión en recorrer el trayecto entre Madrid y Buenos Aires intentaré leerla y, además, a la vuelta, si aún tengo opción, concluiré con “Kamchatka”, otra magnífica y reciente obra ambientada en 1976, aquel triste y terrible año de la dictadura de Videla. En fin, un doctor en filología española y especialista en novela contemporánea no puede dejar de leer ambas obras. Y, por cierto, os las recomiendo.29 de marzo de 2009
Dos novelas argentinas
Como ya os dije, en próximas fechas me voy a Buenos Aires. Es una ciudad de la que todo el mundo que ha estado en ella habla muy bien; algo tendrá, por tanto. Hoy, a modo de relax, me he pasado por una céntrica librería de Madrid, uno de esos lugares en los que la libertad es la máxima de todo aquel que llega o se va. Me he comprado una novela que, por desgracia y por el paso del tiempo, tenía pendiente de leer: “Rayuela”, de Julio Cortázar. De tal modo que en todo ese tiempo que tarde el avión en recorrer el trayecto entre Madrid y Buenos Aires intentaré leerla y, además, a la vuelta, si aún tengo opción, concluiré con “Kamchatka”, otra magnífica y reciente obra ambientada en 1976, aquel triste y terrible año de la dictadura de Videla. En fin, un doctor en filología española y especialista en novela contemporánea no puede dejar de leer ambas obras. Y, por cierto, os las recomiendo.
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Literatura
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