Hoy, mientras me desayunaba con la desconcertante noticia de que el primer ministro italiano va a poner en las listas electorales al parlamento europeo a una cohorte de chicas guapas salidas de la TV y del mundo de la moda y me quedaba perplejo por ello: les da un curso acelerado y políticas (yo creía que los ególatras como yo llevábamos eso de la política en los genes, pero resulta que se aprende con apuntes y libros), he recordado que es el DÍA DEL LIBRO. Tal día como hoy de 1616 fallecían Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare y, en 1981, el escritor catalán Josep Pla. Los tres tienen en común, además de las letras, que fueron espías de sus respectivos países: el alcalaíno al servicio del rey de España, el de Strandford upon Avon al servicio de la corona inglesa y Pla al servicio de la causa del general Franco durante la guerra civil. Cervantes murió en la miseria y nada reconocido, porque el loor de multitudes le vino con el revisionismo del siglo XIX y la escuela historicista de Menéndez Pelayo. Shakespeare sí obtuvo, al menos, fama. Y Pla, fue Pla. Tal día como hoy quiero rendir homenaje en mi página a dos poetas hispanoamericanas (ya dejaré tal tarea respecto de mis amigas Gracia Iglesias y Ana Merino para otro día). Lauren Mendinueta es una extraordinaria poeta, pero además tiene un carácter intelectual fuera de dudas, como plasma en su web de vez en vez. Ella es y ha sido una gran lectora y lo demuestra de una manera sutil y natural, nada amanerada ni pedante. Tuve la suerte de entrar en contacto con ella hace algo más de un año y creo que descubrir su estética (que espero se plasme también en forma de diario literario) fue un acierto: tiene una singular voz poética que tiene mucho que decir y que aportar en el panorama actual de la poesía en lengua castellana. Además es muy fotogénica, o esa es la imagen que yo tengo de ella. Karina Sacerdote es la otra, la autora de “Terapia intensiva”, un poemario que saldrá en breve y que tiene mucho que decir en las letras argentinas y en el panorama poético de nuestros días. Karina es mi amiga y eso es un don del Cielo. Pero si de algo estoy orgulloso (además de estarlo de ella misma como intelectual) es de haberla conocido porque es una persona extraordinaria. Puedes pensar que en tu camino no se va a cruzar nadie más que te interese y al final la conoces a ella. Además, no conozco a nadie con tanto amor por su ciudad (Buenos Aires) como a ella o esa relación que mantiene con su hija que me ha roto los esquemas paternofiliales que tenía en mente a partir de mi observancia. Pues sí, este 23 de abril de 2009 quiero sumar al gran nombre de las letras dos iniciales más: la L de Lauren y la K de Karina.23 de abril de 2009
L y K en el Día del Libro
Hoy, mientras me desayunaba con la desconcertante noticia de que el primer ministro italiano va a poner en las listas electorales al parlamento europeo a una cohorte de chicas guapas salidas de la TV y del mundo de la moda y me quedaba perplejo por ello: les da un curso acelerado y políticas (yo creía que los ególatras como yo llevábamos eso de la política en los genes, pero resulta que se aprende con apuntes y libros), he recordado que es el DÍA DEL LIBRO. Tal día como hoy de 1616 fallecían Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare y, en 1981, el escritor catalán Josep Pla. Los tres tienen en común, además de las letras, que fueron espías de sus respectivos países: el alcalaíno al servicio del rey de España, el de Strandford upon Avon al servicio de la corona inglesa y Pla al servicio de la causa del general Franco durante la guerra civil. Cervantes murió en la miseria y nada reconocido, porque el loor de multitudes le vino con el revisionismo del siglo XIX y la escuela historicista de Menéndez Pelayo. Shakespeare sí obtuvo, al menos, fama. Y Pla, fue Pla. Tal día como hoy quiero rendir homenaje en mi página a dos poetas hispanoamericanas (ya dejaré tal tarea respecto de mis amigas Gracia Iglesias y Ana Merino para otro día). Lauren Mendinueta es una extraordinaria poeta, pero además tiene un carácter intelectual fuera de dudas, como plasma en su web de vez en vez. Ella es y ha sido una gran lectora y lo demuestra de una manera sutil y natural, nada amanerada ni pedante. Tuve la suerte de entrar en contacto con ella hace algo más de un año y creo que descubrir su estética (que espero se plasme también en forma de diario literario) fue un acierto: tiene una singular voz poética que tiene mucho que decir y que aportar en el panorama actual de la poesía en lengua castellana. Además es muy fotogénica, o esa es la imagen que yo tengo de ella. Karina Sacerdote es la otra, la autora de “Terapia intensiva”, un poemario que saldrá en breve y que tiene mucho que decir en las letras argentinas y en el panorama poético de nuestros días. Karina es mi amiga y eso es un don del Cielo. Pero si de algo estoy orgulloso (además de estarlo de ella misma como intelectual) es de haberla conocido porque es una persona extraordinaria. Puedes pensar que en tu camino no se va a cruzar nadie más que te interese y al final la conoces a ella. Además, no conozco a nadie con tanto amor por su ciudad (Buenos Aires) como a ella o esa relación que mantiene con su hija que me ha roto los esquemas paternofiliales que tenía en mente a partir de mi observancia. Pues sí, este 23 de abril de 2009 quiero sumar al gran nombre de las letras dos iniciales más: la L de Lauren y la K de Karina.
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6 comentarios:
Yo me compré "Diario de una ninfómana". Buenísimo.
Comparto el orgullo de conocer a Karina; por lo que leí del blog de Lauren, es cierto lo de su olfato lector;ahora, para lo de las candidatas "políticas" aterrizadas, como diría el anagrama, desde "la tele letal", aplaudo lo que ha dicho Juan Marsé en este 23 de abril.
Otra opción conciliadora, Francisco, es que Lauren o Karina sean candidatas a algún cargo...¿dónde? Un abrazo, Ignacio Vz
anagrama te dije? qué dormido estaba! es un palíndromo
a domani,ig
Aunque sea con retraso, ¡feliz día del libro! (en el fondo el retraso da igual, porque para un intelectual como tú todos los días son días del libro, ¿no?)
Francisco, gracias por la entrada. Te deseo muchos libros de tu propia mano. Un abrazo
Gracias por este tremendo cariño que compartimos y por estas palabras que me regalás.
Mi Buenos Aires me dijo que te extraña...
Besos y libros
Karina Sacerdote
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