
Además de otros muchos vicios ocultos, faltas y defectos, ahora en España se lleva la indiscreción. Puedes comentar algo y, al poco, lo sabe una tercera persona a través de quien te ha servido de interlocutor o, lo que es peor, alguien te escribe un mail, te pregunta, le contestas y lo reenvía a un tercero que, al cabo, te pide explicaciones de por qué dijiste eso. Afortunadamente, siempre estoy presto a justificar mis palabras, sean buenas o sean críticas, como bien sabe quien bien me conoce. Antiguamente uno podía confiar en quien le servía de interlocutor, hoy no. Definitivamente y como el gobierno decía antaño: “Spain is different”. En todas partes hay gente de poco fiar y es bueno irlo sabiendo, porque uno ya sabe a qué atenerse. El haber realizado una breve pero intensa vida política de quince años me ha permitido aprender muchas cosas malas para no repetirlas ni sufrirlas. Una profesora me dijo una vez: “nunca dejes nada por escrito”. Nadie es lo que parece ni quien parece y, no obstante, a parte de tres o cuatro personas a quienes ya les vendrá la traición de vuelta (y que yo veré sentado a mi puerta sonriendo) el resto ha merecido la pena. Ya dije que todo lo que sé y he vivido del mundo intelectual y político lo voy poniendo por escrito y sólo dejaré una copia a una poeta amiga mía. Consejo: ojo con los e-mails y a quien se los enviáis, que luego aparecen en el buzón de entrada de terceras personas. Y es que, además, imagino que esas personas que reenvían también lo hacen con la tercera persona a la que van con el cuento. “Spain is different”.
1 comentarios:
Hola amigo Peña,
Creía que eso solo me pasaba a mí. No me consuela que no sea el único, de verdad.
Si necesitas cualquier cosa ya sabes donde estoy.
Buen fin de semana.
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