
Menudo calorazo hace en Madrid. Si cascas un huevo y lo lanzas sobre el asfalto se fríe sin aceite en mitad del Paseo de la Castellana. De tal modo que por las aceras de sol es mejor no ir y por las de sombra, salvo con un café con hielo del Starbucks, pues tampoco. ¡Madre del amor hermoso! No veo el momento de que llegue agosto para largarme de aquí... Yo lo que peor llevo del calor, sinceramente, son las chicas casi sin ropa. Me dan mareos: ¡qué queréis que os diga! ¡Qué cuerpazos! ¿Dónde se meterán en invierno? Bueno, que con el calor estoy retirado del mundanal ruido de la red: que es mejor hacer vida social de terracita, cenita y eso que estar pegado todo el día al Blog a ver si la gente me lee o no me lee o entra o no entra o yo que sé... Y estoy pachuchillo... yo creo que es el calor que me agota y me amuerma... el otro día quedé con dos amigas y por poco me duermo sentado en el VIPS con ellas. Estoy terminando un poemario estival, segunda parte canalla de ‘Mujeres vividas’ con historias reales enmascaradas de metáforas poéticas. Bueno, os dejo, que les debo un mail a Karina Sacerdote y a Isabel Martínez. Y si pasáis por aquí dejadme señales de vida, o de humo, o de humor, o de lo que sea, pero que el calor no os derrita.
4 comentarios:
No entiendo la insistencia de que dejemos comentarios en su blog, pero ya que insiste:
No termino de entender la edad que pone usted en su perfil, de lo que se desprende de su estilo parecería que tuviera el doble.
Estimado Polidori:
Bienvenido. Yo, al menos, pongo mi foto y mi edad y si hay cosas que no van con mi edad otras sí. Así es la realidad...
Francisco, me tienes indignada con este post. Pero por qué todo el mundo anda quejándose del calor. Os voy a mandar a todos aquí, a Inglaterra, a que os deprimáis sin ver ni un asomo de verano. Qué horror, con lo maravilloso que es el verano, pasar calor incluído. Así que disfrútalo.
Besos. ¡Y bienvenido!
¿Y el fantoche ese de arriba? No sé por qué te molestas en contestarle. En fin...
Tal y como le he prometido a Isabel Martinez, le pido disculpas por mi primer comentario en esta entrada.
Nobleza obliga.
No era mi intención andar por ahí fastidiando a la gente.
Un afectuoso saludo.
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