
Mes de julio. Día laboral por la mañana. La radio da las noticias: un político declara ante el Tribunal Supremo por presunto delito de corrupción; reunión en La Moncloa de los agentes sociales y diferencias abismales entre ellos; las temperaturas van a subir el fin de semana una media de 5º C; el incendio de Tarragona se cobra una vida; etc., etc., etc. Tren de cercanías Madrid-Universidad Autónoma: una decena de estudiantes acude a la Universidad a recoger calificaciones y otros tantos a matricularse del primer curso de una nueva carrera en la que han sido aceptados después de la PAU. Llevan ojos de sueño, cansancio pero ganas de futuro. Vida cotidiana a tope. Lo que no tiene claro la elite política española es, como decía Adolfo Suárez en 1976, que lo primero y principal es “elevar a categoría de políticamente normal aquello que a nivel de calle es, sencillamente, normal”. NO, no estamos preparados en España para afrontar los desafíos que nos vienen; NO, no estamos preparados para salir de la crisis; NO, no hay un proyecto de regeneración social y económica; NO, no vamos a poder dejar a la generación que nos sigue una herencia positiva. Sobran las palabras; los discursos envenenados de gilipolleces que no conducen a nada. El país no se merece esta etapa (y no por culpa de la coyuntura internacional). La gente votó en 2008 porque no había otra cosa, porque no se propusieron otros nombres, porque no existen las listas abiertas. Ahora se van de vacaciones pagadas los mismos que no hacen nada. Y el país lo sacan adelante los que trabajan, los que se tomarán si pueden, a lo sumo, una semana de vacaciones. No me gusta la clase política que nos ha tocado en suerte... España tiene muchos defectos, pero no se merece a esa gente. NO voy a decir lo que pienso de todos porque luego a mucha gente le jode que haya otra gente que nos hemos educado pensando y diciendo las cosas con libertad y te ven como bicho raro o te crucifican. Son eso: vividores con el dinero público. El Tribunal Supremo es lento y actúa con miedo. Los agentes sociales no representan a nadie, porque nadie los reconoce como representantes. La política requiere principios y actuaciones pero en España los que viven de ella, los que comen de ella, están por la pasta y si no se les pagara la mayoría de ellos huirían a trabajar. Les importa la pasta y ni siquiera caminan por las calles del país. A ver si tenemos suerte y después del verano no vuelven...
2 comentarios:
Pues hay muchos españoles que piensan como tu.
Y es cierto que en unos tiempos en los que se presume de "libertad de expresión" es, precisamente, cuando ésta se ve más coartada. Y ocurre así, porque los censores somos los propios ciudadanos, porque al estigmatizar ciertas opiniones como antidemocráticas; estamos ejerciendo una censura férrea. Censura mucho más eficaz porque quienes la ejercemos nos creemos que estamos defendiendo una democracia que no es otra cosa que una ilusión de la que se vale el poderoso para continuar oprimiendo al vasallo.
No estoy de acuerdo con que España no se merece la clase política que tiene. Somos los propios ciudadanos quienes pecamos de quitarnos responsabilidades arremetiendo contra la clase dirigente (como si fuéramos menores de edad).
Pero ¿quién los ha puesto ahí?. Mientras no nos regeneremos nosotros mismos y nos creamos capaces.... Y nos afanemos en dirigir nuestro detino, no podremos pedir peras al olmo.
Internet es todo un universo abierto de posibilidades. Un universo donde no hay distancias, donde puedes entrar en contato con otros a miles de kilometros de distancia....Pero ¡tan cerca tan lejos!....Porque en el fondo somos tan provincianos que hacemos el vacio a los recien llegados. Algo así como si tuviéramos las puertas de casa abiertas e hiciéramos señas a los de fuera para que entrasen, pero una vez atravesado el umbral; ignorásemos manifiestamente al recién llegado hasta que éste se fuera por donde vino.
¿sabes cual es la queja general de los visitantes de la Feria sevillana?....Pues que está muy bien y tdo éso, pero que las casetas son pequeños círculos muy cerrados donde no son recibidos---
Al final resulta que tenemos a nuestra disposición enormes posibilidades, pero aún no nos hemos quitado el pelo de la dehesa.
Saludos.
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