23 de julio de 2009

Sueños. Paridas II


Calderón de la Barca lo dijo de una forma universal e inmortal: la vida es sueño y los sueños, sueños son. Tuve un sueño y en la duermevela se oía llover. Amanda y yo caminamos juntos hacia el mostrador de la compañía aérea y obtuvimos dos pasajes para un destino incierto, inseguro, improvisado. Poco tiempo después embarcamos y el avión se alzó enhiesto en el aire y empezamos a alejarnos de la mundanal urbe. Luego despertamos y la realidad nos envolvió de nuevo en un mar de cotidianidad infumable. Cada uno por su lado, como dos desconocidos, que es lo que, en definitiva, somos. Entonces es cuando recuerdo la frase de Tennesse Williams: “Debemos desconfiar unos de otros; es nuestra única defensa contra la traición”. Por eso quiero saber el significado de esa mirada de cada día, para después no sorprenderme de que seré traicionado.

1 comentarios:

Mista Vilteka dijo...

Pues el otro es eso que apenas yo soy cuando sé que es el otro.