26 de agosto de 2009

San Juan de la Cruz



Hoy me he acercado por Segovia en plan turista, lugar en el que he tomado la fotografía que se ve. Creo que San Juan de la Cruz es uno de nuestros grandes poetas en lengua castellana y está enterrado en esa ciudad, en el Monasterio de los Carmelitas. Su verdadero nombre era Juan de Yepes y nació el 24 de junio de 1542 en Fontiveros, en la provincia de Ávila. Huérfano de padre, se trasladó con su madre al pueblo de Medina del Campo, en Valladolid, donde a los 17 años ingresa en un colegio de jesuitas. El año 1563 toma los hábitos de la orden religiosa Carmelita, adoptando el nombre religioso de fray Juan de San Matías y meses más tarde, viaja a Salamanca para cursar estudios de Teología en su Universidad. Es ordenado sacerdote y pasa a denominarse Juan de la Cruz. Su ilustre paisana de Ávila, Santa Teresa de Jesús, trabó gran amistad con él y le integró en el movimiento de la reforma carmelita que ella había iniciado. En 1568 San Juan de la Cruz fundó el primer convento de Carmelitas Descalzos, los cuales practicaban a ultranza la contemplación y la austeridad.



Más tarde, en 1577, sus intentos reformistas de las órdenes monásticas le llevaron a sufrir nueve meses de dura prisión en un convento de Toledo, acusado de apóstata. Allí escribió "Cántico espiritual". En otras poesías se puede llegar a entrever, metafóricamente, el relato que hace de su astuta y sorprendente huida de prisión en la madrugada del 15 de agosto de 1578. Para huir de la prisión conventual toledana contó con las influencias que ejercitó Santa Teresa de Jesús ante la duquesa de Alba. A su huida se refugió en un convento de Jaén y continuó con la reforma carmelita, fundando varios conventos por toda Andalucía. Fue nombrado Vicario Provincial de la Orden de Carmelitas Descalzos, pero siguió con la idea de la reforma, lo que le llevó de nuevo a enfrentamientos con la jerarquía religiosa y a sufrir otra vez prisión en el convento de la Peñuela, en plena Sierra Morena, en dónde dio forma a la escritura de sus principales obras literarias. Cuando por fin es excarcelado y se disponía a cumplir con el destierro a América, murió a los 49 años el 14 de diciembre de 1591. 135 años después fue elevado a la categoría de Santo por la Iglesia Católica.
Recomiendo la novela “El místico”, de Pedro Miguel Lamet (La Esfera, 2009) sobre la vida de San Juan de la Cruz.