
“Desapareció un día sin dejar rastro, porque hay gente que se convierte en anónimo después de la batalla”.
-¿Dónde estás? -preguntó él con cierta precaución.
-En tu recuerdo -respondió ella.
Es bien simple: un misterio. Hay que elegir entre dos caminos, dos senderos que se bifurcan y, cuando uno elige, debe ser consecuente, no se puede echar atrás por la indecisión o por el miedo. Sencillamente es un misterio. Otra cosa distinta es que te fíes o no o que tu olfato sea el que diga algo.
(Escribo esto, aunque dice Ana que suena raro, porque me aburre opinar de política, sobre todo porque lo que no es no es, y además resulta imposible. Y de literatura ya hablo en www.literaturas.com)
-¿Dónde estás? -preguntó él con cierta precaución.
-En tu recuerdo -respondió ella.
Es bien simple: un misterio. Hay que elegir entre dos caminos, dos senderos que se bifurcan y, cuando uno elige, debe ser consecuente, no se puede echar atrás por la indecisión o por el miedo. Sencillamente es un misterio. Otra cosa distinta es que te fíes o no o que tu olfato sea el que diga algo.
(Escribo esto, aunque dice Ana que suena raro, porque me aburre opinar de política, sobre todo porque lo que no es no es, y además resulta imposible. Y de literatura ya hablo en www.literaturas.com)
1 comentarios:
Que dificil es elegir...cuando se tienen dudas...vaya, me he quedado calva con la frasecita, en fín...que yo me e4ntiendo FRancisco. Un besote de otoño :P
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