
Muchas veces somos injustos con los demás, inmisericordes, bordes, cabrones y cosas por el estilo. Normalmente lo achacamos al otro, o a la sociedad, o a que tenemos un mal día e, incluso, si es por un tiempo, a que tenemos una mala época. Es una forma de protegernos, de tapar nuestras propias carencias, nuestras particulares miserias o nuestra falta de autoestima, no sabría expresarlo de otro modo. Se es cabrón para demostrar que se puede sobrevivir en nuestro entorno en nuestros días. De tal modo que si nos sentimos mal y somos comprensivos con nuestro ego sabemos que hemos cometido un error, quizás hasta tratemos de no volverlo a repetir e incluso quizás sepamos sacar una lectura positiva de un error propio. Lo peor son aquellos que llevan esto al extremo, como autodefensa, como forma de afirmarse en sociedad. Lo miserable superado o arreglado por la autodefensa cabrona. Ser injusto, cabrón, dominador, hijo de lo que sea, y sentir un íntimo placer roza con lo anormal, digo yo; no puede ser bueno el que va así por la vida. El caso es que esto que cuento sucede cada día, a cada momento, en cada lugar… no sé, pero creo que se puede solventar con una buena dosis de educación y con aceite de ricino, no necesariamente por ese orden. Si soy el culpable, me educaré y si recibo la bordería quizá entonces aplique el aceite de ricino.
5 comentarios:
Ser cabron acaba siendo una aficion, siempre y cuando no sea muy grave. Ser un poco cabroncete nunca viene mal.
Saludos.
Ufff!!! ¡Qué fuerte y cierto!
Menos mal que existen tipos como vos que son todo lo contrario a un cabrón.
Te quiero!!!
el ego es ese vacío que queremos aliviar con status... es como una mujer que te pide y pide... y cuando te equivocas te pide una explicación... no te deja dormir... te invade... hasta que preferís divorciarte... y cuando eso pasa... no existe ningún abogado... ni nadie... por eso... mejor solo... con el Ser de tu lado... si es con una sonrisa mejor...
Mira, a uno de esos le echaron ayer de Gran Hermano por violento
"Se es cabrón para demostrar que se puede sobrevivir en nuestro entorno en nuestros días", y yo te planteo, ¿se puede sobrevivir en la época que estamos sin sacar esa maldad.
Todo deriva de la infancia, de como nos hayan educado, del entorno en que hemos crecido, de los complejos y traumas fraguados a lo largo de la vida, y como no, de una sociedad, en donde la bronca vende.
chao
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