
Yo, como el poeta Gerardo Diego, soy melómano. ¡Qué le voy a hacer! Como aquel magnífico poeta de la Generación del ’27 soy un profesor de Literatura; y me gustan las mujeres y la música.
Algo presente en mi vida cotidiana, cada día, obviamente, es la música. Recuerdo que uno de mis primeros discos fue “Blanco y Negro Mix II”, en cuya carátula salía la cara de Bill Clinton y cuyos temas te ponían en marcha rápidamente: eran los tiempos de la ‘ruta del bakalao’ y de escaparse los fines de semana a la discoteca madrileña ‘Kapital’ a ver a las chicas de larguísimas piernas en minifalda y con botas negras altas. Dance, techno, etc. Era lo que tocaba. Si en algún momento me enamoriscaba de alguna muchacha ponía otro LP que me compré bastante barato en ‘Simago’ (que ya no existe -¡cómo han pasado los años para Madrid y cómo le hemos quitado el sueño y las legañas a la capital!-): ‘Diana’ de Elvis Presley.
Vale; el primer grupo que me pegó fuerte allá por 1987-1988 fue ‘Europe’, porque no sé si recordáis que Alberto Ruíz-Gallardón (otro melómano descendiente de Albéniz), candidato de AP a la Asamblea de Madrid en aquel entonces, puso de banda sonora aquella canción del grupo… ¿os acordáis? Y salía a todas horas en la TV cuando daban la información política. Lo que ‘Europe’ hizo después no me gustó tanto.
Andado el tiempo el verdadero grupo del que tengo todos sus CD’s es ‘Ella Baila Sola’. A Marilia Casares y a Marta Botía las descubrí por la radio, cuando el desaparecido Antonio Herrero las llevó en directo una mañana a su programa. Es una pena que se deshiciera, porque aquella música es fantástica. Me llevé los discos, en 2002, a Estados Unidos y parte de la banda sonora de mis estudios de doctorado la pusieron ellas a modo de sonido de fondo. Por cierto, que al verdadero primer concierto en directo que fui fue a uno de Jazz en Hanover, New Hampshire, a donde acudieron varios músicos que se han ido engrandeciendo en Estados Unidos desde entonces. Fue espectacular…
Tampoco me falta ninguno de Shakira. Además de que es una mujer que baila genial, que socialmente está muy comprometida con Barranquilla, sacó su “Whenever, wherever” también cuando yo habitaba al Norte de Boston y ya había comprado sus discos iniciales, con el cabello rojizo y su mirada de niña buena.
El último CD que he comprado es “Ella”, de Kate Ryan; aunque no dejo de poner, a modo de remix, temas de Madonna, Alizeé, Celine Dion y veintisiete más. Eso sí, el día que me levanto canalla me desayuno el “My way” de Frank Sinatra o “Soy un truhán, soy un señor”, de Julio Iglesias. Incluso, cuando me da la gana, me pego una buena sesión del “Cánon” de Pachelbel o de “Beguin the beguin”, que casualmente son la banda sonora de la película de Garci “Volver a empezar”, nuestro primer Óscar.
Algo presente en mi vida cotidiana, cada día, obviamente, es la música. Recuerdo que uno de mis primeros discos fue “Blanco y Negro Mix II”, en cuya carátula salía la cara de Bill Clinton y cuyos temas te ponían en marcha rápidamente: eran los tiempos de la ‘ruta del bakalao’ y de escaparse los fines de semana a la discoteca madrileña ‘Kapital’ a ver a las chicas de larguísimas piernas en minifalda y con botas negras altas. Dance, techno, etc. Era lo que tocaba. Si en algún momento me enamoriscaba de alguna muchacha ponía otro LP que me compré bastante barato en ‘Simago’ (que ya no existe -¡cómo han pasado los años para Madrid y cómo le hemos quitado el sueño y las legañas a la capital!-): ‘Diana’ de Elvis Presley.
Vale; el primer grupo que me pegó fuerte allá por 1987-1988 fue ‘Europe’, porque no sé si recordáis que Alberto Ruíz-Gallardón (otro melómano descendiente de Albéniz), candidato de AP a la Asamblea de Madrid en aquel entonces, puso de banda sonora aquella canción del grupo… ¿os acordáis? Y salía a todas horas en la TV cuando daban la información política. Lo que ‘Europe’ hizo después no me gustó tanto.
Andado el tiempo el verdadero grupo del que tengo todos sus CD’s es ‘Ella Baila Sola’. A Marilia Casares y a Marta Botía las descubrí por la radio, cuando el desaparecido Antonio Herrero las llevó en directo una mañana a su programa. Es una pena que se deshiciera, porque aquella música es fantástica. Me llevé los discos, en 2002, a Estados Unidos y parte de la banda sonora de mis estudios de doctorado la pusieron ellas a modo de sonido de fondo. Por cierto, que al verdadero primer concierto en directo que fui fue a uno de Jazz en Hanover, New Hampshire, a donde acudieron varios músicos que se han ido engrandeciendo en Estados Unidos desde entonces. Fue espectacular…
Tampoco me falta ninguno de Shakira. Además de que es una mujer que baila genial, que socialmente está muy comprometida con Barranquilla, sacó su “Whenever, wherever” también cuando yo habitaba al Norte de Boston y ya había comprado sus discos iniciales, con el cabello rojizo y su mirada de niña buena.
El último CD que he comprado es “Ella”, de Kate Ryan; aunque no dejo de poner, a modo de remix, temas de Madonna, Alizeé, Celine Dion y veintisiete más. Eso sí, el día que me levanto canalla me desayuno el “My way” de Frank Sinatra o “Soy un truhán, soy un señor”, de Julio Iglesias. Incluso, cuando me da la gana, me pego una buena sesión del “Cánon” de Pachelbel o de “Beguin the beguin”, que casualmente son la banda sonora de la película de Garci “Volver a empezar”, nuestro primer Óscar.
3 comentarios:
comparto contigo Ella Baila Sola y Madonna y Shakira, aunque ahora últimamente me ha dado por La Quinta Estación...pero me ponen sensible!!!
Un besote!
El "My way" de Sinatra para los momentos de reivindicación y organización internos, cuando necesitas que alguien te dé el empujón necesario para seguir creyendo lo que crees. A mí me da una energía bestial, por lo menos...
Tienes razón (con respecto a lo de vivir en la misma ciudad), pero creo que quiero seguir manteniendo esa bonita opinión que parece que tienes de mí de persona cuasi-interesante :P
Ja,ja,ja,... ;) Eres tan ecléctico en tu música como en tu vida. Pensé que a ningún chico le gustaba Ella Baila Sola, pero me alegra comprobar que sí. Mi hermana y yo las "desafinábamos" a coro a voz en cuello ¡qué tiempos! ¿Sabes que estudiaron en Los Agustinos? Iban a clase con mis primos. Mucho que hablar da la música. Me encanta este post.
Publicar un comentario en la entrada