
Lo que recuerdo de aquel 1989 (próximo a cumplir 12 años) no es exactamente la caída del muro nefasto de Berlín: que contagió el entusiasmo a todos. Hubo un Telediario (el de TVE1 -se habían implantado malamente entonces los canales de las comunidades autónomas de País Vasco, Cataluña, Galicia, Madrid y Valencia-) que se abrió con los cadáveres de Nicolae Ceacescu y esposa fusilados por el ejército rumano. Ahí fui consciente de que caía el comunismo, una palabra de la que me hablaban mal hasta los antiguos combatientes republicanos españoles de Albacete, y de que quienes sólo sabíamos de libertad y democracia (imperfecta) habíamos ganado una batalla. Hoy se cumplen 20 años de aquel hito. Nadie creyó hasta 1989 a John F. Kennedy: “Yo también soy berlinés”; nadie, salvo Ronald Reagan, como recordaba alguien en la prensa del domingo: la forma de vida occidental, el “american way of life”, etc., no podía competir con el comunismo: sencillamente lo había vencido.
4 comentarios:
Me gustaría haberlo vivido. Te envidio sanamente.
Saludos.
Yo, que soy "de tu quinta" recuerdo que hice un trabajo para clase sobre la caída del Muro, guardando recortes de prensa y comentándolo en clase. Sabía que estaba viviendo un hecho histórico, pero aún así todo son brumas en mi memoria porque a los doce años no entendía de política y me interesaba más el partido que tenía que jugar el sábado siguiente, mi clase de guitarra... esas cosillas.
Por ciero, cada vez que se celebra un hecho de esta magnitud me doy cuenta de la cantidad de acontecimientos "históricos" que los de esta generación estamos viviendo: el comenta Halley, el Muro, las Torres Gemelas, el primer negro en La Casa Blanca...
Yo la verdad es que no me acuerdo...
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