29 de octubre de 2009

¿Tenemos futuro?

¿Tenemos solución? ¿Tenemos futuro? Hace tiempo que percibo una severa crisis de valores y de principios. Los mensajes que transmiten las ondas no me resultan atractivos. Creo que hemos llegado a un punto en que los nuevos desafíos los deben afrontar otras caras con otros propósitos. Hay que salir a la calle y empezar a convertir en real lo que allí es real.

Estamos en el mismo punto que en 1898. Es decir, los españoles tropezamos veinte veces con la misma piedra. ¡La madre que nos parió!

Me frustra que la mayoría no sean ni mileuristas. Me molesta que la gente no pueda conciliar la vida laboral con la vida familiar porque este no es país de emprendedores. Me jode que las encuestas digan que los corruptos de todas las ideologías van a volver a ganar las elecciones (¿es que la gente es tonta o qué?). Me parece demencial que haya 16.000 profesores con una oposición aprobada y sin plaza. Me repatea que un MIR tenga un salario medio de 1.500 y los diputados no bajen de 3.500 por tocarse las narices. Me asusta que la gente se gaste el 200% de su salario. Me irrita que unos días no suene el móvil y otros no deje de hacerlo.

La gente miente. Las únicas colas son las del paro, no las del cine ni las de los museos.

¿Tenemos futuro? O... ¿hay que echarle un par de huevos y no votar?

Quiero que vuelva Adolfo Suárez y que nombre ministro del Interior a Antonio Maura; que el de Justicia sea Canovas y el de Comercio Alberto Ullastres; quiero que nombren a Cela ministro de Educación y a Miguel Hernández de Cultura. Quiero que pongan de director del Museo del Prado a Velázquez y que presente el Telediario Homer Simpson.

Tampoco pido tanto... que resucite Alfonso XII y empecemos de cero otra vez.