
A la inquietante deuda de Usted, que merece tanto la pena.
Bienvenida al palacio de la duda,
a la casa del miedo.
Cómo echaban de menos tus pisadas
las baldosas del barrio.
(Luis Alberto de Cuenca)
Bienvenida a la duda, a la inquietud; a saber... Bienvenida al barrio, y que mientras los demás duerman, nosotros hablemos, nos hagamos invencibles; y sonriamos de tan guapos que somos y de tan jóvenes... que el Mundo sea nuestro.
A Usted, que merece tanto la pena.
Bienvenida al palacio de la duda,
a la casa del miedo.
Cómo echaban de menos tus pisadas
las baldosas del barrio.
(Luis Alberto de Cuenca)
Bienvenida a la duda, a la inquietud; a saber... Bienvenida al barrio, y que mientras los demás duerman, nosotros hablemos, nos hagamos invencibles; y sonriamos de tan guapos que somos y de tan jóvenes... que el Mundo sea nuestro.
A Usted, que merece tanto la pena.
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