18 de enero de 2010

Usted


A la inquietante deuda de Usted, que merece tanto la pena.

Bienvenida al palacio de la duda,
a la casa del miedo.
Cómo echaban de menos tus pisadas
las baldosas del barrio
.
(Luis Alberto de Cuenca)

Bienvenida a la duda, a la inquietud; a saber... Bienvenida al barrio, y que mientras los demás duerman, nosotros hablemos, nos hagamos invencibles; y sonriamos de tan guapos que somos y de tan jóvenes... que el Mundo sea nuestro.

A Usted, que merece tanto la pena.