Escribirte señales de humo a través de este blog no es la única opción: un lenguaje tan artificial, que priva de la emoción que pueden expresar mis ojos, a veces confunde. De todas formas no oculto que escribirte es un lujo: el ejercicio de escribirte me permite recordarte un momento antes de rellenar la página en blanco y volver a traer a mi mente todo aquello que te adorna, tanto lo bueno como lo malo. Aunque no te creas que eres la única persona que se adentra aquí: detrás de esas visitas hay algunas amigas fieles que valen un montón, a pesar de que apenas las veo. Tengo que reconocer que todo lo que escribo está presidido por alguna mujer, tanto mis cuentos como mis poemas, y quizás lo hago para poder vengar la maldad de alguna que otra que se me ha cruzado por el camino... ¿y a quién no se le ha cruzado alguna vez una mujer fatal por el camino? Es posible que algunos otros escritores hiciesen lo mismo: Galdós para escribir “Fortunata y Jacinta”, A. del Castillo Solórzano al escribir sobre Teresa de Manzanares..., pero a Usted, señorita, no la identifico con una mujer fatal, aunque sus ojos sí lo sean: aquello que dice con la mirada es algo sincero... bueno, igual me oculta algo, pero eso da igual. El caso es que a ver si Usted deja de ser sólo un sueño y nos vemos algún día de estos... ¿o sí?21 de febrero de 2010
Para Usted, en primera persona...
Escribirte señales de humo a través de este blog no es la única opción: un lenguaje tan artificial, que priva de la emoción que pueden expresar mis ojos, a veces confunde. De todas formas no oculto que escribirte es un lujo: el ejercicio de escribirte me permite recordarte un momento antes de rellenar la página en blanco y volver a traer a mi mente todo aquello que te adorna, tanto lo bueno como lo malo. Aunque no te creas que eres la única persona que se adentra aquí: detrás de esas visitas hay algunas amigas fieles que valen un montón, a pesar de que apenas las veo. Tengo que reconocer que todo lo que escribo está presidido por alguna mujer, tanto mis cuentos como mis poemas, y quizás lo hago para poder vengar la maldad de alguna que otra que se me ha cruzado por el camino... ¿y a quién no se le ha cruzado alguna vez una mujer fatal por el camino? Es posible que algunos otros escritores hiciesen lo mismo: Galdós para escribir “Fortunata y Jacinta”, A. del Castillo Solórzano al escribir sobre Teresa de Manzanares..., pero a Usted, señorita, no la identifico con una mujer fatal, aunque sus ojos sí lo sean: aquello que dice con la mirada es algo sincero... bueno, igual me oculta algo, pero eso da igual. El caso es que a ver si Usted deja de ser sólo un sueño y nos vemos algún día de estos... ¿o sí?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
ojala se deje ver!!! como no!!! mil besos Francisco!!!
Publicar un comentario en la entrada