23 de mayo de 2010

Ella, esas otras reflexiones y Charlize

Es complicado, sobre todo porque también uno se acaba cansando de esperar una señal, pongamos por caso. No sé si por otros lugares ya ha ocurrido lo mismo: posiblemente sí. Aquí ha llegado la primavera y, con ella, una serie de circunstancias que me tienen un poco absorto, quizás equivocado o confuso, no sé. Por un lado está Ella, es decir, la mujer con ojos de mujer fatal (permítaseme la redundancia) que cada día está más hermosa, por todo lo cuál no sé qué clase de pacto ha realizado con el diablo. Aunque eso sí, cuando tengo la suerte de verla, porque no está archi-ocupada como siempre, habla poco o la noto como con la autoestima baja. Luego hay otras personas pero es mucho lío hablar de todas. Está también el cansino tema de la crisis, que sí, que comparto, pero es que poner en la televisión alguna tertulia y siempre el mismo tema: nos afecta, lo sabemos, somos conscientes de cómo son nuestros políticos pero... ¡esa tortura! Y luego está el calor... ¡madre mía el calor!

(Por cierto, “el cuerpo”, como tal, salvo omisión, es el de Charlize Theron en “Las normas de la casa de la sidra”).