15 de junio de 2010

Insomnio


Mamen es una extensión de prisma...
Caos. Vértigo. Sosiego... y duda.
Sonrisa. Infancia. Riesgo. Inconsciencia.
Un lío...

Cada cosa puede ser un desafío por sí misma; no un sueño, no, un desafío. Como aquella vez que alguien decía algo y el resto hacía lo contrario, cuando éramos pequeños.

Eva. ¿Dónde está Eva?

Las cosas pasan porque son un aprendizaje; de todo ello sacamos conclusiones. O no, masticamos mejor las miserias de la televisión, digerimos toneladas de estupideces variadas, gritos en sordina. Una televisión pública en horario de máxima audiencia regala un strip tease a un invitado, para que luego digan que los demás no superemos los 120 kilómetros por hora.

Sé que muchas veces no soy nada justo, o tierno, o enérgico con Mamen, que es mitad sueño (razón de la sinrazón o del sinsentido) y otras quiero olvidarme de ella, no vaya a ser que cometa el error de sacar de ella el personaje de ficción y se salga del poema para reprenderme por no decirle algún piropo. No lo sé...

¿Y Ana? ¿Qué fue de Ana?

Llega otra noche turbia de primavera, que mañana dejará un enorme charco de agua sobre la autopista, el coche patinará de nuevo y veré el peligro... Quizá la radio anuncie el final de otra nueva crisis o que España habrá ganado el mundial en un solo partido del siglo.

¿Y Mamen? ¿Dónde está?