
Aunque Mamen diga que qué fuerte es, porque supongo que no se acuerda del siglo XX por lo joven que es, pasaron muchas cosas fascinantes.
Durante el siglo XX pudimos asistir a grandes acontecimientos protagonizados por mujeres excepcionales. Afortunadamente, iba desapareciendo el rol de la mujer en la sociedad para adecuarse al ritmo de los tiempos. Una albanesa, dedicada a Dios y a los pobres y llamada Teresa, nos enseñó desde Calcuta qué es el verdadero amor a los demás, sobre todo si son desfavorecidos.
El mito argentino por excelencia del siglo XX es Evita Perón. Ella y sus políticas para favorecer a los pobres, a sus "descamisados", han dejado tal huella que aún hoy Eva Perón sigue estando presente en la memoria colectiva de Argentina y despertando adhesiones y críticas.
Si la izquierda podía presumir de mujeres como Eva Perón, por ejemplo; de las guerrilleras que luchaban junto al Che en Bolivia y de otras... los conservadores europeos tenían su "dama de hierro": Margaret Thatcher. La primera mujer primera ministra del Reino Unido y de los países de la UE (si mal no recuerdo) llegó al gobierno en 1979 y permaneció en él hasta 1990. A ella, junto a unos cuantos más, le debemos, por ejemplo, la caída del comunismo.
Eso sí, la que nos enamoró y sin hablar de política fue una actriz austriaca, llamada Romy Schneider, que interpretó a la emperatriz Isabel de Autria-Hungría, Sissí, en aquellas memorables películas y que, por la magia y el veneno del cine y de la poesía, se nos murió a principios de los ochenta de dolor y de frustración.
Eso sí, los americanos, después de otras muchas, nos dijeron en los noventa que tenían una novia patria, Sandra Bullock, con la cual muchos nos queríamos casar, mucho antes de enamorarnos de verdad.
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