28 de septiembre de 2010

De "Downtown" a "What is love"...


Tengo la fea costumbre, o buena, según se mire, de trabajar en casa teniendo de fondo una leve, pero intensa, sintonía musical. Vamos, que soy un melómano empedernido (y algunos días hasta megalómano, como todo el mundo), como antes lo fueron genios de la poesía como Gerardo Diego, por poner un ejemplo reconocido como la Generación del 27. Lo malo es cuando uno deja de lado un artículo o lo que ande escribiendo o la lectura que se lleve entre manos y se dedique a buscar viejas pero intensan melodías. Reconozco haber pasado el mismo día de la apertura de la Cabalgata de las Walkirias, de Richard Wagner, a una versión sinfónica de Piratas del Caribe, pasando por The final Countdown de Europe. Eso sí, ayer, recuperé Downtown de Petula Clark en versión original (1964) y también un remix (de 2006) de Emma Bunton, una ex Spice Girl con una voz bastante buena y que ilustra con su foto este post.

Esta mañana he empezado con What is love de Haddaway (1993) y un mensaje un poco pesimista de la mujer con ojos de mujer fatal (perdón por la redundancia); pesimismo que yo creo que podía resolver con ocho o nueve horas de buen sueño, con una mirada más fuerte y positiva a su autoestima y menos dosis de café o, de lo contrario, puede peder su sonrisa de niña mala que prefiere pizza a carne a la plancha por las cuestiones que ambos sabemos.

Mañana hay huelga, o guelga, según se quiera pronunciar en lenguaje correcto o belenestebanero, que chonis y canis hay en abundancia en la piel de toro. Sólo me gustaría saber que existen dos derechos bien diáfanos y estructurados: el de ir a la huelga o el de ir al trabajo, de tal modo que sobran piquetes y gilipollas.