18 de septiembre de 2010

No la recuerdo



No recuerdo bien la última vez que la vi; es uno de esos siniestro misterios del cerebro. Soy capaz de recordar a la perfección aquel día de mayo (¿o debería decir de julio?) de dos mil siete en que la conocí o que hablé con ella por vez primera. Sin embargo, lo confieso, no puedo sacar del fondo de mi memoria el último día que vi a esa mujer fatal, a esa hermosa mujer fatal, con esa sonrisa suya de malvada que no lo es tanto, o por lo menos no lo aparenta. Y no, no lo escribo arrebatado de pasión o de intriga, no; me preocupa profundamente que mi memoria no albergue un hueco para el futuro, cuando deba contar a alguien esto que está pasando. Sí, soy capaz de recordar a María, la chica más hermosa del colegio; o a Ruth, quien compartía conmigo en segundo de BUP su cazadora vaquera. Pero Ella, ¿dónde está el recuerdo de esa muchacha? A lo peor son demonios de la memoria que se encargan de vengarse del recuerdo; realmente un hermoso recuerdo.