31 de enero de 2011

Egipto y su estado de cosas


Las revoluciones, como los volcanes, tienen sus días de llamas y sus años de humos”, escribió Victor Hugo.

Bien, asisto ciertamente interesado al estado de cosas que ocurre en Egipto. Creo, sinceramente, que el pueblo egipcio, con una tradición e historia milenarias, está tomando las riendas de su soberanía y de su futuro; esto último es importante. Considero, pues, que el sistema democrático (que refuerce la educación, la cultura, el empleo y la sanidad) es el mejor sistema político, o el mejor de todos lo peores, no me importa admitirlo y el pueblo egipcio tiene derecho a vivir sin que un presidente esté treinta años en el poder. La verdad es que me sorprende como en su momento, 1989, me sorprendió que cayeran los regímenes comunistas en el Este de Europa. Espero, eso sí, que la transición en Egipto (si finalmente se produce porque recuerdo que los tanques andan en la calle, Hosni Mubarack en el poder y Mohamed El Baradei en la oposición aún) sea democrática y abierta, limando enfrentamientos y asperezas y buscando un verdadero entendimiento. Baste citar que en Rusia los niveles económicos no son precisamente buenos, en mi opinión.

Los demás países, Estados Unidos primero y la Unión Europea, deberían seguir la senda que están tomando: no posicionarse y, sobre todo, no opinar. Los pueblos deben ejercer su soberanía sin injerencias ni opiniones foráneas, y así podrán conducirse por donde ellos quieran. Cierto es que Mubarack es el mejor aliado de Israel (y esto me preocupa) en la región, pero también es cierto que El Baradei ha sido funcionario de la ONU y, de momento, es un hombre ponderado. A ver si no salen grupos islamistas...

1 comentarios:

Susana Inés Nicolini dijo...

Hola Paco, he tenido el gusto de conocerte a través de éste medio, y me has dado la tremenda satisfacción de nombrarme en una de tus notas. Leerte, como ya te dirán muchos, es un placer, que nos leas un honor.
Te invito por éste medio a pasar por mis blogs, que son cuatro. Uno de ellos dedicado especialmente a poesía.
Verte por alli será un verdadero privilegio.
Un abrazo desde Ciudad de Buenos Aires