21 de febrero de 2011

¿Merece la pena correr el riesgo?

Sí, uno se levanta con el pie raro; dicen las viejas de la calle “el pie cambiado” y es entonces cuando tomas tierra, pones los pies en el suelo y ves la realidad.

Anoche, hasta tarde, leí en la última biografía de Adolfo Suárez, escrita por J. F. Fuentes, de la UCM. Me paré, por eso del aniversario, en el 23-F y también me ayudó a pensar.

¿De verdad merece la pena implicarse tanto? Un individuo, por mucho que no quiera, como decía Enmanuel Mounier, es parte de la sociedad y esta, por mucho que no quiera, se nutre de la suma de individuos. Pero... ¿de verdad merece la pena implicarse tanto o con tanto interés? ¿De verdad es necesario mantener tu código moral en un mundo inmoral? Claro que, si no haces nada, si no eres sociedad, luego la hacen esos otros que más vale que no hubieran salido a la luz.

Es como ver que hay una persona a la que admiro y aprecio mucho, más que ella a mi, que ha trabajado mucho y luego la colocan en un punto más bajo que en otras ocasiones, lo cual a uno le hace pensar si esa persona ha sido verdaderamente valorada o no. Joder... ¿Para eso tanto?

Al final uno se encierra en casa, como Adolfo Suárez en enero de 1981, y te apetece decir como Churchill: “Joder, que lo hagan lo que no dejan hacer nada”.

1 comentarios:

Miguel A. Pazos Fernández dijo...

La merece. Si nos rendimos la hecatombe será peor.