17 de febrero de 2011

Yo estoy con Lara Logan


Ya lo señalé hace pocos días... decía Víctor Hugo que, “las revoluciones, como los volcanes, tienen sus días de llamas... y sus años de humos” (ya sabemos cómo sigue la cosa). Así pues, el mismo día que Hosni Mubarak dejaba el poder, unos incontrolados (siempre decimos incontrolados pero ellos están muy controlados, pues hacen lo que les da la gana impunemente) asaltaron sexualmente a la periodista de la foto, Lara Logan, de la CBS, corresponsal en Egipto (también hay que señalar la detención, sin garantías legales, de un funcionario de la Embajada de España en Irán, que viene a ser los mismo: hay una revolución y los occidentales pagan la frustración de unos pocos... o, como indica hoy El Diario Montañés, excesos del mismo tipo con 130 periodistas occidentales, etc., etc., etc.).

Este post va en apoyo de Lara Logan, obviamente, porque semejante acción ya empieza a decir poco de lo que puede ocurrir allí en adelante y, en ello, ando de acuerdo con Arturo Pérez Reverte, cuando dijo hace pocos días que a ver si ocurría en Egipto como en Irán 1979, puesto que algunos de los que pululaban por las calles egipcias no dejaban de ser radicales, por sus gestos, por sus símbolos, por sus actitudes.

Yo no sé si Lara Logan es o no una buena profesional, porque no la sigo, aunque uno no trabaja en la CBS así como así, pero sí que es necesario que las voces occidentales, es decir, de quienes vivimos en países democráticos, digamos claramente que eso no es ni propio de una revolución ni propio de una futura democracia, eso es consustancial a mentalidades radicales (y machistas) que muchos sectores pseudointelectuales de occidente (de España también) deberían condenar en la misma medida que hacen con las actitudes de otros países, mucho más civilizados y menos salvajes. Yo sí lo digo, yo sí creo que Lara Logan ha sido víctima de delincuentes que deben ser firmemente condenado, con rigor, porque son poco más que animales medievales. No me vale que Barack Obama diga cuatro tonterías protocolarias, debe exigir firmeza de la justicia egipcia.
Menos mal que hoy ando moderado, que si nos ponemos en plan Felipe II...