
Es difícil entender algunas cosas cuando el punto de partida es genético, emocional; o visceral, como dicen hoy. Es difícil, incluso doloroso, cuando conoces a alguien demasiado tarde, cuando te das cuenta después de mucho tiempo que esa otra persona no servía de nada en tu vida; es complicado explicar la sensación de atracción anímica, emocional e irracional por aquella otra persona que antes pasó desapercibida; o los sentimientos encontrados con esa otra persona entre la espada y la pared. No sé si la filosofía, la fe, la anarquía o el mero raciocinio lo explican, pero es así...
1 comentarios:
Hay señor....( nunca mejor dicho en estos días)
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