25 de mayo de 2011

La mayoría somos todos



Mientras un niño juega despreocupado, un anciano se acerca a un colegio electoral de Madrid, más o menos céntrico. Hay que elegir alcalde y concejales. Le acompaña una mujer joven que debe ser alguna hija suya, tardía, o una nieta primeriza que debió preguntarle algo. El anciano responde: “el candidato A es un gran tipo, el candidato B es una gran persona y el candidato C es un hombre muy majo, pero no se puede quedar bien con todo el mundo: sólo tengo un voto”. La sabiduría popular ciertamente, creo yo. En la Edad Medía un ciudadano de Hispania, lo que hoy decimos España, medía un promedio de 140 cm y su ancianidad se estimaba en los 30 años. Los tiempos cambian, aunque me barrunto que las personas no, porque cometemos los mismos errores. Veamos.

Un señor de Córdoba, político por más señas, cuyo partido en las últimas elecciones ha obtenido cerca del 15% de los votos, ha tildado a la mayoría (esto es, a quienes han votado a otro grupo con cerca del 46%) de “haberse equivocado”. Algún otro, para encender un poquito más el hierro o echar leña al fuego, ha señalado que “Hitler también fue elegido por la mayoría en unas elecciones”. Vamos, que la mayoría que conforma una democracia está errada o no sabe dirimir las cosas. Y yo me pregunto: ¿se equivocaron los españoles al luchar a favor de Felipe V de Borbón y no apostar por el Archiduque Carlos de Austria? ¿Metieron la pata nuestros antepasados al sublevarse contra Napoleón en 1808 en lugar de posicionarse junto al hermano de este, el rey José I? ¿Se equivocó el general Prim y todos los demás que le apoyaban al derrocar a Isabel II y traer democráticamente a Amadeo I de Saboya, primero, y la República después? ¿Estaban equivocados los españoles que apostaron por Alfonso XII en lugar de por el carlismo? ¿Metieron la pata los españoles que votaron en 1931 en clave republicana y no a favor de Alfonso XIII? ¿Se equivocó la mayoría al votar a UCD en 1977 y no al PSOE o a este grupo en 1982 en lugar de optar por AP? ¿Falló la mayoría al apostar por el PP en 1996 y no por otros grupos y coaliciones?

Lo que sí hay son ganas de no seguir las reglas del juego ni de conocer nuestra Historia: lo peor que le puede pasar a un país (y de eso tenemos experiencia) es que la mayoría sea un solo señor.