
Cuando nació Alexandra, en 1989, la Historia se movía a ritmo desconocido. Yo era un joven recién llegado a Madrid procedente de provincias y empezaba a oir por vez primera el nombre de Rumanía y de otras naciones raras: a nadie se le oculta que también nosotros, durante cuarenta años, los tuvimos vedados. Las revoluciones estaban en su punto más efervecente y los telediarios te abrian las ediciones con vientos llegados del Este. Aquellos dirigentes del politburó con abrigos enormes y enormemente gruesos; los discursos encorsetados detrás de ideologías venidas a menos; un telón de acero que helaba el alma y un muro que separaba los cuerpos. Miles de ilusiones truncadas revivían, ahora en mitad de la ilusión. Recuerdo a la señora esposa del señor presidente del país -Rumanía, no se olvide-, aquella mujer vieja increpando a los guardias, como una maldición... Nadie me dijo entonces que era testigo de la Historia más moderna del mundo... ni después.
Mientras la niña lloraba cambiaba el mundo y ahora, cuando introduzco su nombre en Youtube, Alexandra aparece cantando. Responde al apellido Stan y canta aquello que has oído miles de veces bajo el titulo Mr. Saxobeat. Rubia, ojos azules, mirada sensual... ¿Quién le diría a aquel bebé que íba a vivir otros tiempos?
Y, a pesar de todo, su cara me suena.
2 comentarios:
Oh, ¿es esta la muchacha que canta la canción? :D
Sí, es la de la canción...
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