
Su Excelencia tiene la honorable potestad de ponerse un sueldazo poco acorde a su nivel académico -que, dicho sea de paso y con la intención de decir las cosas tal cual son, se ofenda quien se ofenda, es un nivel penoso tirando a la nulidad más absoluta-; es decir, unos seis o siete mil euracos del ala al mes, más el coche, las comilonas, la secretaria, el teléfono, etcétera de los etcéteras... Es que claro, ganó las elecciones por los pelos y gracias al demérito del otro, que era más tonto que él, por supuesto. Ahora, pasado algún tiempo, como le falta pasta por un tubo y de todos los lados, pues ha pensado, después de la migraña y el calmante, porque eso de pensar, sinceramente, lo hace poco, y ha dicho, pues bueno, voy a recortar gastos, un suponer; y como el tío supone bastante, pues el recorte lo ha realizado en la Sanidad -pongamos que les cierra el Centro de Salud a los vecinos de un pueblo obrero y de mediana edad tirando a jubilados ya mayores y con achaques- y luego seguirá con la Educación, obvio. "Jamás recortaremos de Educación y Sanidad", bla, bla, bla, que estamos en campaña y hay que ganase el voto.
Y digo yo... ¿No habrá pensado el tiparraco en irse a la mierda?
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada