29 de julio de 2011

Mis fantasmas y yo...




¿Qué pasaría si un día siento miedo ante la página en blanco? ¿Qué pasaría si un día no recuerdo nada? ¿Qué pasaría, ahora que no ando enamorado, si de pronto no recuerdo sus besos? ¿Qué pasaría si de pronto un día cualquier cosa deja de ser tema narrativo? ¿Qué pasaría si un día mi voz se acalla y no grito ante lo injusto? ¿Qué pasaría si de pronto la belleza deja de serlo y se convierte en lo feo? ¿Qué pasaría si de pronto no soy capaz de explciar lo inefable?




Hay noches en que los fantasmas vagan por mis sueños y de repente hacen de mí un muñeco de trapo sin alma ni iniciativa; me atan de pies y manos y me impiden acercarme al ordenador y enviar un mail; rompen mi teléfono móvil y no me permiten chequear el último sms; borran del disco duro de mi mente la sonrisa que me atenaza y me hace inspirar alguna cosa... Ellos se van cuando llega el alba y a la siguiente noche vuelven como cada día desde hace dos semanas.




Por el día dormito embebido en todo cuanto he sufrido por la noche y sólo me queda el miedo; miedo a mis propios fantasmas...




(Copy de la fotografía: Sabina Casarova)