21 de septiembre de 2011

"La tumba del barón Jandemore"





Hace tanto tiempo que no recuerdo la historia tal como fue, sino aproximadamente. Lo que sí sé certeramente es que yo estaba en la Facultad, estudiando Antropología, cuando alguien vino con el cuento de que en no sé qué pueblo de Extremadura había aparecido la tumba del barón Jandemore, de no sé cuál siglo, pero por el año 1.100 o así. Total, que el catedrático Ramírez (que era un pirata que estaba en todos lados) y algunos alumnos (con más ganas de juerga que de trabajar) nos fuimos allí en busca de aventuras y resultados.


Pero llegamos al pueblo, en el que se comía muy bien, por cierto; investigamos los antecedentes, establecimos las pautas y grupos de trabajo y empezamos a buscar la tumba, que evidentemente ya habían saqueado y toqueteado los lugareños, periodistas y curiosos, algo muy español, así que poco pudimos deducir de unos vestigios que ya no estaban. Sacamos fotos, limpiamos el entorno, hablamos con el alcalde y el gobernador civil, que eran dos auténticos gilipollas.


Y, después de todo, nos dimos cuenta que no era el barón Jandemore, sino la baronesa Jandemora; y que no era del siglo tal o del siglo cual, sino de después de la guerra civil, pues tenía en el interior un ABC de los años sesenta que hablaba de las suecas de la playa de Benidorm.