17 de octubre de 2011

"El mismo sueño"



A veces tengo de nuevo el mismo sueño; es una acción que se repite, pero ahora no sé si es un buen sueño o una mala pesadilla. Antes lo recordaba todo, ahora me levanto con mal cuerpo, con la boca pastosa y una sensación de pesadez estomacal. Bebo, bebo demasiado boubon y quizás ello ayude a que me sienta tan mal.


Aquella vida que llevé en Los Ángeles y en Chicago me empieza a pasar factura. Hay días incluso que mi propia autodestrucción me impide reconocer el nombre de mi antigua compañera de apartamento; de aquella chica que robaba en el super y en algunos sitios más, yo lo sabía, lo tenía claro; pero era una chica estupenda. Venía de un medio desestructurado. Y era legal, no como aquella otra que jamás me valoró como yo creo que merecía. La muy... Espero que esté en el infierno, si es que existe.


Al principio no era tan dificil beber. Era sencillo y la camarera de aquel tugurio (Friends) era maja, tenía conversación. Era fea como ella sola, pero sabía un huevo de la vida. Me sacaba hasta el último centavo, pero se convirtió en mi segunda casa, aquel tugurio de putas, gilipollas y snobs. Por un puñado de dólares trabajaba en la mina de aquel sitio, sí, todo aquello que vino después aún de Los Ángeles y de Chicago.


Hace días que no veo a mi hija. Mi mujer se fue... y no puedo ni recordar sus nombres... ¡¿Dónde habré metido el teléfono de mi hija?! No, es el sueño, ella está en el sueño; no está, se fue, "papá me voy a España". El sueño, dice que vaya, pero... ¿dónde tengo su teléfono?