
A todos los jóvenes del mundo que quieren cambiar las cosas
Estos yanquis sí que saben protestar; estos yanquis sí que están indignados y saben salir a la calle a decir lo que sienten, no quizás como nosotros que dejamos las cosas para después del fútbol, como si después el deporte rey nos diese de comer. Ayer, sin ir más lejos, salí a comprar algo por la zona de Wall Street. Unas deportivas de indignado, tipo pijo, of course. Y entonces vi a una chica pintada de cuerpo entero: rosa y negro, piercing en la nariz y una de esas sonrisas que piensas que tienen vitalidad. Poquito más. Luego, la cosa ha ido a más porque un medio de comunicación ha sacado la foto y mirando detenidamente...
Es mi antigua novia; una hippy de Alabama que compartía piso conmigo en el East Village y que era una deliciosa desordenada, pendenciera (seis de cada siete días estábamos peleando: por el teléfono, por el baño, por quién hace la cena...) y muy poco estudiosa. En la Universidad de la ciudad cursaba idiomas y no sabía ni papa de ninguno de ellos; bueno, yo tampoco aprendí bien el inglés y eso que hasta discutía con ella, como he dicho. Lo dejamos. Un día ella se hartó de mí, se me acercó, me dijo "sé que eres el mejor hombre que podría tener por compañero, pero lárgate", me tiró el petate a la puerta y...
Y hasta ayer, cuando la vi en la foto. Creo que la voy a llamar para decirle que yo también estoy indignado y que me tiene que devolver uno de mis Cd's de Enya. Y que me pague un café...
©Image: John Minchillo/AP
1 comentarios:
Me encanta!!!
Publicar un comentario en la entrada