
Uno de los más importantes cometidos que tiene un escritor, o un periodista, o un relator, o un detective, por no seguir incluyendo más ejemplos, es el de observar, el de mirar pasar la vida delante de sus ojos y recogerla; ser cronista unánime de lo que acontece a su alrededor.
Y yo soy uno de ellos. Me gusta observar lo que pasa y a veces es sencillo: si vives en una sociedad pequeña y algo cerrada en la que el común conoce al común, es sencillo que puedas verlo todo y anotarlo en la Moleskine (verde, recordarlo).
Una de las costumbres que tengo es mirar edificios antiguos, como a las chicas hermosas (para qué negarlo) y determinar cuán fulminante es el paso del tiempo, e igual de irreverente que es la juventud. ¡Qué se le va a hacer!
Por eso uno aprende mucho de lo antiguo, de la Historia; pero se ríe infinito con esa gente joven que despierta por sí misma la vida.
Y yo soy uno de ellos. Me gusta observar lo que pasa y a veces es sencillo: si vives en una sociedad pequeña y algo cerrada en la que el común conoce al común, es sencillo que puedas verlo todo y anotarlo en la Moleskine (verde, recordarlo).
Una de las costumbres que tengo es mirar edificios antiguos, como a las chicas hermosas (para qué negarlo) y determinar cuán fulminante es el paso del tiempo, e igual de irreverente que es la juventud. ¡Qué se le va a hacer!
Por eso uno aprende mucho de lo antiguo, de la Historia; pero se ríe infinito con esa gente joven que despierta por sí misma la vida.
1 comentarios:
Mira http://www.youtube.com/watch?v=IYyAt37A9-A
Abrazos
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