30 de diciembre de 2011

"La juventud y la Historia"



Uno de los más importantes cometidos que tiene un escritor, o un periodista, o un relator, o un detective, por no seguir incluyendo más ejemplos, es el de observar, el de mirar pasar la vida delante de sus ojos y recogerla; ser cronista unánime de lo que acontece a su alrededor.

Y yo soy uno de ellos. Me gusta observar lo que pasa y a veces es sencillo: si vives en una sociedad pequeña y algo cerrada en la que el común conoce al común, es sencillo que puedas verlo todo y anotarlo en la Moleskine (verde, recordarlo).

Una de las costumbres que tengo es mirar edificios antiguos, como a las chicas hermosas (para qué negarlo) y determinar cuán fulminante es el paso del tiempo, e igual de irreverente que es la juventud. ¡Qué se le va a hacer!

Por eso uno aprende mucho de lo antiguo, de la Historia; pero se ríe infinito con esa gente joven que despierta por sí misma la vida.

1 comentarios:

Urariano Mota dijo...

Mira http://www.youtube.com/watch?v=IYyAt37A9-A
Abrazos