7 de enero de 2012

"Mujeres vividas"



Por la vida y por las manos o por los ojos de uno pasan a lo largo de su vida unas setecientas personas distintas, según las últimas estadísticas. Yo creo que un noventa por ciento de ese total, en mi vida, han sido mujeres. Mis mujeres vividas; aquellas que me hicieron sufrir, aquellas que me hicieron daño, aquellas que me dijeron algo doloroso; también, obvio, aquellas que me hicieron feliz, aquellas que me hicieron sentir yo mismo en el pedestal del honor o de la gloria del momento. Aquellas…

Cuando uno juega la partida de la vida no puede mostrar sus cartas... ¿De qué sirve hablar de aquella sonrisa? ¿O de aquel beso? ¿O de aquella palabra en el momento justo y en el instante preciso? Todo eso. Ella vestida de negro; ella repitiendo lo que yo le digo de su sonrisa. Aquel baile; aquella mirada…

Sólo recuerdo a una persona que en el COU me hizo sufrir. Y lo que me prometí: “para que se joda mi nombre saldrá en mayúsculas en la enciclopedia; así sabrá lo que pierde…”.

(El título de este relato se corresponde con el título de un poemario inédito y secreto que tengo escrito desde 2009).