18 de diciembre de 2008

"La vida es sueño", de Calderón


Ayer estuve con mis amigos Antonio e Isabel en el teatro Albéniz (que la Comunidad de Madrid va a derribar, tristemente, para hacer viviendas) viendo "La vida es sueño", del gran Calderón de la Barca. Se trata de un montaje ciertamente vanguardista, con una escenificación en base al histrionismo corporal y la participación de los actores en el movimiento estético del escenario. La obra en sí, por ser de quien es, tiene muchas posibilidades y los alumnos de ESO que venían con nosotros creo que la entendieron, algo que me enorgullece. Sin embargo, el papel principal, a cargo del actor Fernando Cayo, no me terminó de convencer. La recitación fue desigual: al principio un tanto ininteligible para dar paso a un verso demasiado rápido; algún que otro actor cayó en el mismo pecado. Sin embargo la actriz que realizó el papel de Rosaura tiene un futuro prometedor en esto del teatro; se movía bien en el escenario, tenía una voz portentosa y además de ello sabía cómo mirar al espectador y cómo darle la espalda. Probablemente sea más joven que yo pero tiene todas las papeletas para desarrollar una excelente carrera como actriz teatral. "La vida es sueño" de Calderón, como la mayoría de sus obras (y esta es de juventud, esto es, cuando aún era un tipo pendenciero y con cierta propensión a los affaires -de hecho tuvo un hijo natural-), trata del honor, y Pérez de la Fuente, el director, supo captar cómo la realidad social actual de la violencia de género se puede adpatar a partir del siglo XVII. Las chicas de Instituto que venían con nosotros, como he dicho, lo captaron y supieron reaccionar ante ciertos episodios de la obra, como cuando Segismundo intenta violentar a Rosaura. Bien por Pérez de la Fuente. Un profesor, imagino que aburrido y monótono, salió diciendo que el argumento es "pueril", que es una palabra que se debió aprender esa misma mañana y la dijo por decir algo. Al menos tengo para mi que no era un profesor de Literatura Castellana, porque si lo es, mal va. Os recomiendo la obra, aunque está en cartel hasta el 21 de diciembre. Siempre podéis bajarla por Internet. Os recuerdo:


¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

11 de diciembre de 2008

Tener principios


Hace un par de años Oskar Lafontaine, un socialdemócrata alemán que fue ministro de Finanzas escribió un magnífico ensayo que se tituló "Crece la rabia. La política tiene principios". Me lo leí de cabo a rabo aún sin compartir muchos criterios de los que exponía por las obvias razones que todos conocen. Ayer preparaba yo la comida cuando María Antonia Iglesias, una periodista excesivamente desvergonzada, demasiado sesgada a la izquierda y totalmente imparcial (amén de insorportable, puesto que diálogo es una conversación entre un mínimo de dos interlocutores y ella tiene la costumbre de hablar únicamente, esto es, de construir un monólogo) le espetó a Ángela Vallvey que "la gente de derechas no tiene principios". Aunque yo no soy exactamente de derechas, puesto que estoy más en un centro conservador, me sentí ofendido por esa señora, que debe ser amiga de Pedro Castro por lo menos. Ella defendió a muerte al comunismo (que, dicho sea de paso, en 70 años generó cerca de 100 millones de muertes como exponen los investigadores de la Sorbona en el "Libro negro del comunismo"). Decir que un liberal o un conservador no tiene principios es una imbecilidad. Claro que la señora en cuestión fue aquella Directora de Informativos de TVE que dispuso del dinero público como si fuera el monedero propio que lleva en el bolso; lo cual debe ser 'tener principios'. Lo siento por ella, pero además de que es una ofensa para el periodismo que ella se dedique a eso, la imparcialidad de la que hace gala, en la que el PP es el fascismo más duro del mundo y el PSOE la solución de los males de la Humanidad, creo que todo el mundo, piense como piense, tiene principios. Lo que no sabe esa señora es que la verdad absoluta no le pertenece a nadie y menos a ella. Escribo esto porque todo el mundo tiene unos valores y unos principios y como dije ayer, si una única persona como ella considera que el 45% de los votantes son "tontos de los cojones" pues que se vaya a la mierda.

Coda: Paris Hilton pasó por España y demostró que de tonta no tiene un pelo. Un gracioso le dio en una rueda de prensa un condón y ella se fue. Una cosa es pensar que sea estúpida y otra hacer la gracia. Sería como los del "No a la Guerra", que ahora que anuncia Carmen Chacón que vamos a enviar a la guerra más tropas no ven necesario protestar. Pues eso, que todos somos muy tolerantes.

27 de noviembre de 2008

Más curiosidades lingüísticas



Cada hispanohablante utiliza de forma habitual un vocabulario de en torno a unas 700 palabras diferentes, tomando como vocabulario estándar 1.400 términos. De ellas, entre un 50% y un 60% son palabras de origen árabe, sobre todo las que se inicias por ‘a-‘ y ‘al-‘, como ‘Albacete’ (‘basta llanura’) o ‘Albarda’; este último término se puede usar de una forma despectiva: ‘eres más tonto que una albarda’, como si la inanimada ‘albarda’ tuviera la capacidad de sentir y/o discernir. Decía ayer G. A. que los andaluces quieren hacer uso de una grafía propia para decir ‘cohone’ en lugar de ‘cojones’ (con perdón). Lo que no saben los andaluces es que aspirar la ‘j’ o la ‘f’ es una costumbre hispana que viene de una deformación lingüística. En La Rioja, allá por la Edad Media, el agua carecía de cloro, por lo que a los hablantes se les cayeron los dientes y dejaron de pronunciar la ‘f’ (para ello hay que posar la lengua sobre los dientes, ‘palatalización’) y pasaron a aspirar como los andaluces; de ahí, ‘harina’ por ‘farina’ o ‘hierro’ por ‘fierro’. Hoy día con el cloro en el agua, decimos ‘ferrocarril’. Los andaluces tienen una fórmula meridional de hablar, por lo que cambian ‘r’ por ‘l’ (‘sordao’ por ‘soldado’) y mil cosas más. Ellos tienen su propio vocabulario; por ejemplo, ‘jumera’ o ‘jamacuco’ se traducen por ‘borrachera’ y ‘dolor’. ‘Se ha pillado una buena jumera’ (‘Se ha pillado una buena borrachera’) o ‘le ha dado un jamacuco’ (‘Le ha dado un dolor’). Pero hay más. Tenemos por costumbre decir en términos políticos que ‘el gobierno ha aprobado un paquete de medidas’... ¿los paquetes se fabrican o se aprueban? ¿Las medidas se pueden meter en un paquete? Lo correcto sería decir ‘el gobierno ha aprobado un conjunto/grupo de medidas para...’. Incluso se debería decir con mayor corrección ‘el gobierno ha aprobado una serie de medidas’, porque las medidas si pueden formar una serie matemática. La prensa habla de ‘Madrid aprueba un reglamento para los porteros’... ¿La ciudad de Madrid por sí sola? ¿Madrid o el Real Madrid? Lo correcto sería decir ‘el alcalde de Madrid hace aprobar un reglamento’. Las ciudades y los países no deciden, sino que deciden sus gobiernos o sus representantes. “Los Estados Unidos eligen hoy a su nuevo presidente”. ¿Todos los Estados? ¿Sólo unos pocos...? ¿O habría que decir que “los norteamericanos eligen hoy a su nuevo presidente”? Seguiré...

26 de noviembre de 2008

Más términos lingüísticos...



En la línea que me marqué ayer continúo con la terminología y esas palabras que, como dice G. A., sirven para que sus paisanos y otros ciudadanos del mundo se lancen como cosacos a aprender nuestra Lengua Española. Por ejemplo, la terminología ‘izquierda’ y ‘derecha’, con acepción exclusivamente política, proviene de la Revolución Francesa de 1789. Los ‘progresistas’ eran los que sentaban a la izquierda en la Asamblea Nacional y proponían una ‘reforma progresiva’ (de ahí, ‘progresistas’), frente a los que pedían reformas más cautelosas y ‘conservar’ lo bueno que había en aquella sociedad del siglo XVIII, los cuales se sentaban a la ‘derecha’. También izquierda viene de ‘sinistra’ (todavía en Italiano se escribe idénticamente que en Latín), que a su vez en derivación da lugar a ‘siniestro/a’, lo que lingüísticamente haría que una persona de esa ideología se denomine también ‘siniestro’. ‘Derecha’ viene de ‘directus’, lo que haría que un militante de esa ideología sea ‘directo’ en el ‘decir’, pero lo dudo en el caso de Mariano Rajoy, por ejemplo. ‘Ministro’ deviene de ‘minister’, ‘el que sirve’, ‘el que ayuda’ y... por extensión figurada, ‘el que menos sabe’. Frente a él ‘maestro’ proviene de ‘magister’ que significa ‘conductor’ y por extensión figurada ‘el que más sabe’. Esto es, un ministro en nuestra etimología es el que menos sabe, frente al maestro que es el que más sabe, por eso el primero no habla ni dice nada y el segundo está en el aula. La prensa es una fuente de incorrecciones lingüísticas que se extienden por desgracia a la sociedad. Por ejemplo, al delincuente que gusta de los menores y/o abusa de ellos le llamamos ‘pedófilo’, un término que con buen criterio se debe traducir por ‘el que ama los pies’, pues ese ‘pedo-‘ proviene de ‘pes, pedis’, ‘pies’ en Latín. Lo correcto sería decir ‘paidófilo’, de ‘paidós’ ‘niño/a’ en griego. Y para terminar diré que ‘Senado’ proviene de ‘senatus’, en Latín, pero para mi gusto debería contaminarse de ‘senarius’ (compuesto por seis), también término latino. Esto último nos ahorraría dinero y tontos en el mundo. Seguiré...

25 de noviembre de 2008

"Bledo", "chisme" y otras expresiones


Ayer hablaba alguien en su Blog de las expresiones de la Lengua Española. Esas expresiones son la pura lingüística de una lengua que proviene de otra lengua muerta hace siglos y que, en contacto con otras lenguas, se recicla y moderniza. La lengua española tiende a una economía fonética y silábica. Frente a otras, nuestra lengua tiene un esquema sencillo: v-c-v-c-v-c-v (‘v’ de vocal y ‘c’ de consonante). Si nos ponen una palabra tal como el apellido Rull (c-v-c-c), decimos ‘rul’, quedando sorda la segunda vocal. De esta guisa, también usamos de los pronombres y demostrativos para economizar: en lugar de decir “tráeme ese libro” decimos “tráeme eso”; la frase “está enfrente de ti, en esa alacena” se sustituye por “está ahí”. “Bledo”, “chisme” son tan frecuentes como decir ‘cacharro’: “Este cacharro no va” en lugar de “mi televisión no funciona”. ‘No ir’ es ‘no funcionar’ correctamente pero cuando se compra uno en España una televisión dice que “me han instalado el aparato”, “me han instalado la tele”, pero cuando se rompe “se me ha roto el cacharro ese”; el tono despectivo también matiza la fase en que se encuentra el funcionamiento del aparato. Por estos días el ex presidente Aznar ha dicho que muchos en el PP están para “heredar”, cuando lo que debía haber dicho es que en el PP muchos están “para que los coloquen a dedo sin tener mérito ni competición alguna”. No conozco a nadie en el PP que no esté para no ‘heredar’. ¿Es o no economía de palabras? “Sunsun corda” viene de una deformación del Latín; en su origen significa “levantemos los corazones” y en castellano “todo el mundo”. La palabra en la serie “Cuéntame” viene por composición de palabras: “sunsun” + “corda”, y resulta “sunsuncorda”; el primer caso la pronunciación es de dos palabras, en la segunda de una sola. “Tener tela” es una expresión que proviene de “cortar tela”; como el sastre cortaba tela y dejaba el vestido al gusto del cliente, ‘tener tela’ es tener ‘algo más de lo normal’, ‘exceso de tela’; “esa expresión de Aznar tiene tela” significa “esa expresión de Aznar tiene más trasfondo del que subyace”, porque un sastre podría ‘cortar’ esa tela. Y así, más...

La narrativa de... Irene Rodríguez Aseijas


Irene Rodríguez Aseijas (Madrid, 1976) es una joven escritora perteneciente a la “Generación del 2000”; la última novela que ha publicado hasta el momento, “La tumba de Marilyn” vio la luz en 2006 en la editorial virtual de Literaturas.com. Irene tiene el don de la frase corta; el lenguaje estándar de nuestros días, para hacer llegar la acción a los gustos y entendederas de todos los lectores; su novela es un fiel reflejo de una sociedad actual y nos influye la presencia de un personaje distante con el que página tras página se va identificando el lector hasta comprenderlo. Nuevos nombres hay muchos, por supuesto, y el crítico puede resultar arbitrario en sus elecciones, algo que asumo, pero el nombre de Irene Rodríguez Aseijas es imprescindible en la nómina de los narradores actuales. Ella e Irene Zoe Alameda son dos escritoras al modo del siglo XXI, en las que prima la Literatura frente al mercantilismo que practican otros nombres y otras editoriales. Ella misma es una lectora incansable de la Literatura anglosajona, de la que extrae el flash back y el diálogo corto y ágil. Su novela “La tumba de Marilyn” es de esos títulos que a uno lo dejan satisfecho, haya optado por leerla como entretenimiento en el metro o con la necesidad de identificarse con un lenguaje entendido en clave generacional. Escribir un todo en partes tan cortas, tan certeras, tan ágiles (como decía unas líneas más arriba) y en un contexto tan cercano y reconocible para el lector es un acierto no sólo de la autora, sino también de la editorial que le da la oportunidad de salir a la luz. Los conflictos que narra Irene son conflictos que uno puede vivir o saber de ellos cada día enfrentándose a una sociedad que le rodea. Lejos de las imaginaciones fantásticas ensombrecidas por los vientos, la creación literaria de Irene busca la participación activa de la imaginación del lector, sin complejos, haciendo literatura al más puro estilo de Benito Pérez Galdós, por ejemplo. Por ello recomiendo esta novela (solamente adquirible por Internet) y el seguimiento a la autora.

20 de noviembre de 2008

Poema positivo



En la vida cotidiana y en la vida pública hay varios tipos de personas... Procura que tú seas de las personas que miran a los ojos para decir algo que resulte importante a los demás; que tu mano esté tendida siempre en afán de concordia y de diálogo, pero que esa mano sea signo de seguridad, nunca un gesto gratuito que lleve al otro a la decepción; que tus palabras sean firmes pero contundentes, para no tener que desdecir lo dicho por cuestiones de vuelta del destino; que tus lágrimas ayuden a otra persona a conseguir que sus sueños se hagan realidad por tu trabajo; que tu angustia vital se transmita en un trabajo que al final del día se cumpla en “tener del todo la conciencia tranquila”; que tu presencia infunda ánimo y sosiego a quien, acudiendo a ti, se vea agobiado por el destino.
Haz, tú que has nacido para ello; tú, que has sido escogida por los dioses del pasado y el Dios del futuro, que cuanto te rodea se transforme en futuro y esperanza porque así, seguro, que la Humanidad estará en deuda contigo y te devolverá la frase que tus oídos anhelan en los malos momentos del camino: “Te quiero”.
El premio de tu vida no es un inusitado poder ni la riqueza del rey Midas; piensa, que por tu vida, por tu familia, por ti misma, el premio de tu vida será aquel que represente la sonrisa de un niño al que has asegurado su futuro y que sólo puede darte lo único que tiene y que da valor a tu trabajo: “su sonrisa mientras tú pasas”.
Y si esperas que alguien te agradezca tus esfuerzos, tan sólo has de saber que encontrarás comprensión y apoyo en los más jóvenes y en los ancianos; huye de los injustos adultos que con su cinismo transforman tu cariño en dolor.
Recuerda que “si tú sonríes, alguien más va a sonreír”.

19 de noviembre de 2008

"Cuernos retorcidos", políticos e irreverentes


La presentación del libro de Joaquín Leguina fue un acto interesante, con alto calado intelectual y un excelente criterio político.
Ayer presentó Joaquín Leguina su último libro, “Cuernos retorcidos”, cuya introducción corrió a cargo de Pilar Cernuda y Juan Manuel de Prada. Lo cierto es que a las excelencias del libro, del que hablé en un post en esta web, se unieron las excelentes presentaciones de Miguel Ángel de Rus, el editor de Ediciones Irreverentes; la periodista Pilar Cernuda y el citado Juan Manuel de Prada. Leguina estuvo en su línea disertándonos sobre su obra pero hablando claro en clave política, lo que aumentará el interés por su libro; así pues volvió a disertar, con la aquiescencia del público, sobre los jóvenes de NNGG y de JJSS que trepan intentando situarse políticamente sin estudiar. El ex presidente de la Comunidad de Madrid, que reconoció que hoy la citada región está mejor que cuando él era el máximo dirigente, vino a decir que estamos en las peores manos de toda nuestra historia política. Mediocres próceres que van a lo suyo y sin apenas formación, y esto lo dijo para los navegantes de los dos grandes partidos, el PP y el PSOE, del que llegó a decir que nunca se separará. Pidió que los políticos coticen antes de dedicarse a la cosa publica y por lo menos tengan una carrera y sepan lo que es opositar. A Rodríguez Zapatero y a Rajoy les envió un recado: que en vez de pescar votos en CiU mandaran la Guardia Civil a Cataluña si Arthur Mas vuelve a decir que se sublevará en caso de que el Tribunal Constitucional rechace el Estatuto. Un político que no se casa con nadie; intelectual ante todo y autor de un excelente libro, “Cuernos retorcidos”, que nos habla de cómo en la política y en la vida también se pueden sufrir cuernos y no necesariamente en el terreno amoroso. Felicito desde aquí a Ediciones Irreverentes por el libro y por la colección y su fondo, puesto que les auguro un buen futuro, quizá no plagado de dificultades, por ser tan interesantes y tan selectivos.


© Fotografía: “El País”.