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22 de diciembre de 2013

"No nos rendimos"


Dicen que los sagitario, como tú lo eres, nunca os rendís; dicen, además, que por muy mal que vengan o vayan dadas el empuje lo sacáis desde la adversidad. Cuando dicen, algo de verdad tiene que haber detrás de lo dicho. El paseo de esta mañana después de un mal sueño tenía la intención de despejarte: la gente anhelando que un poco de suerte en el sorteo les arregle media vida, porque la otra media está ya jodida para mucho tiempo; las peleas de celos que, en mitad de la noche, oíste desde la cama y te desvelaron a las tres y pico...; la señora mayor que apenas puede andar ya y que un día fue ágil; los silencios de quienes se quieren y nunca lo dicen; las miradas de cansancio en mucha gente que un día se equivocó; el hambre soterrado de quienes no se atreven a pedir un pedazo de pan, ahora que son días de dispendios... los miles de sueños que se truncan pese a que es en diciembre cuando nos proponemos todo aquello que apenas cumpliremos al pasar enero... ¿Te atreverás tú a confesar quien es la musa? ¿Lo sabrá ya ella tras las pistas de cada cuento en que su presencia es la esencia? Un día pensaste que tu ayuda podría ser útil; otro día, lejano y distinto, pensaste que lo mejor es permanecer en el olvido y construir tu futuro; total, con todo lo que te queda por hacer... Y, sin embargo, en días como hoy, quizás por la gripe, piensas que hay que hacer algo, que hay que moverse, que no nos merecemos esto... y resuenan en ti las palabras de otro sagitario que venció: "Nosotros nunca nos rendimos".
 
(Este relato está dedicado a Melissa D. Siverio, que se tomó la foto que lo ilustra en Madrid, ayer, inspirada en el arte fotográfico del ruso Murad Osmann y en cuanto aquí se escribe).

11 de noviembre de 2013

"Volver, por la puerta de atrás..."


Para Mel
 
Esta misma mañana fría de noviembre, esa muchacha tan hermosa, sonriente y divertida que es la canaria Melissa D. Siverio ha planteado eso que muchas veces te ha atenazado: ¿qué harías si esa persona que un día jugó contigo, o se rió de ti, o no te miró a los ojos... volviese para pedirte ayuda? Sabes que lo que hay detrás del tinglado es complejo: la vida da muchas vueltas, pero cada una de ellas es tan jodida como la anterior, salvo que tú le pongas ese gancho que hay que ponerle y le eches... Si esa persona volviese es, sencillamente, porque está jodida; porque su planteamiento y su plan de vida ha sido un rotundo fracaso y debe ser una cabronada tener que bajar la cabeza, mirar al suelo, balbucear y... lanzarse a pedirte ayuda sabiendo que detrás está aquel momento en que quien lo pasó mal fuiste tú. Hay personas que no miran a los ojos; hay personas herméticas; hay personas traicioneras; hay hasta personas con doble vida y hay personas que para sobrevivir son capaces de comerse su orgullo, las palabras que un día dijeron sabiendo envenenadas y hasta la soberbia que preside su conducta diaria. Lo sé y estoy seguro que también Melissa lo sabe. ¿Y qué harías tú? Hace siglos que tú miras a los ojos; hace tiempo que tú afrontas la realidad por cabrona que sea; hace tiempo que decidiste dormir tranquilo... Ayudarías y pedirías que treinta segundos después desapareciese esa persona, para siempre de tu vista, con el diablo si hace falta... Acuérdate, si te engañan una vez, la culpa es de quien te engaña; si lo hacen dos, la culpa es tuya.