27 de diciembre de 2009

Lope vs. Góngora



Lope de Vega vs. Góngora. Se dice que el madrileño en cierto modo admiraba, al principio, al granadino, pero que la cosa se enconó por el culteranista y los discípulos de ambos. Me apasiona firmemente la vida del Fénix de los Ingenios, de aquel poeta, soldado, amante, padre, secretario y leal que vivió apasionadamente su vida y la llevó hasta límites que le sirvieron para ser amado y odiado al mismo tiempo.



Tampoco es más negativa o distinta la vida de Luis de Góngora, inteligente, vividor (dicen que una vez se jugó a los naipes el cepillo de una iglesia) y agudo. La Historia de ambos se ha hecho así: admiramos lo que leemos, lo que sabemos, pero los defectos los conocemos por la poesía mágica e ingeniosa que el uno utilizó contra el otro. Yo, hay día que no sé si soy lopista o gongorino, pero por lo menos admiro a ambos.

26 de diciembre de 2009

25 de diciembre de 2009

24 de diciembre de 2009

Carta de Andrea Cabel

Andrea Cabel, de regreso a Lima, ha dejado en mi buzón de correo esta carta de despedida: este pedacito de texto literario, personal, autobiográfico y... de ella.


Hoy me voy.
Me alegra por primera, primera vez, que la casualidad haya tenido un poco de consideración conmigo y me haya hecho huir de Air Comet. Así que no paso por los aprietos que todos los demás están pasando por lo visto. Ya Air Comet, aparentemente, no existe y nada, yo me regreso en otra aerolínea bastante más segura; gracias Francisco por haberme hecho el contacto con la gente de Iberia, por haberme echado unos cables cuando lo necesité en ese tema. Ahora parto a Lima. Tengo mis dos mochilas hechas y para variar pesan menos, es como si hubiera dejado algo. Estoy volviendo casi sin arrepentimientos y con parte de Lima, es decir, con Lima dentro por fin. Quiero la causa rellena, el olor saladísimo de mar, el verano mojado de Lima, estoy costipada, con faringitis y como viste con un dolor insoportable de cabeza. Que horror F., no pensé enfermarme así, me he perdido de varias rutas por quedarme en cama tomando ibuprofenos y los garabatos que traje de Lima para evitar justamente esto. Regreso enferma, semi-congelada y un poco más segura de algunas cosas. Los días no se pasaron volando para nada, al contrario, con esto de estar medio grave (no creo que me hayas contagiado tú, debe ser el fucking clima....) he podido pensar mejor algunas cosas, quedarme más quieta y probar mis propios límites. Ahora escucho un disco en el que pasan una canción que se llama "Cecilia"; es una canción de Fito Paez para Cecilia Roth, su ex esposa, y en ese disco guardo casi todo el verano de este año que se va. Para mi España ahora significa mucho más y estoy dispuesta a volver más veces y esta vez, directamente a la paloma de Bilbo. Quizás es el lugar al que primero debí ir, le debo mucho a Bilbo pero, al mismo tiempo, si volvía, no sabía... cómo... continuar los tramos que me quedaban pendientes. Tengo a flor de piel mucho equipaje aún, pero me siento un poco vacunada y un poco más grande, más fuerte, no he necesitado de mi familia, no he buscado a mis queridos primos, solo algunos amigos, solo la soledad que tantas veces me acompañó en un bar comiendo una tortilla de patatas, solo esta soledad de pasear comiendo unas pastitas y queriendo hacer una pequeña fiesta en la cama viendo una peli con aceitunas y quesito y demás cosas, esa ha sido mi vida. Pero ahora sé que vuelvo y puedo volver a casa en Miraflores, sé que puedo caminar por la calle Pardo hasta Comandante Espinar sin remordimientos. Nada ha terminado ni empezado, todo sigue su curso y ahora puedo extender mi mano, han cicatrizado varias heridas y mi cabeza, en medio de este choque brutal de climas, se desborda pensando nuevamente, en varios temas que me hacen ilusión tener entre mis ojos. No sé dónde pase año nuevo, me dijeron para ir a Ecuador, a Montañitas, pero creo que no la hago, es más bonito y barato que Máncora, pero ¡noooo!, creo que no. A lo mejor a Puno, pero otro cambio brutal de climas me mataría. A lo mejor caminando simplemente, sin pensar en ninguna cábala y estirando mi patita para juntarla con la suya. Ya sabes que no te puedo contar todo, hay cosas que es mejor tenerlas dentro y que si salen es a modo de Literatura.
Sostengo la mirada. Hoy nos despedimos F. pero nos volvemos a ver, sabes perfectamente que nos volvemos a ver. Las despedidas nunca han sido nuestro fuerte, somos un desastre para estas cosas. Me alegra ver Barajas y despedirme, de sentir más ligeras las gradas, de no enfadarme por las colas, por la espera solísima, creo que he coincidido en mi destino.
Gracias por estar ahí, a ti, a Gawvain, a Eric, a todos los que se pusieron la camiseta de una u otra manera para ayudarme a festejar lo infestejable, por darle un nuevo concepto a lo imposible.
Iré a saludar a Ricci como primer acto navideño, luego a Gabriel, ¡por supuesto!, luego y por la eternidad que dure, a Alejandra.
La literatura me dio palabras para escribir alguna vez, a veces me las quita, lo sabes, vuelvo a los entrenamientos, al sol, a la cumbia, te tengo que pasar unos links de las canciones que estarán sonando en Lima, son muy graciosas y super-pilas.
Y nada, ahora lo más difícil: el presente, nuevamente.
Un gran abrazo F.
No importa la nieve.
No importa el color de la nieve.
Las carreteras se evaporan y esta gran ciudad se convierte en un miembro del uno rojo que regresa invicto y destrozado, completamente feliz y sin dientes, con una cara llena de limpieza y con las manos abiertas, por si quieres darme algo, un abrazo F. eso.

Hasta siempre, y la distancia... a la mierda.

23 de diciembre de 2009

¡Feliz Navidad!


Con todo el cariño del mundo os deseo una muy Feliz Navidad y que en estas fiestas os llegue plenamente mucha felicidad y toda la alegría que os merecéis.

Y un abrazo fuerte,

Francisco J. Peña

21 de diciembre de 2009

Anatomía de un instante... de 1981


Leo a Javier Cercas este día de lluvia. Su medio ensayo-medio novela sobre el 23-F, en donde destripa, sin rubor alguno y con magnífica documentación, y criterio, el pormenor de aquella tarde que hubiera cambiado nuestra democracia y destripa, que es más importante, los años previos. Dijo en abril el autor de “Soldados de Salamina” que el Rey se colgó la medalla aquel día, o hemos querido colgársela, pero ahí está esa instantánea, otra, de aquella tarde de 1981: el general Manuel Gutiérrez Mellado, vicepresidente del gobierno, enfrentándose a los golpistas y el aún presidente del gobierno, Adolfo Suárez, mediando. Los que no estaban, los que andaban en el suelo, los que vacilaron, los que querían la dimisión de Suárez, los que le hicieron la vida imposible en el gobierno, los que quieren escribir otras cosas “o no estaban allí o no se les esperaba”. Bien por Javier Cercas y su ensayo: “Anatomía de un instante”. Aquí os dejo este otro instante al que le debemos la democracia y los dos hombres que de verdad deben tener la medalla de aquel día.

20 de diciembre de 2009

No


De repente, al despertar, grité: "¡Noooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!"

19 de diciembre de 2009

Una mirada indecisa...


Es el miedo. El miedo atenaza una firme decisión. Se bloquea, surge una indudable indecisión. Tanto tiempo esperando y, entonces, no sabe reaccionar. Se bloquea, insisto. Entonces opta por una de las dos probabilidades, sin decirlo, solo con firmeza y decisión. Y a esperar. Siempre se ha dicho que el tiempo y el silencio son el mejor remedio, aunque no lo creamos. O, mejor dicho; aunque no debamos creerlo.

17 de diciembre de 2009

Recuerdos...

Cuando yo fui a vivir a Madrid en 1988 no existía la autovía de Murcia; entonces la comunicación con Albacete y con Madrid transcurría por la Nacional 301, que hoy está casi en desuso. Tampoco recuerdo un nevazo como el del lunes; entonces los inviernos eran mucho más fríos, puesto que el invento de la calefacción en las casas era mínimo: a lo sumo la tenían los colegios y el centro de salud. Y es posible que lo lleváramos mejor. Imagino que en Chinchilla tampoco habrá caído antes de 2009 un nevazo así, lo cual puede ser por el cambio climático. La autovía ya está así; bueno, un poco más desgastada, pero bien...

14 de diciembre de 2009

La visita de Andrea Cabel


Después de haber transcurrido algo más de un año (casi dos), el fin de semana pasado he podido reencontrarme con mi amiga la poeta Andrea Cabel, en Madrid, a pesar de mi catarro descomunal (como comprobó todo el mundo) y de que era mi cumpleaños al día siguiente. Ella apenas lleva un par de días y me ha hecho ilusión verla. Además, por fin, tengo entre mis manos la plaqueta Underwood que sacó hace un mes en Lima.

Andrea ha escrito algo estos días; una crónica que os adjunto y que no deja de mantener su siempre interesante e inteligente tono poético:
No llegué hoy, que será el día que postees esto, llegue el viernes temprano y medio muerta. No por el trajín o la pésima comida que tuve que empujarme lenta y pacientemente, sino por pagar el impuesto, pensar en que Alejandra no se olvide de hacer que llegue el dinero a mi ahijado, por pensar en que mi madre no apague el celular por si me llamaban del trabajo, por pensar en que Lima seguiría funcionando y respirando aunque yo me fuera y me apagase y me incendiase. Ahora deseo una frozen de fresa o unos montaditos de ropa vieja pero no veo mucho sentido en necesitarlos ahora mismo que solo tengo leche con cola-cao y unas cuantas pastitas del "Día" supongo.
De hecho, algo interesante es que ahora entiendo la importancia de las casacas rellenas de plumas de ganso. La mediocre garúa de Lima parece eterna por estos lares. Primeros días en Madrid: pensé que este número sería útil 902 404 704, ciertamente, no lo es. Como cualquier número de ayuda al turista desubicado, no lo es. Ya estuvimos aquí antes. Barajas y yo. El plan, Francisco, es reconciliarme con este país que me quitó al mío. No tienes idea lo que es vivir en Lima sintiendo que nada de lo que esta ahí te pertenece. El aire es como el de Basauri, la comida no es de las manos de Maribel y la maldita tortilla de patatas. Te dije que volvería a Granada, pues nada, para ahí voy. Verte siempre me deja una sensación diferente. Tengo pocos amigos en España, es un país al que le guardo muchas cosas, como conversamos. Daría todo por volver a Larraskitu. No sé si te lo conté, pero es un lugar en donde uno podría vivir muy feliz con pocas cosas, con una vista linda al bochito, con unas flores al borde de los abismos verdes, con discos para ahuyentar a los pájaros. España para mi hasta ahora es eso, recuerdos acumulados en cientos de cientos de hojas de papel en mi cabeza. Ahora quiero que España sea, como te comenté en el bar, mientras compartíamos unos pinchitos y un vinillo, una entidad capaz de tolerarme aunque sea irresponsable de mi parte volver, simplemente volver. Para volver a casa dicen que solo debes seguir tus pies. Sí, el problema es que mis pies siempre han sido rebeldes. Ahora por ejemplo, no tengo cámara fotográfica, como te comenté porque la robaron de mi casa junto con varias cosas. La única ventana que tenemos y que da a la calle esta llena de barrotes para evitar que se metan por la ventana y roben lo que sea que nos quede aquí. No estaré mucho tiempo, te escribo nuevamente cuando este en Granada. Será interesante. No sé si es un ejercicio de masoquismo o de supervivencia. Tengo que demostrarme que soy más fuerte que algunas situaciones y que mas allá de cualquier cosa, siempre habrá un trozo de luz. Extraño más que a mi vida, el otro trozo de vida que tuve ahí, conocer España sin ella es conocerla desde un vacío, pero no importa. Mi rollo con el vacío finalmente es mi rollo y lo sé manejar. Tratare de ponerle buena cara al mal tiempo. Vamos pronto al museo al que fuimos la vez pasada, ¿recuerdas?, cuando estabas dando las clases y yo andaba pensando en las musarañas. Habían cosillas interesantes. Me alegra haber aprendido la lección y no cargar con demasiado equipaje. Después de todo, ¿que tanto se necesita para tan poco tiempo?
Pronto se realizará en Lima un recital amplio, de tres mesas. Yo estaría en la primera pero no podré estar presente. Malpartida, un poeta amigo mío, leerá mis poemas y explicará porqué no puedo estar. No es por ningún "compromiso" de ultimo momento, por el contrario, es por solo un pestañeo, una breve necesidad de respirar.

Nieve


Foto que he tomado esta mañana en la puerta de mi casa...

12 de diciembre de 2009

12 del XII: 32


Esos son los que me caen hoy...

8 de diciembre de 2009

Uff...


No hay problema en la respuestas, tampoco ante las dudas. No hay miedo del miedo mismo y esperanza también... Lo que tenga que ser que sea.

7 de diciembre de 2009

Una sencilla ocurrencia...


Ella duerme. ¿Qué forma tienen sus sueños? Muchas veces la mirada se trastoca con la otra mirada, es cosa de la sicología de las personas. Uno puede o no sentirse atraído por otro, pero cuando la mirada ‘dice’ el resto es, sencillamente, adicional. No puedo juzgar a una persona (a esa persona, en singular, que tengo delante) por otra cosa que no sea por ser ella misma. La gente opina siempre, obviamente a favor o en contra; y esa misma gente ‘dice’ según su criterio, sin ponerse en el lugar de quien necesita el consejo. Y el consejo, a veces, no es mas que saber escuchar. Hay personas que me atraen (mujeres) únicamente por la forma de mirarme, por el lenguaje que sus ojos utilizan para decirme algo y hay gente que me repele sólo porque lo enfoca todo desde su punto de vista, poniendo su particular (y parcial) verdad por epicentro de todo. Me quedo con aquella imagen de aquella persona durmiendo y con la pregunta que le hice después: “¿Qué soñabas?” Y luego dijo: “no me acuerdo”.

6 de diciembre de 2009

Constitución, 1978, sí...


La Constitución que más ha durado en la Historia Contemporánea de España ha sido, sin duda, la de 1876, ingeniada y pergeñada por el conservador Antonio Canovas del Castillo. Sin duda adolecía de algunos vicios ocultos, como dejar el país en manos de los caciques, algunos de los cuales aún dirigen (sus herederos) los pueblos. La otra gran Constitución es la de 1978, que nos ha permitido muchas cosas: convivencia, desarrollo, Estado de Derecho, etc. Y a mí me gusta. Lo que no llego a entender (o sí, según lo enfoque) son esos cuantos que quieren romperla; que primero se han beneficiado de ella y han obtenido los rendimientos políticos (y económicos) que querían y ahora juegan no sólo con la Ley y el orden político establecido, sino también con sus alegatos con la paz de unos españoles que lo único que pretenden es acabar con la crisis (dado que sus políticos no saben) y que los dejen en tranquilos.

Yo sigo apostando por esta Constitución y, a quien no le guste, que se vaya a otro lugar.

5 de diciembre de 2009

Tuenti y otras redes sociales...


Es posible que la mayoría de quienes visitáis mi página web hayáis oído hablar de Facebook, la red social norteamericana más extendida del mundo. Una red social tiene sus virtudes, como la mensajería rápida, la comunicación inmediata, la posibilidad de descarga de imágenes que mantienen en contacto visual a las persona, etc. De igual modo, las redes sociales tienden a una excesiva información del usuario (es decir, de quien tiene un perfil) que, de caer en malas manos o en las garras de gente poco escrupulosa, pueden resultar perniciosas para esas personas que utilizan la red como un medio de comunicación social de masas.

Hay un equivalente al Facebook en España: Tuenti. Tuenti proviene, obviamente, de “twenty” (veinte en inglés) puesto que originalmente la idea era para que se abrieran un perfil los veinteañeros españoles; ahora esa misma red es mucho más extensa y muy utilizada por adolescentes en España; entre ellos, mis alumnos. El único vicio oculto que le veo a Tuenti es que la gente cuelga en sus perfiles demasiadas fotos personales y no puedo llegar a barruntarme hasta qué punto la privacidad de la vida de las personas está cayendo en desuso, con lo pernicioso que es eso y la nefasta jurisprudencia que destila.