30 de abril de 2009

Irse de puente

“Irse de puente”. Yo me voy a mi pueblo porque tengo casa y no tengo que pagar alojamiento, pero me barrunto que un alto porcentaje de madrileños que antes salían por estas calendas se van a quedar en casa. Y yo también lo haría si no fuera por la circunstancia mencionada. Cuestión de la recesión y de la desorganización que hay en la economía nacional. Pero, ¿realmente esto es un ‘puente’? Racionalmente deberíamos entender por ‘puente’ (días festivos en el calendario) aquella situación en las que hay un día laboral en medio de dos festivos: eso es un ‘puente’. En Madrid lo que hay en el calendario es ‘un fin de semana de tres días’, puesto que el sábado día 2 de Mayo es la festividad de la Comunidad Autónoma en conmemoración del levantamiento popular por la independencia contra la invasión francesa de 1808. Como decía ayer, tenemos por costumbre llamar a las cosas como nos da la gana, sin asumir que ‘decir’ es otra cosa. Otro ejemplo: “me voy de vacaciones de Semana Santa”. Nadie se va de vacaciones porque laboralmente jueves y viernes de esa semana son festivos, así como lo es el sábado y también el domingo. Luego deberíamos decir: “me voy de fin de semana”. Intentamos creernos, como decía ayer, una cosa que no es la realidad. No nos vamos de vacaciones, sino que salimos de casa en fin de semana. Muchas mujeres dicen: “el domingo descanso” y, justo, ese día es cuando más trabajan: limpian su casa, hacen comidas para toda la semana, ponen la lavadora y planchan y, si tienen suerte, el marido les ayuda, que no es lo habitual. Propongo nombrar las cosas por su nombre.

29 de abril de 2009

El enunciado y la intención del 'decir'

Muchas veces se pervierten las verdaderas intenciones del ‘decir’. La palabra, con su sentido estricto, enuncia realidades y el ‘decir’ es la transmisión de las mismas, pero ese ‘decir’ se pervierte, como decía, cuando el medio es electrónico. La emoción y la intención del enunciado, oral, no es la misma que la de la semántica escrita y, cuando esta última es literaria, al menos despierta efectos contrarios en el lector. ¿Cuántas veces nos confundimos con las personas cuando estas pronuncian, o ‘dicen’, con la intención perversa del lenguaje en manipulación electrónica? Otra cosa es cuando el interlocutor busca efectos dañinos o abusa del lenguaje cual arma de aniquilación psicológica. A veces entramos en páginas web y dejamos un breve comentario, que despierta admiración o animadversión en el lector posterior, quien a su vez deja otro comentario de adhesión o de repulsa y, todo, bajo los efectos del abuso del lenguaje. El ‘decir’ es, pues, la principal arma de comunicación, pero el ‘decir’ no es la propia comunicación, el ‘decir’ es la intención comunicadora y, como tal, debe estar aderezada de buena intención o de metáfora o de ironía o, simplemente, de mala leche. Nos parece que ‘decir’ es gratis pero detrás del ‘decir’ debe necesariamente haber una buena intención, esto es, el lenguaje como construcción comunicativa; aunque de esto último elimino el lenguaje político y el lenguaje periodístico: el primero nunca es constructivo sino que se sustenta en la destrucción del ‘decir’ contrario, en contraponer un ‘decir’ a otro ‘decir’ y, el lenguaje periodístico, como en el caso de la gripe porcina, enerva y alarma, mas que tranquiliza. El ‘decir’, sin emoción implícita, no sirve de nada. Si en el ‘decir’ “te quiero” no existe el sentimiento, la realidad que se enuncia es falsa y entonces el lenguaje antes o después va a destruir. A veces la imagen constituye un todo con el ‘decir’, o con el principio del ‘decir’, y la belleza del erotismo (en poesía) se convierte en parte del enunciado y constituye una realidad lingüística y literaria, o lo que es lo mismo, poner palabras a lo que uno ve detrás del placer del hedonismo. ‘Decir’ la verdad es lo más complejo, porque la verdad tiene que tener la honestidad detrás, aunque sin la verdad y sin la honestidad juntas quizá lo que no se posible es el ‘decir’.

27 de abril de 2009

4.010.000 españoles sin respuestas...

Estoy realmente preocupado por el paro. Las últimas estadísticas nos informan de que hay 4.010.000 españoles sin empleo y que hay un importante porcentaje de familias en las que todos sus miembros están en paro. Considero que las medidas económicas y sociales que se están aplicando en España son totalmente inservibles y que no atajan en nada esta lacra social; la propia idiosincrasia de nuestro país y lo intricado de las competencias de sus administraciones públicas hacen que, unos por otros, tarden más de lo que se requiere en generar respuestas sociales. El paro genera inquietud social, pero al individuo que se ve afectado por ese mal endémico (y ninguno de nosotros estamos seguros en nuestro puesto de trabajo -sobre todo cuando la empresa es privada-) puede generar ansiedad, insomnio, depresión y otras disfunciones vitales que merman las capacidades. España es un país de recursos, en el que por su idiosincrasia se podrían llevar a cabo otras propuestas que generen empleo, que es la primera política social y la más importante. Tener un trabajo y un sueldo genera confianza e independencia. La anterior crisis demostró que se puede generar empleo, porque la construcción sólo ha sido un 37% del tejido económico español y el resto de recursos debe ser la salida constructiva al problema del paro. Necesitamos que el INEM funcione, que el reciclaje de trabajadores funcione, que los poderes públicos pongan en práctica políticas de empleo y, creo yo, si el actual gobierno cree que la política que está realizando es la correcta, posiblemente tendrá que dimitir y convocar elecciones, porque al menos esos 4.010.000 no estarán nada de acuerdo.

24 de abril de 2009

Una clase peculiar

Todavía es intenso ser un canalla. Como al escritor Arturo Pérez Reverte hace unos meses, hace unos días iba yo cerca de la Real Academia de la Historia, en la calle de León esquina Huertas, y había un grupo de escolares con su profesora frente al convento que habitó la hija de Lope de Vega. Y digo que es intenso ser canalla cuando te adentras en el mundo del escolar y les describes aquella vida del siglo XVII: un Quevedo cojo e ingenioso, pendenciero y espía al servicio del rey, en Nápoles; un Lope mujeriego y a la par católico en ciernes (la Iglesia de San José, frente por frente del Círculo de Bellas Artes lo vio cantar misa) y un Miguel de Cervantes paupérrimo que sí, sí, se cruzaba con Lope algún día, un Lope de Vega al que admiraba no por sus méritos, sino por el cortejo público al que lo sometía la fama de sus comedias. Y los niños ni se lo creen... “Oye, que sí -les digo- que se duchaban una vez por semana, como costumbre, eso, imaginemos, lo hacían Lope y Quevedo, que el vulgo ni eso... al que le pillaba cuando llovía” (carcajadas adolescentes). “¿Sí?”, inquieren cautos pero partiéndose de risa. “Anda, y se mataban por una dama”. “Y no tenían PC”. “Todo a mano que no se les entendía de la mala caligrafía”. “¿Y tú has visto sus letras?”, preguntan ya abriendo los ojos. “Pues algo, una vez tuve entre mis manos un libro de Bécquer... ese que copiáis y enviáis a una chica por sms haciéndoos pasar por poetas (muchos silban distraídos dándome la razón) y en los márgenes había pintado mujeres desnudas”. Uno me dice que lleva una foto erótica en el móvil y le sonrío. ¡Cómo han cambiado los tiempos! “Oye, chicas... ¿sabéis que en aquel siglo las mujeres no podían actuar en los teatros?” Resuena un largo... “¿Sííííí?” “¡Qué machistas!”, me dice una mientras la profesora se siente bien viendo que la clase la estoy dando yo, que soy un tipo entrometido que iba hacia la plaza de Santa Ana a ver que ponen en el Teatro Español. “Pues mañana es el día del libro y lo que conmemoramos es que se murieron ese día dos tipos grandes como fueron el inglés Shakespeare y el español Miguel de Cervantes”. “Y lo que os habéis perdido es que el inglés llevaba un piercing en una oreja”. Ojazos de incredulidad... “Pues sí, lo llevaba, y dicen que es un personaje que no existió, que el verdadero nombre era Christofer Marlowe, otro comediante”. “Vamos -les digo-, como si vosotros os abrís un perfil falso en Facebook y la gente cree que sois de verdad”. Los chicos se lo pasan bien conmigo... y les digo... “no sabéis lo que os perdéis no leyendo nada”, “porque si de verdad queréis saber de una historia porno de verdad ahí está una novela del siglo XVI que se tituló “La lozana andaluza”, que me río yo de la foto que llevas en el móvil” (digo mirando al susodicho que me la enseñó minutos antes). Alguno saca una libretilla y me dice: “¿la lozana qué?”. “En Cátedra, pídela en Cátedra que la tienen seguro y cuesta sólo 10 euros”, digo. “¿Dónde dice que Cervantes fue espía?”, pregunta otro muchacho. “Déjame tu libreta que te pongo mi mail y te mando la información”. Y una rubia tímida de quince años que no había dicho nada me dice: “Sabes que eres un tío mu enrollao”. “Por eso soy profe... -le respondo”.

Tipos de mujeres

La primavera es una estación compleja, quizá porque al tiempo que florecen las flores también llega la alergia, no sé, pero en todo caso la vida es eso, ¿o no? ¿Y qué pasaría si no fuera así? Si la vida fuera otra cosa distinta a lo que es o si la vida transcurriera por otros derroteros que no son los que son. Hoy estoy turbado: he hablado con varias amigas mías largo y tendido sobre mil cosas y hay que ver las complejidades que tiene la vida y que tiene la primavera. Todos deberíamos venir con un manual de instrucciones en la mano para que se nos entienda, of course, pero hay todo tipo de personas. Entre el género más apuesto, o en el que yo me fijo, el femenino, se hallan las mujeres fatales, las mujeres románticas, las mujeres vengativas, las mujeres hermosas, las mujeres atractivas, las mujeres hermosas y atractivas, las mujeres intelectuales, las mujeres egocéntricas, las mujeres maravillosas, las mujeres crueles, las mujeres meditabundas, las mujeres con ojos de mujer fatal, las mujeres intrigantes, las mujeres malvadas, las mujeres virtuosas, las mujeres paranoicas, las mujeres blogueras, las mujeres intensas, las mujeres extensas, las mujeres de negro, las mujeres pagadas de sí mismas, las mujeres deliciosas y, sencillamente, las mujeres. ¿En qué grupo está cada una?

23 de abril de 2009

L y K en el Día del Libro

Hoy, mientras me desayunaba con la desconcertante noticia de que el primer ministro italiano va a poner en las listas electorales al parlamento europeo a una cohorte de chicas guapas salidas de la TV y del mundo de la moda y me quedaba perplejo por ello: les da un curso acelerado y políticas (yo creía que los ególatras como yo llevábamos eso de la política en los genes, pero resulta que se aprende con apuntes y libros), he recordado que es el DÍA DEL LIBRO. Tal día como hoy de 1616 fallecían Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare y, en 1981, el escritor catalán Josep Pla. Los tres tienen en común, además de las letras, que fueron espías de sus respectivos países: el alcalaíno al servicio del rey de España, el de Strandford upon Avon al servicio de la corona inglesa y Pla al servicio de la causa del general Franco durante la guerra civil. Cervantes murió en la miseria y nada reconocido, porque el loor de multitudes le vino con el revisionismo del siglo XIX y la escuela historicista de Menéndez Pelayo. Shakespeare sí obtuvo, al menos, fama. Y Pla, fue Pla. Tal día como hoy quiero rendir homenaje en mi página a dos poetas hispanoamericanas (ya dejaré tal tarea respecto de mis amigas Gracia Iglesias y Ana Merino para otro día). Lauren Mendinueta es una extraordinaria poeta, pero además tiene un carácter intelectual fuera de dudas, como plasma en su web de vez en vez. Ella es y ha sido una gran lectora y lo demuestra de una manera sutil y natural, nada amanerada ni pedante. Tuve la suerte de entrar en contacto con ella hace algo más de un año y creo que descubrir su estética (que espero se plasme también en forma de diario literario) fue un acierto: tiene una singular voz poética que tiene mucho que decir y que aportar en el panorama actual de la poesía en lengua castellana. Además es muy fotogénica, o esa es la imagen que yo tengo de ella. Karina Sacerdote es la otra, la autora de “Terapia intensiva”, un poemario que saldrá en breve y que tiene mucho que decir en las letras argentinas y en el panorama poético de nuestros días. Karina es mi amiga y eso es un don del Cielo. Pero si de algo estoy orgulloso (además de estarlo de ella misma como intelectual) es de haberla conocido porque es una persona extraordinaria. Puedes pensar que en tu camino no se va a cruzar nadie más que te interese y al final la conoces a ella. Además, no conozco a nadie con tanto amor por su ciudad (Buenos Aires) como a ella o esa relación que mantiene con su hija que me ha roto los esquemas paternofiliales que tenía en mente a partir de mi observancia. Pues sí, este 23 de abril de 2009 quiero sumar al gran nombre de las letras dos iniciales más: la L de Lauren y la K de Karina.

22 de abril de 2009

Erotismo

Al llegar la primavera se produce, al menos así lo puedo constatar en Madrid (y, bajo unos generosos 28º C, en Buenos Aires estos días atrás), aquello que podríamos denominar “erotismo social” y que no es mas que un cambio en las costumbres de vestir y cómo, sobre todo las mujeres, muestran de una forma muy elegante su cuerpo. El erotismo, desde un punto de vista hedónico, es algo muy necesario para los sentidos, indefectiblemente para el de la vista, porque el ser humano busca sin remisión la belleza y la belleza está al alcance de una mirada. Para que ningún lector diga nada a modo de censura, la belleza se inicia en la propia naturaleza, de la que la primavera es madre, sobre todo los meses de mayo y junio en estas latitudes. Y uno que por norma general, costumbre y manía tiene el vicio del mirar, de reojo, de soslayo, con disimulo pero al fina mirar, ya ha percibido en nuestras calles cómo se ha venido la primavera y, por contradecir a Antonio Machado, sí sabemos cómo ha sido. El erotismo es una esencia vital necesaria para nuestras vidas, así como el erotismo es un arte indiscutible que no sólo tiene sus acepciones en el mirar, sino que se trasplanta al arte, sobre todo a la pintura y a la escultura. La insinuación, la desnudez, las formas en sus diversos contornos y medidas, son y han sido fuente de inspiración artística y, así mismo, inicio de placer. Ya lo he dicho, lo griegos hablaban del hedonismo, un estado que no se ha modificado con el paso del tiempo milenario. Uno va en el autobús (ayer) y una joven rubia, vestida de rosa, sabía que era mirada por dos o tres treintañeros trajeados que íbamos a no sé donde. Y se gustaba o al menos se gustaba de ser gustada. Galina Abrahamovich estará conmigo en que eso es vital, el ‘decir’ del mirar alimenta la fantasía de la mirada y la mujer en España al menos lleva la voz cantante en primavera, cuando una de las flores más destacadas es ella. Yo al menos soy así y espero que Isabel Martínez, que sabe que la quiero bien, no me critique.

21 de abril de 2009

Miscelánea reflexiva un día de calor


Hay veces que pasan cosas en la vida de uno que marcan la existencia; por supuesto, siempre para bueno y para malo, porque afortunadamente el aprendizaje es algo bueno, pero no siempre un camino inmediato sin baches. Echo de menos estar en Buenos Aires y el estar rodeado de esa gente que me acompañó en todo momento, dejando a mi azar su tiempo y su espacio para acompañarme, a un curioso desconocido que se presentó por impulso en aquella gran ciudad. Echo de menos a Karina, por supuesto, porque deberíais conocer su inmensa calidad humana y el alto valor, obvio, de sus versos. Pero uno llega a España y se encuentra con la cruel realidad. Estamos en crisis, dicen, como si no fuéramos conscientes. Y como estamos en periodo pre-electoral pues uno oye de todo. A mí Jaime Mayor Oreja, por ejemplo, me cae genial; es un tipo con convicciones y encontrar una especie así en las procelosas aguas de la política es un lujo. El candidato que encabeza la lista de UPD es un catedrático pero no sé, no tiene experiencia institucional y eso siempre es un factor a tener en cuenta en las importantes cuestiones del parlamento europeo, además de que creo que se están desinflando las propuestas de Rosa Díez, Ciutadans y demás partidos que nacieron con un objetivo y creo que es que la gente se ha dado cuenta de que esos objetivos los defiende también el PP (espero que en Baleares también porque allí tiene una china en el zapato Mariano Rajoy). El PSOE presenta a Juan Fernando López Aguilar que va a pagar (no sé si lo esperamos o lo deseamos o lo sabemos) la crisis que no sabe campear su jefe de filas. Pero lo que me preocupa es que el pobre Olav, un joven de primaria de Baleares, no pueda hacer sus exámenes del colegio en castellano como ha pedido a sus profesores y es que no quiero que veáis en mí el político, sino el profesor de lengua española que se siente orgulloso de sus idioma y muy satisfecho de que, por ejemplo, en Buenos Aires se hable como en Tobarra o como en Madrid. Os dejo una foto mía ante la Casa Rosada.

20 de abril de 2009

Buenos Aires y yo (II)

Al principio llegué muy alarmado por el brote de dengue que se ha producido en el país y del que da cuenta, por ejemplo, El Mundo de hoy. Karina me dijo que no me fiara porque no había llegado a Buenos Aires. Tenía razón. El centro de la ciudad y las zonas turísticas de la misma no se han visto aún afectadas; es más, durante la semana pasada las temperaturas oscilaron alrededor de los 28º C y la gente, sin miedo ni alarma, iba vestida de manga corta. Y yo prácticamente igual. El ministro de salud de Buenos Aires cifra los casos autóctonos en 6 y la prensa española en 400. Por otro lado, he comprado algunos libros en la Librería y Editorial Losada. Losada fue para muchos españoles exiliados o en contacto con la intelectualidad americana la editora madre. Por ejemplo, Camilo José Cela publicó allí, en 1951, “La Colmena”, que estuvo un tiempo prohibida en España. Cuentan los antifranquistas que leían a Luis Cernuda y a Federico García Lorca, antes de los años sesenta, en ediciones de Losada compradas de forma clandestina en la trastienda de las librerías de Madrid (e imagino que de otras capitales). Un estupendo lugar del que os dejo una fotografía.

19 de abril de 2009

Buenos Aires y yo

(En la foto, de izquierda a derecha, los poetas Karina Sacerdote, Héctor Urruspuru y Rolando Revagliatti, junto a mi)

Llegamos a Buenos Aires el domingo 13 y nos alojamos en el Hotel Castelar, que había escogido por mi mi amiga Nuria Jiménez y en el que de octubre de 1933 a marzo de 1934 estuvo alojado Federico García Lorca. A quien primero conocí allí, con la emoción que nos embargaba a los dos fue a Karina Sacerdote; un lujo de persona, la mujer más maravillosa que puede haber en Buenos Aires y en su mundo literario. Nos llevó a comer carne argentina de una extraordinaria calidad (entonces recordé los dos barcos que nos trajo en 1947 Evita Perón cuando en el mundo nos ignoraba y la ONU nos postergó) y nos dimos una estupenda vuelta por la ciudad. Teatros, librerías; ahí tengo el libro de Bioy Casares que tengo que leerme porque le prometí a ella quitarme de encima la manía que le tenía (no se puede ser únicamente borgiano). Al día siguiente fuimos a un recital en el que participaba Rolando Revagliatti y más tarde, en el mismo lugar, se nos unió Héctor Urruspuru, que es un poeta sentido y fabuloso: hacía años que no oía una voz poética, recitando, tan sentida, tan honda... y acabamos en el famoso café Tortoni, justo sentados en el rincón dedicado a Alfonsina Storni y en el que le tomé una foto a Karina para conmemorar la coincidencia. El martes apareció junto a Karina el profesor Ignacio Vázquez, que es, sin duda, el profesor más culto que he conocido: había leído todo, incluso esa literatura del ’14 de segunda línea conformada por Felipe Trigo y otros. Eso sí, le regalé los cuentos de Ignacio Aldecoa, que él no conocía, porque es pecado no haberlo leído. Un amigo más que he traído en el recuerdo. Entré, era obvio, en cientos de librerías... me he traído la poesía de Borges, sí, el amigo de Manuel Machado, el que obtuvo el Cervantes junto a Gerardo Diego. El martes comimos con Juani Roggero que ha publicado un libro original e intenso y que me llamó la atención por sus ojos claros y una cierta timidez que adereza su poesía de intensidad. Bueno, claro, allí por todas partes están Carlos Gardel y Juan Domingo Perón entre otros (qué envidia que no ‘revisan’ su historia -hasta el aeropuerto lleva el nombre de un ministro: Juan Pistarini-). Más tarde conocí a Marcela Collins, la excelente poeta del erotismo y que junto a Ana Merino comienza a despuntar aquello que he bautizado (con éxito y, ahora, orgullo) “Generación Poética del 2000” y el mismo jueves, por San Telmo, apareció Verónica Idiart, una amiga hermosísima de Karina. Sí, claro, traigo miles de hermosos recuerdos y, como pide mi amigo Delfín Córcoles, las pilas cargadas: que en Buenos Aires dices qué ideología tienes y te respetan y te cuidan y te miman igual.

18 de abril de 2009

Ya estoy de vuelta

Siempre se vuelve al lugar de autos, dicen de los convictos. Yo, después de una fantástica semana en Buenos Aires, en la que he tenido la oportunidad de conocer a gente maravillosa, empezando por la poeta Karina Sacerdote (en la foto conmigo), desde ahora mi hermana mayor, he vuelto por estos fueros. Con las energías renovadas, con las ganas del patrocinio de la gente de la Generación del 2000 y con nuevos temas. Ya os contaré cómo es la fabulosa vida cultural de Buenos Aires y, para los que necesitáis decirme algo en contra, os hablaré de la belleza de las argentinas, que es grande. Pues ello, que estamos de vuelta.

8 de abril de 2009

Paréntesis por vacaciones...


Me tomo unas vacaciones. De tal modo que, primero, iré a Tobarra (jueves y viernes) y, la semana que viene, a Buenos Aires, en donde me esperan la ciudad, mi amiga Karina y otras cosas. Espero veros a todos, a la vuelta, aquí mismo; y si tenéis una urgencia dejar un comentario y en cuanto pueda me pongo en contacto con vosotros.

7 de abril de 2009

Ángel Gabilondo, ministro de Educación

ZP ha nombrado ministro de Educación, hoy, a mi amigo Ángel Gabilondo Pujol. Le deseo suerte porque es el más preparado de todo el gabinete que queda, pero no por ello su tarea va a ser más fácil teniendo por delante el “Plan Bolonia” y otros asuntos. Y tampoco por ello tengo que estar de acuerdo con todo lo que haga, porque ya conocéis que de otra cosa no, pero de Educación y Cultura me preocupo, mucho y sé lo que puedo, que aún es poco. En mi etapa de estudiante en la Facultad comíamos juntos en la Cafetería de Juanjo junto a la maravillosa Carmen, su mujer y profesora mía de Latín Vulgar. Luego (2008) presidió mi Tribunal de Tesis Doctoral con una brillante alocución. Que sea amigo mío (quizás más Carmen, todo hay que decirlo) no significa que tenga que estar de acuerdo con lo que haga, ya lo he dicho. Cada uno tiene sus convicciones, pero he de reconocerle la inteligencia fuera de serie y el don de la oratoria que tiene. Algo nos barruntábamos y Luis Alberto de Cuenca, que conoce las zarandajas ministeriales, me lo anunció (y ha acertado) en enero. No le llega a la suela del zapato ni todo el gabinete ministerial junto, algo que me ha chocado. Ángel es un hombre político, le gusta la política y lo ha hecho extraordinariamente bien con Rector de la Universidad Autónoma de Madrid, pero el toro es gordo y bravo. Sólo Pilar del Castillo (PP) ha estado a la altura del Ministerio de Educación en toda la democracia y creo que lo fue porque, como Ángel Gabilondo, provenía del mundo de la Universidad, en el que para lo bueno y para lo malo, yo también he mamado lo mío. Me alegro por Ángel del mismo modo que me alegraría de un nombramiento de mis amigos David Díez o Delfín Córcoles, por ejemplo, aunque me hubiera gustado un cambio de gobierno de verdad, con elecciones y todo eso por en medio, porque los compañeros de fortunas y adversidades que le han tocado no son precisamente lo más brillante del firmamento político: no hay más que ver el “casual” nombramiento en Cultura. Pues suerte, pero la cosa no está para alardes.

Foto: © El País.

6 de abril de 2009

Eso que llamamos "crisis"

No es lo mismo “hay crisis” que “estar en crisis” o, lo que es peor, “provocar una crisis”. El mundo vive “en crisis”, una condición que se sustenta en que quienes antes vivíamos de una forma ahora lo hacemos de la misma, pero con menos dinero y con más valores. Veréis: lo que ha ocurrido en España es que un alto porcentaje de la población, aprovechando los vientos favorables de la economía, ha antepuesto el “poder del dinero” al “poder de los valores”. Algo así como que un 65% de la población ha vivido por encima de sus posibilidades-recursos-parámetros. En fin, que seis coma cinco individuos que tenían una nómina neta mensual de 600 euros gastaban ese mismo meses alrededor de 1000 o 1100 euros. En esto hemos de sumar algunos ayuntamientos e instituciones públicas, entre otras la que hoy preside un señor que dice la prensa que presumiblemente se va a convertir, como premio, en vicepresidente del gobierno de la nación (antes llamada España). La educación, la cultura y los valores han imperado poco en los últimos años: vamos que uno se encontraba a un señor que no le importaba que un banco le diera tres créditos que no podía pagar porque “me lo dan porque soy yo” y todos tenemos derecho a todo; tienen derecho a todo incluso los que no luchan por los derechos y exigen igualdad los que no están dispuestos a vivir en igualdad. Empiezo a pensar que una salida para la crisis es empezar a tener valores, a vivir con criterios ideas, planteando tesis e hipótesis y pensando que tanto hace el individuo a la sociedad como la sociedad al individuo. Porque que “hay crisis” lo hemos visto y que “estamos por ello en crisis” es obvio, pero lo malo es que “provoquemos una crisis” por estar “en crisis”.

5 de abril de 2009

Entrevista de Asun Ramírez

Mi amiga Asun Ramírez ha publicado hoy en su Blog: http://www.liberalprogresista.blogspot.com/ una entrevista que me ha hecho y que os invito a leer. Espero, además, que dejéis comentarios aquí o allí. ¡Feliz Domingo!

2 de abril de 2009

Argeme

Uno tiene amigas estupendas como es el caso de Arge (que viene de Argeme, nombre de la patrona de Coria, su pueblo) y que conozco desde hace un año. No he visto en mi vida anterior a 2008 una tía con un sentido del humor y un carácter más abierto y más expeditivo que el de ella y, cuando por trabajo, nos quedamos a comer juntos a las cuatro de la tarde (que para otros es ya la hora de la merienda) nos lo pasamos bien, porque detrás de su pose de chica “malvada”, o de mujer fatal, o de tía con sentido del humor, hay una persona extraordinaria con los pies en la tierra y la cabeza en su sitio, y eso que es muy joven. Como regalo de cumpleaños le feriamos una sesión de fotografías que le ha hecho una extraordinaria profesional de Albacete (de donde han salido grandes profesionales, por ejemplo yo -jajaja-) y, como podéis observar, Arge está hecha toda una modelo. ¿Os gusta la foto?

1 de abril de 2009

Recuerdos de 2002

El otro día me dio por abrir el baúl de mis recuerdos estadounidenses y recuperar las cosas que me acompañaron en aquella aventura y las que me traje; y entre lo que me traje había de todo, desde libros y diarios literarios que escribí (tres nada menos), hasta fotos, calificaciones, trabajos y regalos de mis alumnos. Algunos de estos últimos van apareciendo por alguna de esas redes sociales que tiene Internet y sé de ellos así, como de Betsy Hart o de Holly Sedillos, por poner ejemplos. La verdad es que haber vivido en los Estados Unidos post 11-S fue toda una aventura, como también fue un desafío haberlo hecho con una media de -15ºC y 50 cm de nieve (aquí es cuando me solidarizo con Isabel Martínez y su Inglaterra vital). Recuerdo las comidas en el tailandés o en el chino (que no eran lo que tenemos en mente en España: allí hay exigentes controles de sanidad y calidad) y las cenas en Murphy’s. Este último lugar es el típico sitio decorado con cientos de libros y rodeado de mesas. Es una pena que no sepa escanearos las fotos. Cuando estaba por allí fueron las elecciones municipales, que ganaron los demócratas, pero la cobertura mediática fue inferior a la que le damos aquí, porque creo que como su sistema tiene más tiempo que el nuestro ya no les resulta una novedad. Y había un periódico diario de Dartmouth College en el que trabajaba mi amiga-alumna Jenny Thomas, que ahora es una reputada psicóloga e investigadora en Yale. Estos recuerdos, por cierto, me han venido a raíz de que hoy, en plena calle, he visto a una muchacha rubia, con una mini negra, piel muy clara y unas enormes botas. Así iba a mi clase una chica del Sur cuyo nombre no puedo recordar; es increíble pero la veo en las fotos y recuerdo el 80% de los nombres menos del suyo. Y es que hace ya siete años que viví en los Estados Unidos.