25 de noviembre de 2014

"Miedo"

Eso me produce miedo; me asalta con mayor fuerza las noches de insomnio. Tengo miedo a no recordar nada algún día: a que tu sonrisa frente a mí no te pertenezca ya; a que el sonido de tu voz ya no me despierte la ilusión de aquella primera vez que lo oí; a que la cadencia de tus pasos no me traigan la emoción de tu llegada; a que no sea capaz de escribirte un relato o un poema o incluso un whatsapp; que a ti y a tus cosas no os entienda... tengo miedo a no recordar nada, a perder la memoria... A veces cojo una fotografía en la que apareces y la miro fijamente; ahí estás tú con lo que representas: sonriendo, llena de poesía y, de repente, me sorprende la angustia de que un día te acerques a mí y no sepa a quién tengo enfrente. Antes no me pasaba eso, lo confieso; pero desde que tú eres un relato en sí, me asalta la congoja de pensar en las miles de palabras que te he escrito ya y que quizás un día no pueda leer, ni recordar; que no pueda hablarle a tus hijos de lo que escribí para su madre. Tiene que ser una putada muy gorda escribir pensando en alguien y que, al final, el escritor no sea capaz ni de leer en voz alta los sintagmas que forman parte de su historia, de ti como musa -si es que las musas existen, amiga mía-. Ahora, cuando de repente veo de nuevo tu foto, solo te pido que guardes contigo estas palabras, las historias que llevan el aire de tu viento y el día que yo me pierda y no me tengas tan cerca como hoy mismo, las leas en voz alta y digas a quienes te acompañen que yo existí y que tú lo hiciste posible siempre en mis historias. Porque tengo miedo y solo estas palabras ahuyentan mi miedo.

2 comentarios:

encarnisabina dijo...

Me gusta mucho.
Tenemos miedos para dar y vender.

besos

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Gracias amiga y compañera de fatigas. Sí, miedos tenemos todos. Recuerda también nuestros miedos pasados (aunque ahora sean anécdotas de las que nos reímos). Gracias por leerlo...