4 de marzo de 2015

"Borrar el pasado"

Sentado frente a una taza de café, humeante, me vino a la mente un consejo que me dieron hace muchísimo tiempo ("que nadie tenga claro si vas o si vienes; que todos duden de si te haces el tonto"); sonreí, porque los buenos consejos siempre te traen a la mente a la buena gente que te los dio. Anotaba en ese instante algunas cosas en mi agenda verde y una conversación tensa de whatsapp vino a interrumpirme. Escribo, lo confieso, para algún día contar a los futuros jóvenes cómo es esa chica que yo conozco ahora y, como tengo la cabeza que tengo, necesitaré la historia bien documentada. Raro es aquel escritor o afín a escritor que diga que no toma notas; de estas cosas, de estas personas siempre hay que guardar recuerdo escrito: además, como yo, en tinta roja, intensa, literaria... En fin, que el pasado que acaparaba esa conversación estaba enturbiando las notas ("decirle a... que..."; "cuando hable con... comentarle que..."; "cuando le cuenta a... se va a reír mucho") y decidí, de sopetón, que el pasado, cuando no se conjuga en presente, es mejor que se quede pretérito: a ver qué sentido tiene estar mirando hacia atrás cuando la vista que tienes delante es más interesante. Como se viene la primavera y todos andamos atontados, decidí dar ese paso adelante que a todos nos cuesta y, tras el amargo regusto de la conversación, decidí que no volvería a repetirla. Es muy sencillo, ahora que caigo: hablar del presente me ocupó en la agenda doce líneas más una, del pasado dos. Tenía que haber hecho caso antes a las musas y eso que hubiese ganado.

2 comentarios:

ALFARO dijo...

El pasado...cuantos y cuan infructuosos quebraderos de cabeza en el presente.

Me ha encantado el post

Besos

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Lo que nos ocurre a todos es que, de un modo u otro, tardamos más de lo debido en dejar el pasado en el olvido...