31 de octubre de 2010

Hablar mejor que chatear; ser directo mejor que un sms


Últimamente parece que la mayor parte de la comunicación que emitimos se produce por sms, por messenger o por mail, entre otros. Creo que lo más importante es verse cara a cara, la comunicación personal, lo que se dice vis a vis, face to face. Es importante que se desarrollen las nuevas tecnologías y que la comunicación se desenvuelva de forma clara, contundente y rápida, pero sin sustituir el contacto entre las personas: el ser humano aún sigue siendo el centro junto a la naturaleza, a la cual pertenece.
La amistad, como muchos otros sentimientos y actitudes, tiene que ser interpersonal y clara: es necesario verse, planificar la conversación, la cual debe desarrollarse de forma comunicativa y efectiva, tenga la finalidad que tenga. El lenguaje tiene expresividad: cuando uno se comunica con el otro la mirada, el tono, la intención, etc., dicen mucho del discurso y con el discurso, sea cómico, tragicómico o dramático y se puede comprender mucho mejor. Por el contrario, el discurso o la comunicación mediante las nuevas tecnologías es frío: uno no sabe qué emoción demuestra un sms; incluso, en un mail jamás funcionará la ironía o el sarcasmo, como convencionalmente se ha demostrado que es difícil de desarrollar en la radiodifusión.
Yo siempre he defendido la comunicación personal (incluso una llamada telefónica lo es) directa, siendo enemigo de chats de Facebook, messenger o cualquiera que sean los demás y eso que mi amiga Mamen me ha insistido varias veces en abrirme una cuenta de messenger. Como en el amor, la comunicación es indispensable que sea directa, humana y racional y las nuevas tecnologías que vengan en otros momentos.

30 de octubre de 2010

El frío...


¿Os habéis preguntado alguna vez todas las cosas que ocurren cada día en el mundo y lo poco que sabemos de todas ellas?
¿Os habéis parado a preguntar cuánta gente hemos conocido a lo largo de nuestra vida y todas las que nos quedan por conocer?
¿Os habéis dado cuenta de que ha llegado el frío?

23 de octubre de 2010

Reflexión sobre la felicidad o cómo al equivocarnos creemos haber acertado


Antiguamente decían los filósofos que “la felicidad nos espera a la vuelta de la esquina, a nos ser que vayamos nosotros a buscarla”. Es obvio que para ello hay que tener una especial predisposición para entender los dictados de la filosofía y su relación directa con la vida cotidiana de los seres humanos. Pero la verdad es que deberíamos preguntarnos qué es la felicidad o si lo que realmente creemos que es felicidad, lo es realmente o simplemente es una ilusión. Muchas veces la gente a la que amamos es sencillamente alguien imposible de amar real y cotidianamente --un amor no materializado--; otras veces la gente a la que más queremos puede que viva a doce mil kilómetros y no sea la que más cerca tenemos y a la que de forma social creemos que es quien más comparte o se asemeja a nosotros; en otra infinidad de ocasiones la gente que más nos llena es o no la más cercana y a veces nos une más (sentimentalmente) a quienes no piensan del todo como nosotros que a quienes comparten mil ideas contigo. (Podría decirse que, resumiendo todo ello, lo que descartamos es lo correcto frente a lo que escogemos o creemos escoger, que sería lo incorrecto) Esa es la reflexión que siempre han tenido los filósofos desde Sócrates hasta nuestros días. Decían hace algunos días en un artículo firmado por un experto (cuyo nombre he olvidado puesto que soy filólogo y no filósofo e hice una lectura rápida) que un porcentaje importante de parejas no se han casado realmente compartiendo todo el sentimiento de felicidad, sino por otra serie de cuestiones que creen ser la felicidad y que, por lo tanto, lo que de forma burda y rosa se denomina ‘media naranja’, es otra persona a la que uno no se ha acercado por diversos factores como la timidez, el miedo, la opinión de los otros y un sinfín de justificaciones (como hay siempre para todo). Por último, existe la reflexión, también filosófica, de que mucha gente piensa que la felicidad es aquello que ha conquistado en cierto tiempo, pero que no ha sido algo elegido (es decir, optar por dos caminos, por dos cosas...) sino sobrevenido. Y, en definitiva, muchas veces el error no es un fracaso vital, obvio, sino que genera una ansiedad frustrativa que nos hace pensar que haber pensado y optado mucho antes es más aconsejable que actuar por meros impulsos. Eso sí, todos tenemos derecho a equivocarnos y rectificar.

22 de octubre de 2010

Una nueva generación de actrices españolas

Todos los tiempos que la cultura española han dado, han quedado ampliamente reflejados por un sinnúmero de actrices (La Calderona, María Guerrero, Margarita Xirgú, Irene Gutiérrez Caba...) que han caracterizado los personajes que los dramaturgos daban al teatro o al guión cinematográfico; e, incluso, cuando algún monarca como Felipe IV prohibía la actuación de las mujeres sobre las tablas, era quizás algún autor teatral de sobrado mérito (me viene a la cabeza Tirso de Molina) el que defendía el papel de la mujer en la obra teatral, en el libreto.
Hace unos días hablé de Adriana Ugarte (Madrid, 1985) quien ha demostrado recientemente sus grandes dotes dramáticas en La señora, aunque antes habíamos podido disfrutar de varias de sus actuaciones en Hospital Central. De seguir esta senda que ha emprendido, estoy seguro que nos dará excelentes personajes dramáticos.



De Mónika Vedia tengo menor rastreo, ya que únicamente la he visto en La Señora, de tal modo que esa gran interpretación deberé cotejarla con alguna más.


El currículum de Carolina Lapausa es amplio a pesar de su juventud (nació en Madrid en 1980), ya que ha aparecido en Hospital Central, Policías y El internado, además de en La Señora, cómo no. Me debí perder capítulos de Hospital Central y tímidamente la recuerdo de alguna otra interpretación televisiva que no recuerdo. Lo que más me ha gustado de ella es la capacidad de gesticulación de su rostro.

La jovencísima Nadia de Santiago (n. 1990) podemos verla en TVE todos los días, pero su mejor interpretación es la de Las 13 rosas, y quien no llorara es que no tiene sensibilidad cinematográfica.
Añado, sin foto, a la excelente actriz Ángela del Salto (a quien dedido el post), amiga a la que cualquier palabra dejará siempre por debajo del magnífico trabajo que realiza en televisión y de sus extraordinarias dotes en el teatro (Ñu teatro, Desheredadas, etc.).

21 de octubre de 2010

Sobre poesía actual de mujeres y el extraño caso mediático de la espía Anna Chapman


Anna Chapman es un espía rusa nacida en 1982 (bueno, en definitiva, una empresaria, según su CV oficial) que generó cierta polémica hace unos meses y ahora vuelve a la palestra porque una revista le ha realizado un reportaje en el que aparece con poca ropa. De eso no es de lo que voy a hablar, sino de presentar la verdadera cara de mucha gente, sean mujeres o no, pero aprovecho el caso de la rusa para ilustrar: hay más personas que ni imaginamos que tienen una doble cara, un perfil bipolar, etc., como quiera que le llamemos, como Anna Chapman, que aparece en la foto de arriba en Londres.

No estoy de acuerdo con un reciente artículo periodístico en el que se viene a afirmar que la crítica literaria actual se ocupa poco o nada de las mujeres y que sobre algunas de ellas se posa una mirada más sexista que filológica. Puede ser que ello pase a ciertos críticos, de relumbrón y encomiables, aunque verdaderamente parciales y poco leídos, pero no a todos --críticos, además, muy concretos, poco generalistas, polémicos sobre la lengua y la literatura...--. Estas teorías y puntos de vista, realmente respetables pero que no comparto, a lo que llegan es a decir que muchos de los que tratamos la poesía actual escrita por mujeres lo hacemos más bien por un interés físico o erótico que filológico y en base a lo que hemos leído. A partir de ahora me cuidaré mucho de a quien leer y sobre quien escribir reseñas o artículos filológicos, no vaya ser que alguna feminista de turno me tilde de machista, sexista o vaya usted a saber qué.

20 de octubre de 2010

Asher B. Durand


Es un lujo que de forma gratuita la Fundación Juan March de Madrid (y Cuenca; of course) nos obsequie con una exposición del pintor norteamericano Asher B. Durand (1796-1886). Uno de esos tipos de Nueva Inglaterra, anglosajón puro y conectado íntimamente con la historia del momento. El lunes pude ver un retrato del presidente Madison anciano, así como el de Jefferson y Adams (padre) en la independencia de la Unión. Recorrió todos los lugares íntimos de Nueva Inglaterra (como New Hampshire, que se puede ver arriba en 1857 --en la ilustración--, en las montañas White, cerca del White River, casi al lado del lugar en donde viví en 2002). Un paisajista (y retratista) de talla, que me recuerda con la luz, el color, el trazo y estilo a los Madrazo, nuestros geniales pintores de finales del siglo XIX. Son cuadros, cuadernos y bocetos que han salido, entre otros, de The New York Historical Society y se pueden contemplar hasta el 9 de enero de 2011 en la Fundación March de Madrid.

19 de octubre de 2010

En ausencia de Blanca


Leí la novela de Antonio Muñoz Molina, con ese título, en 2001 en Estados Unidos, en una cuidada edición de Alfaguara y reconozco que la novela me hizo pensar; ahora, nueve años después y en edición de bolsillo (aquella de 2001 se quedó en las manos de una norteamericana de habla hispana a quien se la regalé), la he devorado en dos tardes de tren, trayecto de ida y vuelta. Verdaderamente y pese a ser breve es una de las mejores novelas del escritor andaluz afincado entre Madrid y Nueva York. Yo también pienso, como Mario López, el protagonista, si algunas veces alguna Blanca (el otro personaje cumbre de esa obra) es la misma que conocí hace tiempo o si es alguien que se parece a Blanca, camina como Blanca, ríe como Blanca, huele como Blanca pero no es Blanca. Eso mismo me preguntaría yo de Mamen (y de Andrea, de Gracia, de Yolanda, de Karina, de Verónica... y de...).

18 de octubre de 2010

De paso en Madrid

La hermana de un fallecido escritor norteamericano afirma que la 'depresión' no es mas que el 'cáncer del alma'. Llegar a ese extremo es comprensible, con la salvedad de que el 'cáncer del alma' es una de esas enfermedades que se pueden curar del mismo modo que quizás se nos escapen y no se puedan curar. Noto a la gente últimamente un tanto desanimada, lo cual no me extraña, sobre todo porque el desánimo viene de lo laboral y la gente que se desanima es gente de mi generación, es decir, en la treintena o saliendo de la veintena y a los que las cosas tal cual van están minando poco a poco, de mala manera.

Este fin de semana he entrado en contacto con cierta vida intelectual que tenía medio abandonada, recordando, por otra parte, otra serie de gente desaparecida. Eso sí, me quedé en blanco cuando me preguntaron cuál es para mí la mejor poeta actual y si lo hice fue porque hay en la recámara dos o tres nombres imprescindibles que siempre repito, pero... ¿de esos tres o cuatro cuál es el número uno?

Como decía el gran Sherlock Holmes, "a veces lo sencillo es lo correcto". También venir por Madrid me ha supuesto airearme un poco, ver ciertas cosas y a ciertas personas con perspectiva del valor y volver con nuevas energías, menos mitos y más ganas para muchas cosas o ninguna para otras...

14 de octubre de 2010

Sueños


Soñar y tener sueños es algo positivo, como tener algún tipo de ansiedad que te lleve a tirar para adelante con un sueño o un hito en tu propia vida. Lo que me escarmienta es la gente que apenas tiene sueños o no los ejecuta, las personas que no tienen un plan de vida preconcebido, más o menos anárquico. La verdad es que lo mejor es intentar salir del anonimato y tener inquietudes.
Y tú... ¿dónde estás?

13 de octubre de 2010

Nada importante


Eres una más que no tienes interés. Totalmente insulsa, demasiado egocéntrica. Sólo eres una de esas caras normales y corrientes, comunes, que veo por la calle cuando voy a por la prensa o a por el pan; uno de esos rostros que no me dice nada o incluso resulta hasta molesto, porque siempre te apareces cuando me interesa pensar en otra y rompes la poesía de tan insulsa. Harías bien en irte a otro planeta...

12 de octubre de 2010

Ídolos con pies de barro


¿Han oído alguna vez la frase “ídolos con pies de barro”? Imagino que sí y hablo de ella hoy para justificar que sigue de moda. Normalmente tenemos la fría costumbre de hacer ídolos a quienes no lo son; esto es, crearnos falsas expectativas acerca de una persona que no tiene ni entidad ni mérito: es, en definitiva, un falso idealismo, una falsa idealización. Escribo, claro está, en genérico, puesto no cabe decir “ídolos” e “ídolas”. Pues bien, como en toda época y como en todo momento de la Historia e Intrahistoria de cada país y de cada una de sus generaciones (y en nuestros días con mucha mayor razón), llegamos a creer que muchos de quienes nos rodean merecen la pena, tienen alguna cualidad o mérito que los destaque de los demás, que pueden servir de modelo, que destacan por algo positivo, etc.; aquello que en la primera filología y filosofía se denominaba “héroes” o “heroínas”. Hoy poco queda de aquello y me refiero a la gente que cotidianamente nos rodea, a quienes se dirigen a nosotros, a las personas de quienes conocemos su rostro y su forma de ser: son, más bien, antihéroes. Gente que influye (irrumpe en nuestro camino, más bien) como un flash en un momento determinado y que como el flash, a los pocos segundos se desvanece: creer que se es lo que no se es resulta un imperdonable error, pero aún mayor lo es creer que quien se cree es lo que realmente no es. Son, sencillamente, ídolos con pies de barro o ángeles caídos.

10 de octubre de 2010

La página en blanco


Muchas veces afrontar la página en blanco es un misterio, un hito. Existen miles de posibilidades, desde despotricar contra algo o alguien, el sistema por ejemplo, hasta elogiar a Carlomagno, Mario Vargas Llosa o Luis García Montero. Otras ocasiones es un gran ejercicio (sano) para dirigirse a los demás mediante el sano ejercicio de la literatura: sacar a colación a Mamen (sus ausencias, más bien) o inspirarse en la sonrisa de la cantante Emma Bunton. Eso sí, lo bueno de la página en blanco es que resulta un magnífico medio de comunicación, de transmisión de ideas, de reflexión pura e íntima con una comunidad lectora; algo que, además, favorece Internet.

Esta mañana algunas amigas llevaban a sus hijos al parque. He empezado a pensar qué futuro espera a toda esa gente que en un futuro será la comunidad adulta de España. ABC hablaba en sus páginas de regeneración política y social y EL MUNDO atacaba la corrupción que afecta a un sin fin de ayuntamientos, en la cual, según el primero de los diarios, están implicados 13 partidos políticos. Te pones a leer eso y no lo ves claro.

7 de octubre de 2010

Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010


Por fin una muy buena noticia: Mario Vargas Llosa Premio Nobel de Literatura 2010.

6 de octubre de 2010

"Ser guapa, estar guapa"


¿Estar fea? ¿Ser guapa? Cotidianamente hacemos uso de expresiones que indican nuestra presencia física pero que, en mi opinión, depende de la mirada con que se vea y del estado de ánimo; por tanto, es algo subjetivo. Hablando por teléfono hoy con Mamen me decía “estoy fea”, lo cual es algo subjetivo (como he escrito) según su mirada; y psicológico, puesto que yo, por el contrario, siempre la encuentro “guapa”. Evidentemente los roles y los prismas del hablante son siempre distintos aún haciendo uso del mismo lenguaje. Pero, ¿qué es estar feo? Si atendiéramos a la sociología “estar feo” es verse distinto que otras veces, en las que uno “está guapo”. Una misma persona no puede estar fea o guapa, porque guapo o feo se “es” y no se “está”. Por lo tanto, Mamen es guapa, salvo que si un día sale a la calle sin peinar o con ojeras lo que puede es “estar poco arreglada” o “desmejorada”, pero no es “estar fea”. Es como cuando se dice que alguien “está bueno o está buena”, expresión figurada donde las haya (que siempre se refiere al atractivo y la belleza), dado que uno normalmente no prueba (a priori) a la persona que sí mira. Es la recalcitrante forma de ser, valga la redundancia, del verbo ser y del verbo estar. Ser es intrínseco y estar es extrínseco.

Ahí dejo hoy una foto de la actriz Adriana Ugarte, que podéis ver en La Señora (de TVE) y que también ha realizado teatro (La casa de Bernarda Alba, 2006). Reconozco que es una gran actriz con un excelente registro dramático.

5 de octubre de 2010

Conversar


La verdad es que todos los días se necesita un poco de música y si esta vida fuera perfecta, también una buena película. Lo malo es el caos y el estrés, que te impide convertir el tiempo libre en ocio o quedar con la gente a tomar algo con el suficiente tiempo para todo. Es verdad, también, que cuando uno se pica en un hobby al final renuncia a otras cosas, sobre todo a quedar con gente superficial o que no merece la pena y eso lo decide uno en un instante, aunque esa persona sea la más hermosa del mundo o la más inteligente.

Cuando uno necesita hablar con alguien debe buscar un buen interlocutor. No vale cualquiera, aunque el común piense que sabe de política, de historia, de filosofía y hasta de ciencias. Hablar con alguien es un ejercicio psicológico estupendo, pero es también un toma y daca, un hablar pausado el uno con el otro, no el uno del otro. Tampoco debe haber superioridad o inferioridad, sino igualdad de voces y de decir, algo que nutra una relación comunicativa y mucho más.

(A ver si esta imagen de Roy Lichtenstein le gusta a Mamen)

4 de octubre de 2010

Musas de la amistad


Por lo general cuando a una persona le cambia el estado de ánimo, influido por algún factor externo, suele notársele. Siempre he defendido que las enfermedades del siglo XXI serán las que afectan a la sicología de las personas y cada uno deberá asumir no solo su propio psique sino el de quienes le rodean. Yo, por ejemplo, estoy dispuesto no únicamente a batallar con mi propia sicología, sino también con la de quienes yo mismo elija y ello excluye a todo el mundo o a todo el mundo que crea que debe ser escuchado. El lado de carga negativa que uno quiera recibir de otro o transmitir al de al lado debe ser el mínimo y con cuenta gotas. Por ejemplo, yo estaría dispuesto a soportar el mal humor de Ella, pero no de nadie más de fuera de mi entorno personal.

La amistad es, en mi opinión, un sentimiento mucho más profundo que el amor (suponiendo que el amor exista) y por lo tanto es un sentimiento más elevado que el amor. Querer y tolerar a un amigo o a una amiga (y distingo no por la moda absurda de dividir el genérico en masculino y femenino sino por la complejidad de las relaciones) es algo voluntario y más profundo, puesto que el amor se extingue y la amistad no. Pero, ¿qué pasa si se mezclan las dos cosas? Como hay varios tipos de amor uno puede sentir algo parecido al amor (y más fraterno) por alguien (por ejemplo, la de los ojos de mujer fatal) que al mezclarse con la amistad agarra mucho más profundamente que cualquier otra cosa. Lo que no sé es si la gente lo entiende así.

Hay muchos tipos de musa y la que más me gusta es Talía, que era en la antigüedad la musa de la literatura, aunque de forma concreta de la comedia y de la poesía bucólica. Hace ya algún tiempo que yo escogí una, realmente alguien de verdad a quien, literariamente, se idealiza para convertirla en personaje literario. Menos mal, porque recoger a una persona (Ella) en toda su esencia puede ser una arma de doble filo: o supera a la obra o la obra es imposible con ella. Lo peor de todo es cuando en ello se mezcla la amistad o desconoces cosas, porque puedes caer en la tentación de que la mujer de ojos fatales real es como tú la representas y no como realmente es. Al final son como las muchachas de Roy Lichtenstein (ver la imagen): perfectos retratos.

(Hoy es San Francisco de Asís).

3 de octubre de 2010

Una tarde de otoño


El Otoño, aunque incipiente, es una estación que afecta al ánimo, o mejor dicho, al estado de ánimo. Uno tiene que sufrir sus propias cuitas (citando el argot del siglo XVII). Además, uno se pone a buscar y generalmente no encuentra..., no sé si es porque las cosas son así o porque las cosas vienen mal y uno las tiene que torear. También en los días tontos del otoño a uno le viene todo del recuerdo o, sencillamente, le ronronean por la cabeza recuerdos de todo tipo, sobre todo los raros.

Encima, hace días que no sé nada de la mujer fatal (Ella --sonrisa de niña malvada--), o con ojos de mujer fatal. Uno se acostumbra y cuando esa otra persona, quien sea, tiene sus días raros y se oculta, pues acaba preocupado o triste. La culpa de que me acostumbre es suya y quien desaparece también es ella, de tal modo que es un perfecto personaje teatral. En definitiva es el otoño.

Para terminar, pongo una foto de la actriz Vanessa Hessler; antes modelo italiana, nacida en 1988 y que podéis ver en Asterix y los Juegos Olímpicos.