
No, no te atreves; conmigo no… Nunca has venido a mi llamada. Me tienes miedo, reconócelo; siempre me lo has tenido. Por eso te escondes. El tiempo pasa, va en tu contra, recuérdalo.
Pero todo lo que hay en ti es terriblemente mío.
Pero todo lo que hay en ti es terriblemente mío.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada