27 de enero de 2013

"En la sombra de la noche"


La vida es ese juego, ese desafío. Ocurren cosas que no entiendes, transitas caminos y senderos sin pena ni gloria, muchos días; luego vienen momentos de recuerdo: esas zonas que tu cerebro retiene como más apetecibles y que defines como "lo mejor que me ha pasado" cuando hablas con alguien. De repente un momento, un instante, un flash, un café o una cerveza; su conversación; la alegría y la certeza de sus ojos; la intensidad de su sonrisa. Por ejemplo, eso es lo que digo yo ahora que me pongo a recordar -y evito mezclar a otras personas-. Tengo para mí que decirlo no es malo... ¿Para qué voy a ocultarlo, para qué voy a callarlo, pienso en la soledad de la tarde? Sí, vaya, que todos estamos acostunbrados a hablar de lo oscuro, de lo feo de la sociedad, y resulta que no, que una buena noche, cualquiera, de cualquier día, aparece una persona interesante y dices... "joder, ya era hora".