3 de enero de 2013

"Hubo un tiempo..."


Hubo un tiempo, cuando esto se llamaba España o algo así, en que la gente vivía por debajo del umbral de la pobreza y el objetivo de muchos, incluidos los intelectuales, era que toda esa gente mejorara... Anoche tuve un sueño, un hermoso sueño. En él aparecía una mujer hermosa nacida en los suburbios de Madrid -el padre buhonero, la madre planchadora, lo cual no era poco-; una chiquilla más lista que el hambre, la cual aprendía las cosas con verlas u oírlas una sola vez. Se le habían muerto dos hermanicos, el mayor del sarampión y el siguiente de las calenturas que le salieron cuando echaba los dientes. Ella fue fuerte, sobrevivió y de adolescente lo poco que aprendió lo tuvo que dejar de lado para ponerse a servir en una casa pudiente; para allegar a la casa unos buenos cuartos que les hicieran comer algo mejor. Porque la casa... un cuchitril por la pradera de San Isidro, sin luz natural -eso sí, aseadito y limpio, que ellas serían pobres, pero bien limpias- y con poca ventilación: no digo más que en invierno le corría el aire más que en la calle. Vamos, que para no perderme diré que se puso a servir y se casó pronto con un tipo que le dio mala vida... ¿Cómo iba a estudiar si no tenían casi ni para comer? Y más siendo mujer...

Soñé que llegaban gobiernos conservadores, liberales,  progresistas, republicanos, autárquicos, tecnocráticos, de centro, socialistas, de centro reformista... y empezaron que si con derechos de los trabajadores, que si pantanos, que si hospitales de la Seguridad Social, que si las becas por estudios, que si colegios e institutos; se les fue la pinza e impulsaron la Universidad y autopistas y trenes que te llevan de Madrid a Albacete en hora y media -y eso que el rápido, que era el más rápido, tardaba ocho horas antes-; y les dio por las pensiones y por el subsidio de desempleo. Y dijeron que no era malo irse de vacaciones a Benidorm ni hacer bibliotecas ni nada de eso... Y en el sueño empecé a ver que el suburbio madrileño se urbanizaba con calles, aceras, agua corriente y electricidad. Y las chabolas son ahora edificios de seis plantas con luz natural y ventilación.  Y las chiquillas que nacen en él van al colegio y luego al instituto y luego a la Universidad. Y me oía a mí mismo preguntarme "¿Todo esto lo hemos hecho todos nosotros a lo largo de ciento y pico años?".

Desperté, puse la radio y me cagué en la madre que parió al político de turno que decía no sé que de haber vivido por encima de nuestras posibilidades -¿quiénes?- y no sé qué de recortes y ahorro y privatización de esto y lo otro porque será lo mejor... Y voy a comprarme un libro de Historia de España y le voy a obligar al tipo ese a que se lo coma página a página ya que sé que no tiene ni puta idea de lo que ha sido esto en el pasado.  

2 comentarios:

ALFARO dijo...

Un post de 10.

Besos

Casimiro Bleda dijo...

Y encima los que lo dicen, se quedan tan panchos.(Siguiendo con castizismos ¡¡¡Ditasea!!!)