18 de abril de 2014

"Tres años de una vida"


Para Usted

No sé si lo leí en algún sitio; no sé si es fruto de mi invención; no tengo claro, incluso, si es lo cierto. Un muchacho cualquiera de un lugar indeterminado acude todos los años, tal día como hoy, a lanzar tres flores al río que lleva al mar. Vivió un amor de aquellos que apasionan; de esos que nos gustan a los escritores, porque dan para una historia. Ella se marchó y no es el momento ni el lugar para hurgar en eso: una ruptura la tiene todo el mundo. Él había prometido, una noche tierna en una taberna de mala suerte, que daría tres años de su vida: uno por el instante de estar con ella, otro por la emoción de verla sonreír de nuevo y un tercero por la eternidad de ser premiado con un beso suyo. Nadie, insisto de nuevo, sabe a ciencia cierta cuándo y cómo y por qué y es por ello que el muchacho, ya no tan inexperto como entonces, se llega hasta el río y las lanza; creyendo, tengo para mí, que la madre naturaleza le devolverá a la mujer que le sonría, lo abrace y lo premie con un beso. Para el caso, anoche le dije alguien que la vida no es como la planeas, sino como te la planea la vida. Sólo que, yo también, daba tres años de mi vida por una suerte de esas, en la querencia de que la vida ponga en mi camino a una mujer así. "Historias", dicen en este lugar. 

3 comentarios:

Luzbel. dijo...

Seguro que lo hace.



M.

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

No creo, pero siempre es poética la contraposición entre realidad y deseo.

ALFARO dijo...

¡Aplausos!!!!! ( a ver cuando me ponen los del guasap).

Ah!, y besos