6 de septiembre de 2014

"Deslumbrar"

Al principio creí que la inteligencia y la conversación me servirían; pasó el tiempo y creo que me equivoqué aquella tarde en que dije que no quería pertenecer a la gran masa que duerme o que bosteza. "Mucho me temo -comenté en aquel café- que el mérito, el encanto y la conversación ya no sirven de nada: o haces ostentación del dinero o la gente no te tomará en serio". Los presentes fliparon; un escritor, frente a su whisky, nunca puede aseverar eso, sencillamente porque no nunca tendrá un puto duro. A no ser que... (decía un diplomático conocido mío que hablar de dinero es una ordinariez). Recuerdo cómo en un pequeño pueblo de La Mancha, hablando de Historia con unos amigos, un tipo que había cerca de mí en la barra soltó: "tú saca a la calle el coche bueno que tienes, no ese Renault Clío que llevas a todas partes y entonces se fijarán en tí las tías...", así de burro, así de directo fue el susodicho. Quizás fuese una rabieta, quizás que uno se siente perdido en el marasmo de nuevas generaciones cada vez más metidas en las redes sociales, yo qué sé... el caso es que deslumbrar, lo que se dice deslumbrar con la inteligencia, con la conversación ya no sirve para abrirse paso en cualquier situación. Pero es igual, los escritores seguimos siendo los viejos roqueros que pensamos que el libro en papel tiene aire romántico, que una buena conversación vale más que mil whatsapp o que mirar fíjamente a los ojos a una mujer -y sentir esa timidez que se siente- todavía vale más que mil mensajes...

5 comentarios:

Mercedes Campos dijo...

y lo vale, lo vale...

Mercedes Campos dijo...

Hola... no sé cómo contactarte para decírtelo en privado...así que... Porfa, revisa la entrada, creo que hay error tipofráfico, pone: porque no nunca... y creo que el "no" era un "yo" o se ha colado. Disculpa...

Mercedes Campos dijo...

tipográfico...movil y teclado mini...

ALFARO dijo...

Bueno, yo sin ser escritora y hombre pienso lo mismo que tú a lo mejor por que soy vieja roquera...jajaja
La inteligencia es un punto a favor siempre, aunque condiciona mucho quien sea la contraparte por que hay mujeres y hombres que sólo buscan brillo de metal y lentejuelas que más que deslumbrar, ciegan y luego pasa lo que pasa.


Besos

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

El 'no' sobra. Gracias Mercedes por la observación. Mil gracias... Encarni no serás escritora, pero casi. ;-)