3 de junio de 2015

Irse para volver

Como un relámpago, cuando los momentos cambian y los días son más largos, así me lo dijo: "toca cambiar de lugar, pero no de olvidarnos, porque quizás muy pronto -quién sabe en qué momento- volvamos a coincidir los dos, aquí mismo o en otro lugar". El anuncio cayó como un mazazo para mí y con la misma sensación de vértigo recordé el primer día en que me crucé con ella, sin saber quién era ni cuántas cosas acabaría sabiendo y hablando con ella, de aquel modo... Aquel flash jamás lo olvidaré y para el caso de que algún día yo no tenga memoria, en un cuaderno queda escrito: quizás sea ella quien lo lea, quizás algún hijo suyo, quizás... Parece que suena a despedida y es, sencillamente, que por un tiempo sus pasos y los míos no llevan el mismo camino, pero sí el mismo ritmo y la misma lírica, como la poesía. Intuyes que el verano lo remueve todo, los tiempos, cada instante, la dichosa oposición... pero sus manos permanecen en instantes vividos y también su mirada y su forma de sonreír hasta en los momentos más complejos. Reconozco que al principio me quedé helado, hasta que me repuse en cosa de minutos: tú eres el de siempre y nunca te rindes, mucho menos por el hecho de que tú estés en Boston y ella en California; existe la sencillez de un tren, la inmediatez de un avión y la rapidez de un whatsapp. Eso sí, ese es el momento en el que te das cuenta de que debes dejar de ser humano para ser valiente y decidir que, por mucha gente que vaya y que venga, ella debe permanecer: es un pequeño lujo de la vida. La realidad, como dices, siempre deja en segundo plano al deseo, solo que yo me niego, porque si hace falta cruzaré por fuertes y fronteras -como el poeta- y subiré los escalones de la vida hasta volver a cruzarme con ella: y es que esta vez es, únicamente, un irse para volver.

2 comentarios:

Luzbel. dijo...

"Ir y quedarse, y con quedar partirse, partir sin alma, y ir con alma ajena..."

Seguro que entiendes lo que te quiero decir.
:*


M.

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Lo entiendo, amiga. Hoy hemos escrito los dos del mismo tema...

;-)

P.