19 de noviembre de 2013

"Ladera abajo"


Se cierne la noche, pones la televisión (a la hora en que los whatsaap arden) y decides que, por ese día ya está bien de trabajo, de tensión y de pensar en cosas nocivas (así las llaman, porque las genera el ambiente, o la lluvia aguanevosa esa que cae o porque algún post-it de tu mesa te lo recuerda). Se anuncia una compañía de supermercados y se compara con una tradición inglesa, según la cual la gente se tira ladera abajo persiguiendo un queso (sí, sí; semejante absurdez surrealista) y, como los del whatsaap están por averiguar si lo que has escrito es autobiográfico o no; o en si la serie empieza a no sé qué hora; o en a ver cuándo vas a Madrid o a Canarias o Etruria...; o el largo lamento de pobrecita de mí que tengo tanto que estudiar... (podrías seguir). Tú, por cambiar la sicología, va y preguntas en general: "Yo que me lo creo todo, ¿será cierto que en Inglaterra se tiran cerro abajo en el barro persiguiendo un queso?" Tu hermana se parte; Víctor seguro que está pensando que has perdido la cabeza; otro alguien del lugar en que vives dice que es buena idea para copiarla para la próxima Feria; alguien, ahora de otro lugar distinto, dice que, puestos, seguro que es cierto; otro alguien, de otro sitio también distante, dice que puede que sea cierto, porque en Inglaterra son tan tontos como... (aquí debes sustituir los puntos suspensivos por los habitantes del pueblo o ciudad rival, del equipo de futbol o baloncesto contrincante, o del partido o coalición electoral de ideología contraria...). Entonces te dices: "pues mira, va a terminar bien el día". Hasta que Elena (pongamos que se llama así) rompe el misterio diciendo: "pues es verdad, porque me lo contaron una vez en clase; en mi libro de inglés venía". Y te quedas diciendo que en el mundo puede pasar cualquier cosa...

3 comentarios:

Luzbel. dijo...

Dos cosejas: a) Es cierto que tengo que estudiar mucho y que eso me convierte en una pobrecita victimista (que no víctima); y b) menos mal que has puesto los puntos suspensivos y no un nombre, porque imagínate que a uno le da por curiosear y se encuentra con ello...

Luz.

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Por eso, el anonimato en ese caso era i-m-p-r-e-s-c-i-n-d-i-b-l-e...

María Jose dijo...

La pubkicidad- imagen mas tonta que nos muestren en la tele se nos qu edara eternamente, haz una encuesta y veras el resultado.
Para gusto, opiniones