11 de febrero de 2014

"Una fotografía en blanco y negro"



Toda la noche lloviendo; de hecho, el airazo ese que hacía ahí afuera te ha mantenido en duermevela toda la noche. Por la mañana, mientras el café aromatizaba tu casa -esa manía tuya de que la casa huela a café- estabas pensando en la traición. Claro que podrían pensar de ti que estás llevando a tu mente a una chica que te ha podido hacer daño en el pasado, o a alguien que te la jugó: en eso cae todo el mundo cuando pronuncias t-r-a-i-c-i-ó-n. No. Tenías entre las manos una fotografía en blanco y negro que has cogido de encima de la mesa; cierto, la fotografía de una mujer hermosa -al menos tú has pensado así desde el primer instante en que alguien que sonríe casi igual a ella te la mandó-; una mujer de los años treinta. Cuando ya el café bajaba la intensidad que convierte el sabor en algo frío e insulso, ella aún seguía mirándote desde la fotografía. Esa mirada transmite algo así como tranquilidad. Su historia es la de muchos otros de entonces, pero a ti te afecta especialmente: tú sabes quién era, qué hizo en la vida e, incluso, cómo pensaba. La traicionaron, la asesinaron, esa fue su historia. Sólo que no fue su marido ni ninguno de sus ocho hijos; alguien decidió que esa mujer debía morir por ser como era, por pensar por sí misma. Alguna vez has pensado que igual si tú hubieses estado allí; si la persona que te hizo llegar su foto hubiera estado allí también... Esas cosas no lo cambian; uno nunca puede nacer antes de que le toque. Ibas a guardar su foto en el álbum, pero has decidido dejarla un rato más ahí encima: junto a la memoria externa, las notas a mano que no entiendes ni tú (es rasgo también muy tuyo) y el bolígrafo rojo. De repente, cuando miras por la ventana cómo las adolescentes del pueblo se mojan, mientras van al Instituto, te preguntas qué pensaría ella. Entonces sonríes porque quizás ella lo viese todo muy bien, pero sobre todo porque ahora sí estás tú y está quien te envió su foto y hay más gente que piensa por sí misma y difícilmente van a borrarle la sonrisa por segunda vez.

2 comentarios:

Luzbel. dijo...

Que se mantenga esa sonrisa, sí.

(La foto me ha gustado mucho.)


M.

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Que no se detenga...