
30 de junio de 2009
Atreverse, no atreverse

29 de junio de 2009
Pijas y Chonis

28 de junio de 2009
¿Queda literatura de humor?


Yo trabajé en la obra de Fernando Vizcaíno Casas en mi tesina doctoral. Su autobiográfica y nada humorística novela, “Zona roja”, compartió análisis de la guerra civil con Juan Iturralde y Joaquín Leguina. Durante muchos años leí sus obras; todas llenas de una sátira y un humor heredero de los de Jardiel Poncela, de Tono, de Miguel Mihura, de Edgar Neville. Su pecado original fue ser conservador, que la intelectualidad lo identificara con el franquismo, aunque quien lo conoció jamás ha podido probar que fuera un radical o un extremista, era un señor con gran sentido del humor. “Las autonosuyas”, por ejemplo, te permite carcajearte cada dos página o ver que de verdad la gente se cambia políticamente de chaqueta a la mínima, como en “...Y al tercer año resucitó”. Me apliqué el cuento y deduje que uno puede cambiar de ideas, pero no de bandera. Ahora no sé si queda alguno que se dedique al humor, pero debería haberlo. En uno de sus libros de anécdotas, con fino humor cuenta: “El abogado ha recomendado a su cliente que niegue todas las preguntas que se le hagan cuando preste confesión judicial. Comienza interrogando el magistrado con las llamadas generales de la ley:
-¿Se llama usted Everildo Pomares Paceiro?
- No, señor
27 de junio de 2009
A Usted, que habita al Norte

A Usted. Es difícil explicar muchas cosas cuando son las palabras las que tienen que ‘decir’ de la poesía. Ante el libro abierto e indócil de Lauren Mendinueta, por ejemplo, o los versos del alma de Karina Sacerdote. Es complejo explicar qué sensación me produce hablar al teléfono con Gracia Iglesia o contemplar la expresividad de los ojos de Ana Gorría. Por ejemplo. Ella, Usted, viene del Norte. O va, o pasa, o transita, o recita. No lo sé. Aquella vez que escuché sus palabras detrás de la poesía en el Ateneo de Madrid supe que estaba ante alguien que no únicamente escribe poesía, sino que sabe cómo expresarla. Me turbó y decidí no acercarme a la poeta: mejor contemplar de lejos el nombre, como a Gerardo, o a Federico, o a Lope, o a... Recitar es difícil: como aquellos oradores de antaño, Castelar por ejemplo, que hablaban de corrido dos horas sin papeles. Cicerón fue uno de aquellos ingenieros de la oratoria, del ‘decir’. Ellas aprenden rápido. A Usted la descubrí primero, a finales de los noventa, principios del siglo XXI (como a Ana Merino, of course), pero no supe leerla hasta mucho más adelante. Eso da igual. Al menos leo, no como aquel catedrático de la Universidad de Murcia que se jactaba de no haber leído el Quijote. No soy su mejor ni su peor lector: soy de lo que dicen sus versos, o sus palabras, o lo que diga ese mensaje que transpira su verso. Soy un chico de provincias que lee poesía, como Miguel Hernández. Únicamente la he visto una vez en televisión: dos; la primera fue una eterna madrugada junto a Blanca Andreu... ¿Recuerda? Es una buena poeta; una gran poeta del amor, del erotismo, del sexo. Y de otras cosas. Pensé que era la única que rompía el erotismo hasta que supe de Marcela Collins y ella se explicó ante mí en el Café Tortoni de la Avenida de Mayo de Buenos Aires. Digo lo que leo, lo que veo, lo que me barrunto, lo que palpito. Justifico, luego no soy cínico: Usted y yo no compartimos muchas cosas; nos separa la meseta y la mirada entre sus ojos sentimentales y los míos canallas, pero yo la leo y la releo. Yo posiblemente soy un cabrón conservador, el puto verso suelto que da el ritmo al poema; el que sale a última hora. Sé que habita al Norte. ¡Si supiera la indignación que producen aquellos comentarios en Galicia que Usted ya sabe! Yo digo lo que creo que es: no adulo, escribo. Una vez alguien me recriminó que incorporara a una poeta en gallego en mis estudios castellanos y jamás contesté el impertinente e-mail. Quien no esté de acuerdo conmigo que me contradiga, pero Usted es ya imprescindible, es Literatura; yo no, y lo que venga... Seré franco y directo, es la mejor manera de hablar bien de la gente. La política obvió la gran poesía de Agustín de Foxá, la de Dionisio Ridruejo, la de León Felipe, la de... No me arrepiento del nombre de una poeta, del verso, de la palabra gallega trasmutada en castellana: Usted. Yo no importo, soy uno más; ni el mejor ni el peor lector, o crítico, o canalla, o vándalo, o filólogo. Aposté y gané. Que no piense en los maestros, en los críticos, en los académicos... en ese gremio que lo dice todo sin pronunciar nada. “Libro de la Egoísta” es un buen título. No es mejor consejero el que adula al que aconseja sino quien habla de veras. Usted es una buena poeta aunque yo lo diga. Buenas noches.
El deporte de la indiscreción

26 de junio de 2009
Crece mi rabia...
Crisis. Crisis. Crisis. ¿Quién o quienes están capacitados para sacarnos del atolladero? ¿Hay una crisis social y de valores también? ¿Están capacitados los partidos políticos para sacarnos del problema? Crisis. Crisis. Crisis. ¿Hay más vida que la economía? ¿Existe el amor, el sexo o el odio? ¿Podemos ir al cine, al teatro o al fútbol sin hablar de crisis? ¿Por qué todos esos que hablan todo el tiempo de crisis no hacen algo para sacarnos de ella? ¿Se acabará el mundo después de esta crisis? Crisis. Crisis. Crisis. Odio, odio, odio esa funesta palabra detrás de la que mucha gente vive y hace su agosto: economistas, banqueros, empresarios sinvergüenzas. ¿Quién fue Keynes? ¿Todo esto es por su culpa? Crisis. Crisis. Crisis. Necesito aire, respirar, dejar de oír hablar de economía… Ventas, números, parados, impuestos, déficit, inflación, números rojos, embargo, calle, llanto, vida nueva, desolación, gobierno socialista, oposición popular, descenso, desaceleración, ministro, portavoz… ¡Odio tanta palabrería! Todos esos putos señores del Congreso de los Diputados de la Carrera de San Jerónimo nos han metido en esto y ahora se están repartiendo el dividendo. Necesito oír hablar de más cosas; necesito recibir mails, libros, poesía, teatro, cine, canto, paseo, belleza; necesito volver a ver la sonrisa de esa persona que tiene esa cara tan hermosa, tomar un vino con mi gente, respirar, aire, vida, humanidad, sencillez, calma… Crece mi rabia: la política tiene principios y necesita otras personas.25 de junio de 2009
Buscando a dos desaparecidas...
No sé por dónde seguir buscando; quizás vosotros tengáis una idea. En 1999 o 2000 tuve dos amigas alemanas, Denise Kremer y Friederike Wemer, que vinieron a la Universidad Autónoma de Madrid con una Beca Erasmus. Compartimos bastantes momentos juntos en Madrid e, incluso, inquietudes... Como soy bastante terco e impulsivo, el otro día aparecieron cosas de entonces y me entró la necesidad de contactar con ellas, más allá de una dirección postal que tenía de ellas que seguramente no sirve ya. En aquella época no había ni Facebook ni Tuenti ni quedábamos por sms, puesto que no era frecuente tener un móvil y el mail era el gratuito que te abren en la Universidad Autónoma mientras eres estudiante o investigador pero que caduca a los dos años de perder la situación que te liga a la institución. La tarea es difícil... Siempre digo que debería haber sido ladrón o inspector de policía, pero en este caso ninguna de esas dos caras de una misma moneda me están sirviendo de nada y eso que me aplico. Lo mismo (y, seguramente, lo obvio) se han casado y han tomado el apellido del marido, con lo cual la cosa se complica. Los amigos en común que aún estamos en contacto no tenemos noción de ellas mas que fugaces noticias poco sólidas que no sirven de nada. Alguien me dice: “Denise trabaja en una televisión”; ¡genial!, porque salvo que sea presentadora, anda que no hay canales en Alemania... y así todo. Si a alguien se le ocurre algo más que introducir vagamente el nombre en google, que me lo diga.24 de junio de 2009
Velinas
Iba yo esta mañana en el metro camino de la Universidad Complutense, rodeado de veinteañeras adormecidas cuyo objetivo era reclamar algún examen de su selectividad cuando me ha venido a la cabeza una reciente noticia. No voy a ser moralista. Que el primer ministro de un país, aún siendo casi anciano, monte determinadas fiestas en su finca privada, corriendo cocaína, alcohol y con una buena dosis de sexo a cargo de un grupo de señoritas de compañía mayores de edad está muy bien y nadie debe entrar en ello ni juzgarlo. Me viene a la mente John F. Kennedy, por ejemplo. Cuando el premier de una nación lo hace en sede oficial y, factiblemente, con dinero público y, probablemente, facilitando prebendas a los asistentes, eso es motivo de dimisión. Sé que ello no tiene por qué interferir en la labor de gobierno, pero no es de recibo. Lo que debería hacer Silvio Berlusconi es presentar la renuncia a favor de Gianfranco Finni. Punto. Lo que siempre me lleva a pensar en estos casos es en las susodichas ‘velinas’ (acepción que cada cual adjetiva o sustantiva según su criterio), cuyos nombres son Patricia D’Addario, Lucia Rossini y Barbara Monterreale. La primera y la última son atractivas, la otra no tanto. Ese no es el caso, sino... ¿por qué meterse en la cama con un señor de 72 años bastante bufón y seguramente propenso al Viagra? Personalmente no conozco a ninguna mujer que se dedique a la prostitución de lujo, pero en el caso de que así fuera me encantaría hacerle unas cuantas preguntas. De todas formas lo insensato y estúpido es que sea en España donde más se esté encendiendo el debate, que debe afectar a la sociedad italiana, pero no a la española, tan acostumbrada a meterse en asuntos que no le conciernen. A mí si un político en su vida privada, con su dinero y sin hacer uso de medio oficiales, se quiere encamar con una señorita de compañía o con una prostituta de lujo, allá él, ¿no? Lo malo es cuando lo pagamos todos. Peor es el político que ni gobierna ni gestiona ni nada. Yo sé de cosas de políticos españoles que tan poco son muy éticas, pero por lo menos no se saben en la opinión pública.
En el fondo siento curiosidad por saber de estas chicas, cómo son contratadas, qué hacen fuera de estos saraos y demás zarandajas, aunque, por otro lado, duermo bien tranquilo. Bastante tengo yo con mi propia vida privada.

23 de junio de 2009
La manía de prejuzgar

22 de junio de 2009
La chica morena del verano de 1995

Verano, ya me voy. Y me dan pena
las manitas sumisas de tus tardes.
Llegas devotamente; llegas viejo;
y ya no encontrarás en mi alma a nadie.
Verano! Y pasarás por mis balcones
con gran rosario de amatistas y oros,
como un obispo triste que llegara
de lejos a buscar y bendecir
los rotos aros de unos muertos novios.
Verano, ya me voy. Allá, en setiembre
tengo una rosa que te encargo mucho;
la regarás de agua bendita todos
los días de pecado y de sepulcro.
Si a fuerza de llorar el mausoleo,
con luz de fe su mármol aletea,
levanta en alto tu responso, y pide
a Dios que siga para siempre muerta.
Todo ha de ser ya tarde;
y tú no encontrarás en mi alma a nadie.
Ya no llores, Verano! En aquel surco
muere una rosa que renace mucho...
(César Vallejo).
21 de junio de 2009
Verano
(Estos poemas van dedicados a ti, aunque no lo sepas, aunque no los sientas; en el eterno verano español, cuyo Sol parece de tu propiedad y tu cuerpo cobra altura y sombra de eterna melodía; con el dictado de estos ritmos y el silencio de tus palabras. Cuando el sentido es algo mayor y el calor nos hace eternamente jóvenes. Para ti...)Verano.
Buenos Aires. Calle Santa Fe en el 900. Diciembre.
La casa abierta, respirando de noche,
todo apagado dentro.
Cielo, implacablemente estrellado, cuyo azul
de zafiro australiano se aleja,
por obra del aturdimiento luminoso que mandan
a los ojos los focos eléctricos.
De tiempo en tiempo, coches pasan,
en rectilíneos destinos.
En la acera de enfrente, una madre aparea
la obesidad de su flácido descanso
a las epidérmicas lasitudes de su hija,
que corre mano distraída sobre su muslo,
apenas suavizado por un batón rosa.
El reflejo de los focos se aplasta,
extendido contra el asfalto.
Caballito, caballito que llevas el fiacre vacío,
pareces un cuento,
infantil,
de madera.
(Ricardo Güiraldes)

Verano.
Frutales
cargados.
Dorados
trigales…
Cristales
ahumados.
Quemados
jarales…
Umbría
sequía,
solano…
Paleta
completa:
verano.
(Manuel Machado)
20 de junio de 2009
España (¿contradictoria?)

Oyendo hablar a un hombre, fácil es
acertar dónde vio la luz del sol;
si os alaba Inglaterra, será inglés,
si os habla mal de Prusia, es un francés,
y si habla mal de España, es español (Joaquín Bartrina, poeta del XIX).
España es tierra de precursores, que se anticipan para luego quedar olvidados cuando su innovación surge después en otro país más robustamente preparada, mejor recibida y continuada. (Ramón Menéndez Pidal).
Hablad de castellanos y portugueses, porque españoles somos todos. (Luis de Camoens).
España entera necesita una revolución desde el Gobierno, y que si no se hace desde el Gobierno, un trastorno formidable la hará; porque yo llamo revolución a eso, a las reformas hechas desde el Gobierno, radicalmente... para que nadie pueda ser indiferente y tengan que pelear, hasta aquellos mismos que asisten con la resolución de permanecer alejados. (Antonio Maura).
España es una tierra donde hay pocas cosas, pero donde cada una parece estar de un modo sustantivo y eterno. (Jorge Luis Borges).
Fue en España donde mi generación aprendió que uno puede tener razón y ser derrotado, golpeado, que la fuerza puede destruir el alma, y que a veces el coraje no obtiene recompensa. (Albert Camus).
Por aquí, en medio del calor

12 de junio de 2009
11 de junio de 2009
10 de junio de 2009
Ninfomanía

9 de junio de 2009
Análisis de los sinvergüenzas de la sociedad...
Creo que en Estados Unidos no ocurre; creo que en el resto de Europa (según en qué lugares) tampoco ocurre. Donde seguro que sí ocurre es en España. Nadie, absolutamente nadie, en ningún papel, tiene por costumbre asumir responsabilidades. En la política ese es un tema tabú, pero no voy a redundar en política. En la realidad social en la que nos movemos es muy importante el saber trabajar en equipo, es muy importante tener criterio, instinto e inteligencia (y puedo asegurar que no es más inteligente el que más estudia sino el que mejor se aplica) y es muy importante saber obtener rendimiento de aquello que se hace e, incluso, aprender del error. Lo más importante es saber cómo trabajar en equipo. Según se va desarrollando la crisis social y de valores que se cierne junto a la económica sobre España más cuenta me doy de las cosas. Hay quien cree que halagar al líder, al jefe, al supervisor, supone un ejercicio que tiene que dar el rendimiento inmediato de obtener del poderoso parte del poder, o lo que es lo mismo, obtener de quien puede dar poder o ascenso o dinero, por medio de la vía digital, aquello que por decisión de los más nunca vas a conseguir. Como siempre, vamos, sin esfuerzo ni mérito ni preparación: “porque soy yo y punto”. Hay quien leyendo libros que digiere mal y remedando la conducta de personajes nefastos del pasado puede dirigir una oficina, una organización o un grupo humano. Hay, también, quien se considera bendecido por los dioses del Olimpo o por Allah, Yahvé, Buda o Dios (según la creencia) para ser el factotum de la sociedad, aunque dé risa y el patetismo sea su seña de identidad cuando dirige o se dirige en la oficina, la organización o el grupo humano. Y el peor de todos es aquel que tiene por costumbre, cuando algo sale bien o parece que sale bien, apuntarse el tanto y echar la culpabilidad del fracaso o del error al otro, tenga o no tenga ese otro responsabilidad. En esto, por desgracia, se está convirtiendo España si miras bien la empresa privada, la cosa pública, la oenegé y la madre que parió a cualquier organización en la que hay advenedizos, trepas, gente honesta y gente más o menos preparada. En definitiva: en lugar de que premie el mérito, la destreza, la capacidad, la inteligencia, se tiene por costumbre que funcione el dedo para que allí, aquí o acullá esté el afín, el pariente o el amigo y si la cosa no funciona no será para ellos, con lo cual el que venga detrás que arreé. A lo mejor para que esto cambie sí iría la gente a votar.8 de junio de 2009
E. H., el pintor favorito de Lauren Mendinueta...

Edward Hopper (Nyack, 22 de julio de 1882 - Nueva York, 15 de mayo de 1967) fue un famoso pintor estadounidense, célebre sobre todo por sus retratos de la soledad en la vida norteamericana contemporánea. Se le considera uno de los pintores de la Escuela Ashcan, que a través de Arshile Gorky llevó al “Expresionismo abstracto” posterior a la Segunda Guerra Mundial.
Lo que me pasa por la mente un día gris y lluvioso
Un día como hoy todos los lectores de este Blog sois conscientes del resultado de las elecciones europeas en España y en Europa. Yo he procurado pasar de puntillas sobre esta elecciones para evitar que quienes me leen y no comparten mis ideas sean conscientes del alto respeto al voto contrario que tengo: creo que es un sano ejercicio democrático. Lo que sí me preocupa mucho es el alto nivel de abstención en toda Europa, que debería llevarnos a reflexionar sobre muchas cuestiones que se dirimen entre el conglomerado de nacionalidades que conforman la UE. Lo que sí que he querido colgar hoy en mi Blog es la fotografía de la Cumbre de Alcaldes Iberoamericanos de México, en la que aparecen juntos el de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y el de Buenos Aires, Mauricio Macrí. Para los que me conocen ya saben por donde voy. Y nada más... hoy es un día gris, nublado y repentinamente frío en la ciudad de Madrid. Empieza la selectividad y mi hermana está en ella. Tengo un extraña sensación de sueño y desazón y, por tanto, aquí me quedo. Espero que si algunas personas de las que hace tiempo que no sé nada (Galina, Zurda, Laura, Lauren, Karina...) leen esto me dejen un comentario.7 de junio de 2009
Europa vota hoy y Galina Abrahamovich no está
Europa está votando hoy. Los españoles eligen 50 eurodiputados sin saber a ciencia incierta para qué sirve realmente el Parlamento Europeo. Esa es la pena y aunque todo vaya en clave nacional Europa influye en más cosas de las que nos imaginamos. Anoche envié un sms a Asun Ramírez y me comentó su reflexión; yo ya había votado por correo y esta mañana, ante la realidad de no realizar el viaje que me impedía votar a pie de urna, he comprobado que sí había llegado con normalidad mi voto. El colegio electoral (en Madrid) estaba semivacío a las 10.30 horas y ni cortos ni perezosos algunos de los que allí están me han dicho que me pase al recuento por mi experiencia, algo que dudo porque hoy tengo otras cosas. No me extrañaría que me suene el móvil: qué raro, en unos sitios no encajas y en otros… Se prevé que será hacia las 24 horas cuando se sepan los resultados oficiales en la Unión Europea, del mismo modo que se prevé que los conservadores serán la primera fuerza de Europa y el escepticismo está en saber qué fuerza tendrán los nuevos grupos de diferentes características (radicales, extremistas, centristas, ecologistas…). En el mientras tanto pienso en dónde se meterá Galina Abrahamovich por estos días: bueno, creo que está ejerciendo de madre por la primavera… piscina, excursiones y esas cosas que ella nos cuenta en su blog. ¿A quién votará? La verdad es que he descubierto cierta destreza, con bastantes rasgos de genialidad y creatividad, en algunas de las manualidades que hace. En mis tiempos del colegio se denominaban ‘manualidades’ a esas casas de muñecas, iconos y hasta frescos que hace nuestra bloguera residente en Hungría con maestría. Yo cada día entro en menos blogs e intento (incluso lo consigo) dedicar el menos tiempo posible a Internet. Está muy bien pero reservar tiempo para caminar, leer, escuchar música e incluso emborracharte es imprescindible. Pues ello, que hoy es un domingo irregular, atípico, insulso a pesar de que los colegios e institutos están abiertos para votar y, en el mientras tanto, Galina Abrahamovich nos ha sumido en el silencio. A ver qué dice cuando vuelva…6 de junio de 2009
¿Quién fue el motor del cambio en 1976?

5 de junio de 2009
Obama no sabe Historia de España

4 de junio de 2009
Esas poetas que me rodean...

3 de junio de 2009
Literatura y compromiso político

2 de junio de 2009
Hoy: de mi cabreo... a la sonrisa

No dudes, hermosa Elvira,
que eres mi bien, mi tesoro,
que te idolatro y adoro;
...porque es la pura mentira.
¡Ah! lo que estoy padeciendo
no puede ser ponderado,
pues de puro enamorado,
paso las noches... durmiendo.
Y si tu mirar me avisa
que te ofende mi ternura,
tanto mi dolor me apura
que me hecho a morir de... risa.
1 de junio de 2009
La "Amarilis" de Lope de Vega vista por Antonio Sarabia
A pesar de la enorme variedad de títulos dentro del género ‘novela histórica’ y de la indecible cantidad de folletines dedicados a los templarios, visigodos, griales y nazis en nuestro intrigante país, de vez en cuando algún escritor se descuelga con una obra meritoria, aunque no por ello esté publicada bajo el sello de una gran editorial. Eso no es lo importante, añado. “Amarilis”, del escritor mexicano Antonio Sarabia, nos habla de la última esposa del gran Fénix de los Ingenios, o lo que es lo mismo, de Lope de Vega. Amarilis (en la vida real Marta de Nevares) ha resultado durante mucho tiempo, para los críticos y para los profesores de literatura, el amor más disciplinado y la mujer más apasionante del poeta y dramaturgo madrileño: el morbo de su muerte bajo la ceguera y la locura, amparada por un anciano sacerdote, escritor y creyente en el castigo divino hizo el resto. Sarabia se ha documentado y ha trazado una novela bajo la estela de la verosimilitud, terminando por indicarnos y mencionarnos lo real verdadero como fondo de la escritura. En esto es deudor de la esencia de la novela histórica nacida en los siglos XVI y XVII, que por parámetros impuestos debían glosar verdades como puños con protagonistas tomados de la Historia real del país y del momento narrados. Ese es el gran valor de este título y de este autor. A mí me descubrió la novela y el escritor la poeta colombiana Lauren Mendinueta y, como tengo por costumbre, seguí la pista a esa novela por las librerías madrileñas. Como crítico un poco incrédulo, con mis filias y fobias, tomé el título y el tema con precaución: no en vano he dedicado algunas decenas o centenas de mis horas de estudio al que fue secretario del duque de Sessa y del marqués de las Navas. La prosa de Sarabia viene a hacer el resto: no intrinca demasiado la subordinada ni se emplea en arrejuntar adjetivos de forma gratuita, sino que hace de la lengua un servicio real al tema planteado, con la armonía de saber disponer del ritmo con la fortuna de mantener al lector atento, algo elogiable. Leyendo “Amarilis” me vino a la cabeza “Al morir Don Quijote”, del excelente prosista Andrés Trapiello. Ambas vienen a recuperar bajo el tono narrativo de la ficción personajes a los que debemos mucho en la literatura en lengua castellana. Ambos, aún reales, posiblemente pudieron pasar por personajes de novela, lo que han visto estos autores y, singularmente, Antonio Sarabia. Hay días en que uno no sabe qué leer ante la variedad o el aburrimiento: bien, por 10 euros, que no son nada, Antonio Sarabia nos regala una gran novela.
